martes, 11 de octubre de 2011

Cous-cous de verduras con cebolla caramelizada y pasas.



 La cocina árabe es una mezcla de sabores, olores y colores,  donde gracias a las especias combinan perfectamente lo dulce con lo salado.
Con la sémola del cous- cous podemos hacer todo tipo de platos, tanto de sopa, como ensaladas o simplemente servir de acompañamiento a cualquier otro.
En este caso va a ser un cous-cous seco, por lo tanto habrá que hidratarlo más que de costumbre, ya que no va a ir luego al vapor junto con un caldo.
Aún así ha de quedar suelto y con todo el gusto de lo que se acompaña.


Con esta receta quiero participar en el concurso de Elena, del blog http://cuatroespecias.blogspot.com/.
¿Quien no conoce a Elena? Creo que tod@s,
Y por el cariño que sentimos por ella, no quería dejar perder la oportunidad de unirme a su concurso y  lo he hecho con una de las recetas que más nos gustan en casa.

Creo que cumple con los requisitos: No debe llevar carne ni pescado, incluir el paso a paso y mostrar en una foto todos  los ingredientes.
Seguidora de ella... pues claro que lo soy y me encantan sus relatos y al final ese plato lleno de explicaciones que nos transportan a alguna de sus vivencias.

Al que no la conozca todavía, no dudéis en visitar su blog, yo si fuese más joven iría de cabeza a su escuela de cocina.
Y ahora el plato.

Un cous- cous de verduras pero con un acompañamiento de cebollas confitadas y pasas.

Ingredientes

  • 2 zanahorias.
  • 2 calabacines pequeños, queremos aprovechar la parte verde para darle más color al plato.
  • 2 cebollas grandes.
  • 200g de sémola de cous-cous.
  • 40gr de pasas sultanas.
  • 5 unidades de orejones.
  • 50g de mantequilla.
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra.
  • 1/2 cucharadita de café de jengibre molido (las especias aunque se indiquen cantidad siempre son al gusto del que cocina o para quien se cocine).
  • Pimienta, una punta de cuchillo.
  • Un poquito de ralladura de nuez moscada.
  • Dos cucharadas soperas de miel.
  • Una punta de cuchillo de canela en polvo.
  • Sal.
  • Azúcar.
  • 200ml de agua.



 Empezamos echando unos 30 gramos de mantequilla con las dos cucharadas soperas de aceite y dejando que calienten en la sartén.
Partiremos las cebollas en juliana y las incorporamos junto con la sal, la pimienta, el azúcar (con ella no hay que pasarse, tened en cuenta que lleva otros ingredientes que le aportan dulzura.

 Incorporar también la canela y la miel junto con el jengibre.
 Al mezclarse ha cambiado el color y esa mezcla de especias van desprendiendo su aroma.

Dejar que poche pero que no quede demasiado hecha y le incorporamos la zanahoria en bastones.
El fuego no debe de ser excesivo, queremos que todo se haga despacio, que no se queme, el color lo dan las especias no el dorado de las verduras.
Me gusta que la verdura quede al dente, esto es según el  gusto de cada uno.
Cada verdura que incorporemos irá con su sal, una pizca y lo iremos probando para saber si añadimos más o menos.


Apartaremos la cebolla y añadiremos el calabacín a bastones y las pasas.
La zanahoria lleva unos minutos en la sartén y al calabacín le daremos pocos minutos en ella, lo justo para absorber los sabores de todo lo anterior.
Sacar todas las verduras de la sartén y dejar sólo la salsa que ha resultado de toda la fritura.
Si al irlas apartando veis que ha quedado salsita  también en el plato incorporarla a la sartén para saltear luego el cous-cous y reservar.

Ahora le toca al cous-cous:

Poner la sémola en un recipiente.
Los 20 gramos restantes de mantequilla en pomada se echan por encima con un poco de sal y nuez moscada.
Le echaremos la  mitad del agua por encima.


Removed hasta que la mantequilla y el agua quede incorporada a la sémola.
Al principio parece que se hace todo una pasta, pero no es así, poco a poco la sémola irá absorbiendo el agua y veréis como el grano queda suelto.


 Con esta primera agua ya ha doblado su volumen.


Es momento de echar el resto de agua y remover otra vez.

