miércoles, 22 de mayo de 2019

Tarta mousse de chocolate.


Este mes celebramos el 7º aniversario del grupo Desafío en la cocina.
Para celebrarlo nos han propuesto elaborar una tarta mousse donde los únicos requisitos fueron que no llevase cuajada.


Para ver las recetas de mis compañeros solo pincha en la foto:


Mi receta es muy sencilla, perfecta para los principiantes.

Ingredientes:
  • 170 gramos de chocolate negro postres 70%
  • 400 ml de nata para montar 35% MT
  • 75 gramos de azúcar
  • 2 hojas de gelatina.
Para las claras a punto de nieve:
  • 3 claras de huevo M
  • 100 gramos de azúcar blanquilla
  • 60 ml de agua
  • Una cucharadita de cremor tártaro o unas gotas de zumo de limón.
Para la base yo he hecho la mitad de las cantidades de un brazo de naranja, receta AQUI.

Sirve cualquier bizcocho que os guste para la base o una mezcla de galletas y mantequilla, en ese caso las proporciones son:
  • 80 gramos de mantequilla
  • 150 gramos de galletas, las que prefiráis.
Forramos el fondo de un molde de 20 cm con papel de horno.
Derretimos la mantequilla en el microondas, las mezclamos con las galletas y las ponemos con una cuchara en el fondo del molde, apretando bien con el dorso de una cuchara para que quede una base consistente.

Aquí veis mi base hecha que me ha quedado muy finita pero riquísima.
Con el aro del molde he recortado la base de la tarta.


Comenzamos a hacer la mousse.


En un cazo calentamos solo 100 ml de la nata, el azúcar y el chocolate troceado, a temperatura baja y poco a poco.
Metemos el resto de la nata en la nevera para que esté muy fría cuando la vayamos a montar.


Removemos hasta que se funda el chocolate y se integre a la nata y el azúcar.


En agua muy fría, siempre pongo agua con hielo, ponemos las dos hojas de gelatina, hasta que quedan muy maleables.


Escurrimos y todavía con el chocolate caliente las incorporamos, removiendo hasta que se deshagan y se integren bien.


Sacamos el resto de la nata de la nevera y la montamos hasta que nos haga picos, con cuidado de no pasarnos no se nos convierta en mantequilla.


Incorporamos poco a poco la mezcla del chocolate a la nata, con una varillas y con movimientos envolventes para que no se nos baje.


Al molde le ponemos una tira de acetato en las paredes, así desmoldaremos con total tranquilidad.


Llenamos con la mousse el molde y cuidamos que nos quede lo más liso posible la superficie.

Metemos en la nevera unas horas para que enfríe.

Mientras  o casi cuando la vayamos a sacar de la nevera, montamos las claras a punto de nieve.
Las claras han de estar a temperatura ambiente, no frías.
Las ponemos en el bol de la batidora y comenzamos a batir, cuando empiecen a montar le añadimos el zumo de limón o el cremor tártaro que es el estabilizante de las claras, de esta forma no se nos bajarán.
Las reservamos.

En un cazo ponemos el azúcar y el agua, a fuego fuerte para que hierva hasta que nos quede un almíbar denso.
Nos podemos ayudar también de un termómetro de cocina, la temperatura debe llegar a 110º ó 115º.

Si no tenemos termómetro con una cuchara cogemos un poco del almíbar, si podemos formar una bolita ya lo tendremos, pero cuidado con quemarnos, las quemaduras con el almíbar y caramelo son las peores.

Añadimos este almíbar a las claras a punto de nieve, batiendo a velocidad media alta y echándolo poco a poco, como un hilo, así va enfriando y se va mezclando perfectamente con las claras.
Seguiremos batiendo hasta conseguir un merengue denso y brillante y el cuenco esté completamente frío.


Solo nos queda decorar la tarta que sacaremos de la nevera y le quitamos el acetato de las paredes.

