Hace días, Helena del Valle me envió un kilo de arroz de Calasparra y un paquete de algas , en concreto LECHUGA DE MAR.
Si no la conocéis os estáis perdiendo uno de los mejores blogs de cocina que hay.
En el no solo vais a encontrar recetas de cocina, también sus vivencias contadas de una forma única, amena , unas veces triste y otras divertida.
Su blog se llama El PUCHERO DE HELENA, en muchas ocasiones y esto se lo he dicho a ella, no solo leo su entrada, también los comentarios de los demás y es que despierta muchos sentimientos que nos hace reflexionar sobre el tema del que habla en ese momento.
Es como ir al psicologo sin pagar un duro.
En cuanto a las algas que es la receta de esta entrada me ha dejado con un agradable sabor de boca.
Cuando era más joven, me encantaba ir a las rocas que hay frente a casa, a bañarme, bucear, coger lapas, erizos y me gustaba muchísimo chupar alguna hoja de algas, en concreto la posidonia.
Un gusto a mar que me encanta y que he vuelto a encontrar en esta alga, La lechuga de mar.
Me he permitido copiaros un poco de información sobre esta alga:
- Alga verde de forma laminar, con largas hojas le dan un aspecto similar al de una lechuga. Crece en la mayoría de los océanos del mundo, con especies autóctonas en Europa, lo que ha incrementado su uso alimentario en los últimos años, especialmente en Oriente Medio. Es de textura flexible y tiene un sabor pronunciado que recuerda a los mariscos. Rica en minerales y clorofila, dispone también de vitaminas A, B y C.
En el mercado generalmente las encontramos deshidratadas. Se consumen en crudo en ensaladas, como guarnición de pescados y mariscos,… aunque también pueden añadirse deshidratadas directamente al caldo en sopas, salsas,….
- Requieren una rehidratación en agua fría de unos 5 minutos.
Viene al vacío, plegada , parece que haya poco por el peso, pero al desdoblar las hojas vemos que hay una buena cantidad de ellas y que su olor nos recuerda al mar.
LECHUGA DE MAR.
Hoy las he usado hidratandolas y haciendo buñuelos con ellas.
¿Se parece a una lechuga, verdad?
Con cinco minutos en el agua basta para que hidraten.
Helena en su blog MI PUCHERO las llamó tortillitas y pinchando en su nombre os guiará a su receta, que casi he hecho igual, solo he cambiado las gambas por mejillones, pero en los dos casos el sabor es delicioso.
A por la receta:
INGREDIENTES:
- Lechuga de mar.
- Mejillones, si son gordos uno por cada buñuelo. Ya hervidos, yo los tenía hechos a la cerveza.
- Una cerveza, solo vamos a utilizar una poca.
- Unas cucharadas de harina de garbanzos, ( yo use la harina que me regaló mi amiga CONCHI ) o harina normal.
- Un huevo.
- Sal y pimienta.
- Aceite para freir , un oliva suave o girasol.
- Un poco del caldo de la cocción de los mejillones.
ELABORACIÓN:
Batimos el huevo, añadimos harina de garbanzos , un chorrito del agua de los mejillones, cerveza y vamos haciendo una gacha, que quede un poco espesa a la que salpimentaremos.
Aunque sea un alga debemos ponerle un poco de sal, sino resulta un poco sosa.
En cuanto hagamos la primera veremos si nos hace falta que le pongamos más harina.
El alga una vez hidratada en agua, como veis no le hace falta mucho tiempo, separamos una porción, escurrimos con las manos y las abrimos un poco para ponerle dentro un mejillón, como en la foto.
Pasamos al plato con la gacha y le damos vueltas para que se impregne bien de ella y que penetre un poco también por dentro.
En el aceite caliente freímos hasta que estén doradas.
Las pasamos a un plato con papel absorbente y comemos calientes.
Ya veis un aperitivo que tendremos listo en unos minutos .
Ya sabéis una buena forma de comer las algas, ¿os atrevéis a usarlas?