Hay que tener en cuenta que dependiendo de la marca de la sémola te va a pedir más o menos agua, y eso lo vamos a saber al hacerlo, pero nunca os paséis, es mucho mejor ir añadiendo.

Al cabo de cinco minutos ya ha quedado suelto y listo para seguir.
Al probarlo, veréis que no queda duro y está listo para el siguiente paso.

Calentamos el jugo que habíamos reservado.

Le añadimos la sémola y los orejones partidos.

Mezclamos junto con el jugo.
Le ponemos la mitad de la cebolla confitada con las pasas, el resto las guardaremos para adornar el plato al final.
Dejamos que todos los sabores se mezclen a fuego muy lento y mucho mejor si tapamos la sartén para que la sémola se cueza un poco y pierda ese ultimo toque de crudo que le queda.
Montaje del plato:
Hacemos un volcán con la sémola y le ponemos por encima la cebolla confitada con las pasas que habíamos reservado.
Cogeremos los trozos que mas nos gusten de zanahoria y calabacín y los pondremos alrededor del volcán alternándolos.
Dejaremos el resto de las verduras en una fuente para que cada comensal se añada a su gusto.

viernes, 7 de octubre de 2011

ATENCION: QUEMADOS




Esta entrada como veis no es una receta, es un consejo de lo que no debería faltar nunca en una cocina.
Mucho más importante que el aceite o la sal, son estos productos para esos pequeños o grandes accidentes que  tenemos en la cocina: los quemados.
Por aceite, por vapor, por rozarnos con una parrilla caliente, tenemos muchas formas de quemarnos y seguramente las hayamos probado casi todas, por desgracia, pero seguro que si no cocinásemos no nos pasaría.
Estos productos no son nada caros, ahora os pondré los precios pero SI nos van a remediar y a aliviar de una manera rápida y en muchos casos sin dejar huella.
Una aclaración , el que sea alérgico a las sulfamidas olvidaros, ahí si que tenéis que consultar con el médico.
Muchos conoceréis  Silvederma en crema, pero no así el aerosol, que cada vez que lo nombro no lo conoce nadie.

Silvederma en aerosol, directo al quemado.
Es instantáneo, veremos como al segundo se pasa el dolor , si el quemado es importante volverá el dolor y os lo tenéis que volver a poner , así cuantas veces sea necesario hasta que  se haya calmando.
Este aerosol no impide solo el dolor sino también la aparición de las temidas bambollas que se hinchan y luego quedan unas marcas horribles.
Os aseguro  que no os saldrá ni una, y por desgracias ya tengo muchas pruebas de ellos, la última el lunes que tuve que ir aún así a que me curasen en el centro de salud, me pusieron los mismo, pero me enseñaron a vendarme y a seguir curándome.
Es aconsejable curarse todos los días, hasta que hayamos mejorado.
Después de cuatro días ya tengo la mano destapada y casi no quedan signos de la quemadura.

Cuando el dolor ha pasado es momento de untarnos con Silvederma en crema, una buena capa y si tenéis el otro producto de la foto, Mepitel, mucho mejor.
Cortareis un poquito de la gasa impregnada, o lámina de contacto.
Va impregnada con unos productos que ayudan a la mejora del quemado y para cualquier ulceración.
Esta lámina se pone encima de la crema, la cortáis al tamaño que os haga falta y luego la volvéis a cerrar lo sobrante muy bien para que no se os seque.
y encima de todo esto os vendáis la zona quemada.
Si no tenemos Mepitel, untamos la zona quemada con Silvederma en crema y tapamos con gasa y esparadrapo.
No hay que decir que el que os ayude a curar ha de tener las manos perfectamente limpias.
Si la quemadura es importante debéis ir  al centro de salud a que os vean, a mi me hizo falta la vacuna del Tetanus, como dijo la doctora" mejor prevenir".
Todos estos productos los da la Seguridad Social, pero tampoco son tan caros  para lo imprescindibles que son.
Silvederma aerosol.........4.36 euros. Con  la receta de la SS , sólo pagareis 1.74 euros.
Silvederma crema..........2.69 euros, Con la receta de  la SS,  solo pagareis 1.08 euros.
Mepitel apósito..............6.25 euros, Con la receta de la SS, solo pagareis 2.50 euros.
Ya veis merece la pena tenerlos a mano,

Espero que os sirva de ayuda y que os resuelva más de un problema.
Un abrazo a todos.

lunes, 3 de octubre de 2011

Coleslaw, ensalada de col



La primera vez que la probé fue en un restaurante de cocina americana, era el acompañamiento de hamburguesas, cerdo a la barbacoa, etc.. y su sabor me encantó.