Cubrimos la tarta con el merengue. Lo podemos poner en una manga pastelera y decorar o con una espátula si tenéis maña para hacerlo.


Volvemos a meter la tarta en la nevera y ya la tenemos lista para disfrutar.

jueves, 25 de abril de 2019

Mona con patata de Alicante o Toña con patata.



Cuando se hace una receta como esta que no solo consumimos ingredientes sino también tiempo de elaboración el largo y hay un gasto también de horno, hay que estar muy segura de que receta escogemos , de que blog o libro etc...
Desde luego esta era cien por cien fiable, de María Antonía Sempere del blog ¿ Qué se cuece en mi cocina?.
Desde el momento que se la vi ya sabía que me iba a gustar y creo que han pasado dos años.
 Por unas cosas o por otras se pasa la semana santa y no la he hecho  y luego como no las ves por la red no te acuerdas y anda que no hay cosas para hacer....pero este año ha sido el suyo y vaya triunfo.

Os aseguro que siguiendo sus pasos que son casi los míos, yo solo he modificado dos , el resultado es una miga super esponjosa y como dice ella, es una receta muy sencilla.
Asusta un poco que  lleve patata, piensas que  el resultado va a ser un pufffffffffffff, ñeeeeeeeee, no se yooooooo,....pues no, que sale y sale divinamente.

A mi como me pasa de todo os lo tengo que contar. Escojo para hacer la receta en un  puente super largo y que como dicen y aciertan no para de llover por lo que no puedo salir a comprar si me falta algo.
Compro la levadura de panadería fresca de mercadona, que son 50 gramos y como miro las notas una vez pienso que para todo lo que quiero hacer tengo bastante y.....nooooo.

La receta lleva los 50 gramos pero si quiero hacer pizzas para cenar necesito algo de esa levadura por lo que solo le he puesto 35 gramos y me arriesgo.



Menos mal que el resultado es una maravilla.
Lo segundo que cambio es que yo monto muy bien los huevos con el azúcar y la ralladura de naranja que en mi caso es POLVO DE NARANJA.  Pinchad en el nombre y os lleva derechitos a ver como lo hago y para que lo uso.

INGREDIENTES:

  • 550 gramos de harina de fuerza, en mi caso la de mercadona o del lidl, las hay mejores pero son las que uso.
  • 35 gramos de levadura fresca de panadero. Toñi pone 50 gramos según la receta original.
  • 50 ml de leche.
  • Una pizca de sal.
  • 3 huevos M
  • 250 gramos de patata hervida. Cocemos unas patatas con piel, sobre el mismo peso aunque luego, una vez hervida y pelada la volvemos a pesar ajustando hasta los 250 gramos aunque desechemos un poco.
  • 150 gramos de azúcar.
  • 125 gramos de aceite de girasol.
  • Una cucharada sopera de agua de azahar.
  • ralladura de naranja y limón, en mi caso ralladura de limón y dos cucharadas soperas de polvo de naranja mezcladas con un poco de azúcar.
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  • Un huevo para pintar las monas antes de meter al horno.
  • Azúcar para decorar.

ELABORACIÓN:
He de decir que aunque en este caso use una buena máquina para amasar siempre lo he hecho a mano, incluso estas masas tipo brioche o con mi antigua batidora que tenía varillas de amasar pan o bollería de este tipo y que me costó 20 euros en el Lidl hace años, os lo cuento para que si alguien piensa que no le va a salir bien por que no tiene una máquina así o una thermomix está en un error, ya lo creo que se puede y con los mismos resultados, eso si, dedicándole más tiempo.

La primera foto que os enseño es el ´`polvo de naranja¨ que hago secándola las pieles de naranja al sol o cualquier cítrico y una vez que están bien secos o tiesos como un palo lo partimos con la mano en trozos pequeños y yo los trituro en un molinillo de café mezclado con un poco de azúcar.
Sencillo verdad??? Y muy útil para la repostería, pescados, carnes o verduras si no lo mezclamos con azúcar.