La ensalada de col suele acompañar una gran variedad de platos, incluido el pescadito frito.
Es refrescante y ligera.





Yo le incluyo a la receta clásica una manzana, le da ese toque agridulce que tanto nos gusta en casa.
La salsa la aligero con yogurt, así resulta menos pesada.





Ingredientes:

  • 1/2 repollo en juliana (queda muy bien mezclar la col con  lombarda, queda mucho más bonita y gustosa.
  • 4 zanahorias.
  • 2 cebolletas medianas.
  • Una manzana.
  • 25 ml de vinagre.
  • 1 cucharada de café de azúcar.
  • 1/2 cucharada de apio molido.
  • 1 yogurt natural o desnatado.
  • Sal.
  • Pimienta.
  • 2 cucharadas de mostaza, esto al gusto.
  • 125ml de mayonesa.

ELABORACIÓN:



Se lava muy bien el repollo y la lombarda si la tenemos.
Se escurre y se seca (si se dejase muy húmeda luego con la salsa resultaría muy caldosa).
Se corta la col en juliana muy fina.
Se ralla en la batidora la zanahoria, el apio, la manzana y la cebolla, así queda muy fina y liga luego con la salsa mucho mejor.


Para preparar el aliño, en otro recipiente se ponen la mayonesa, el vinagre, el azúcar, la pimienta molida , la mostaza , la sal y el yogurt.
Se trabajan todos los ingredientes hasta que queden ligados.
Incorporamos a la salsa todo lo rallado y la col  en juliana.

Se mezcla todo , que se impregne bien de la salsa  y lo dejamos reposar en el frigorífico por lo menos dos  horas antes de servir.
Bien fría está buenísima y tiene mejor sabor.

Me gusta servirla en hojas de repollo, queda una presentación poco habitual.




De un día para otro está mucho mejor todavía y no se pone negra ni pierde el crujiente de la col recién partida.
En verano es ideal como acompañamiento de barbacoas o para llevar a la playa, al rebajar la mayonesa con el yogurt no resulta nada pesada.

martes, 27 de septiembre de 2011

Brownie con harina de nueces.



La idea de este brownie me la dio mi amiga Conchi  Parrrado de Madrid.
La receta  es la clásica  pero mejorada porque hemos añadido un nuevo ingrediente  la harina  de  nueces.


Como podéis ver, salen  esponjosos y  húmedos por dentro gracias la harina de nueces.



Los ingredientes son :

  • 4 huevos.
  • 250g de chocolate para postres.
  • 200g de azúcar.
  • 200g de mantequilla.
  • 50g de harina de nueces ,  Nueces de California. .http://www.nuecesdecalifornia.com/
  • 25g de harina de repostería.





Vamos a hacerIo.
Introducimos en el microondas  el chocolate troceado junto con la mantequilla durante un minuto y medio.
Una vez derretido se remueve con una espátula de silicona hasta que alcance un aspecto homogéneo.
Ha de quedar una mezcla brillante.
Ponemos los cuatro huevos en un bol y los batimos hasta que doblen el volumen.
A continuación le añadimos el azúcar y seguimos batiendo.
Añadimos la mantequilla con el chocolate,

 Incorporamos la harina de repostería y la de nueces.

Engrasamos los moldes con mantequilla y harina para que no se nos peguen al sacarlos.
Ponemos en el fondo unas nueces y vertimos la mezcla.


No llenad el molde del todo, por que subirán un poco.
Introducid en el horno durante 25-30 ninutos a  180º.
No es un postre que quede seco.
Una vez fríos quedan muy tiernos y esponjosos.
Eso sí, dejad enfriar bien antes de desmoldar, si no se romperán.


jueves, 22 de septiembre de 2011

Rustidera de caballa


Esta receta se la dedico a Danielle, una buena amiga.
Nos vemos una vez al año y siempre en Septiembre, con su marido J. Luis que es primo del mio.
Pasan en Alicante dos semanas y no paramos.
Hay que aprovechar el poco tiempo que tenemos para vernos.
Siempre que vienen nos traen algún detalle.
Este año me ha traído unos recuerdos de Alsacia, donde estuvieron hace poco.

La receta: Una rustidera muy sencilla de caballa.

Un pescado azul muy socorrido, económico y al que le hace falta poco para estar bueno.
En este caso le he hecho una cama de patatas, cortadas redondas.
Las voy friendo con el aceite no muy fuerte, para que se hagan por dento y luego acabarlas en el horno.

Al mismo tiempo parto la cebolla, el pimiento verde en juliana y el tomate a rodajas.
Como siempre hay poco tiempo para cocinar y el acompañamiento del pescado lo adelanto sofriendolo un poco en la sartén, con una cucharada de aceite.

El siguiente paso es hacer una cama en la fuente de horno con todo lo anterior, con un poquito de sal y pimienta.
Le ponemos encima el pescado partido por la mitad y limpio de espinas.
En un bowl he hecho un aceite con aceitunas negras, sal y pimienta y lo he repartido por encima del pescado y la verdura.
Le he añadido un poco de vino blanco y al horno.
En diez minutos como mucho y depende sobre todo del tamaño del pescado ya tenemos la comida hecha.

Ya sé que para la mayoría es una receta normalita, pero para los que empiezan y no saben que hacer es un plato fácil y muy barato.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Licor de menta










Este licor no lo he hecho yo, sino mi marido.
Yo he hecho en otras ocasiones licor de fresas, pero ese requiere mucho más tiempo de maceración.
Este por el contrario con dos semanas es suficiente.



Elaborarlo es muy fácil.
Siempre se usa una botella de cristal transparente.
Como veis en la foto hay que llenar la botella de menta fresca, lavada y un poco machacada.
Es importante que sean recién picadas o cogidas de la mata, así no perderán sus propiedades y la clorofila de la hoja dejará su color y su sabor.

Rellenadla con el aguardiente que escojáis, el de trigo en este caso.
Dejadlo macerar.
Luego ha de reposar donde haya mayor luz para que la clorofila de las hojas hagan su efecto con la luz del sol.
Pasados quince o veinte días, colar el licor.

Haced aparte un almíbar claro con un litro de agua y 600 gramos de azúcar.
Dejad enfriar el almíbar para luego mezclarlo con el licor.
Embotelladlo y dejadlo reposar otros 7 días.




Ya lo tenemos listo para el consumo y de un litro de aguardiente han salido dos litros de licor, de un color dorado y un sabor suave a menta.



sábado, 3 de septiembre de 2011

Patatas rellenas de salchicha de frankfurt y salsa de pepinillos

Estas patatas las suelo hacer en ensalada, con las patatas a rodajas, las salchichas y la salsa.
Normalmene hago las patatas hervidas con piel.
Cuando están hechas las saco, dejo que evaporen el agua y se sequen un poquito. Pero esta vez las he cocido en el microondas, partidas por la mitad y con piel, como veis en la foto.

Las salchichas las compro en el Lidl, grandes, alemanas, buenísimas.
Estas salchichas las cuezo en un cazo con un poco de agua, pinchándolas con un tenedor para que no se agriete la piel, y luego las parto a trocitos.
Con 2 minutos hirviendo es suficiente.
La patata la vaciáis un poco y la rellenáis otra vez con la misma patata y la salchicha.
Y ahora la salsa:
  • Mayonesa.
  • Yogurt natural.
  • Cebolla muy picada.
  • Pepinillos en vinagre muy picados.
  • Mostaza.
  • Sal.
  • Pimienta.
  • Un poquito de azúcar.
Mezcláis todos los ingredientes, suelo poner la misma cantidad de mayonesa que de yogurt o un poquito menos de este último.
Si no tenéis yogurt y en la nevera hay queso de untar, pues también vale, la verdad no sé con cual de los dos me gusta más.

Mezclais la mostaza.
Le añadís la cebolla, el pepinillo, la sal y la pimienta con el poquito de azúcar .
Removeis todo para que quede bien ligado.
Se sirve por encima de las patatas y las salchichas.
Os recomiendo comerlo frió, gana mucho más en sabor.

Galletas de avena, aceite y chocolate.

Estas galletas son muy rápidas y fáciles de elaborar, No necesitan amasado, solo mezclar bien sus ingredientes, dejar reposar en la nevera p...