El primer paso es batir los huevos con la ralladura de limón y naranja o el polvo de naranja junto con el agua de azahar.



Yo he batido hasta que ha doblado el volumen, lo hacía así con mi antigua batidora pero batiendo con unas varillas.



Una vez batido añadimos la harina tamizada, el azúcar, la leche templada junto con  la levadura disuelta en ella y la patata cocida y chafada con un tenedor sin piel.


Volvemos a amasar para que desarrolle el glutén.
Es una masa muy pegajosa, esa es la verdad. Difícil de trabajar, si lo hacéis a mano se os pegará a ellas, lo mejor es amasarla  con una espátula.
Con las batidoras o robot hasta que todo quede bien integrado.



Dejamos resposar hasta que doble el volumen, pero ya veis como me ha subido a mi, eso que el bol tiene 6.7 litros de capacidad.



No es una masa lisa, la patata no deja que sea así.

La volcamos sobre el banco de la cocina y la desgasificamos trabajándola un poco con las manos manchadas en aceite y las dividimos como es mi caso en dos o en cuatro si las queréis más pequeñas.


Las ponemos en la bandeja del horno encima de un papel sulfurizado.
Dejamos que doblen de tamaño.
Mientras tanto ponemos el horno a 190 grados para que vaya calentándose.


Pintamos con huevo batido y ponemos por encima azúcar blanquilla mojada una pizca con agua.

Horneamos durante 20 minutos si hacéis cuatro monas y sobre 30 o un poco más, si hacéis como yo dos grandecitas.
Pondremos durante el horneado un bol con agua para crear vapor en el horno y queden más esponjosas.

Estarán hechas cuando veáis que  pinchándolas con una brocheta sale limpia.


Para que queden un poco más monas les he puesto un poco de azúcar glas por encima.


Y ya veis que miga más estupenda tiene.

Sorprende lo esponjoso que queda y lo ricas que están.



Aquí tenéis otras recetas similares ya publicadas.
Receta AQUÍ.
Esta masa la hice a mano, sin ningún tipo de amasadora.



Y la receta de Pan quemao típica de Valencia, AQUÍ.



sábado, 20 de abril de 2019

Galletas saladas con aceitunas negras, romero y orégano.



Este mes de Abril nos ha tocado un Desafío en la cocina fantástico, fácil y divertido.
Amasar me chifla y hacer galletas me entusiasma y este mes le ha tocado desafiarnos a M Luz , su propuesta han sido  galletas saladas.
Sus únicos requisitos que lleven harina y hornearlas, ya veis un lujo de desafío.

Mi propuesta: Galletas saladas con aceitunas negras, romero y orégano que no podían estar más ricas.
No son crujientes, más bien y lo veis aunque las fotos no sean muy buenas como pastas navideñas, hojaldradas, se deshacen en la boca.
Si pincháis en el logo os lleva directos a ver todas las propuestas de mis compañeras que son una maravilla, no os las perdáis.

Vamos con la receta: Receta de Sweet and sour.

INGREDIENTES:

  • 400 gramos de harina de todo uso.
  • 1/2 cucharadita de sal,  al gusto.
  • 1 cucharada de levadura royal
  • Romero picado o seco, del tarrito. Casi una cucharada de café, al gusto
  • Orégano seco , casi una cucharada de café al gusto.
  • 100 gramos de aceitunas negras sin hueso picadas.
  • 150 ml de aceite de oliva virgen extra.
  • 1 yema de huevo.
  • 2 cucharadas de agua muy fría, quizás un poco más. 
ELABORACIÓN:

En un bol tamizamos la harina e incorporamos la levadura y la sal.
Mezclamos con una cuchara.



Añadimos el romero, el orégano y las olivas picadas. No os paséis picándolas, luego se desharán un poco más en el amasado.


Mezclamos y añadimos la yema de huevo y el aceite.


Seguimos mezclando.
Como veis queda como una masa quebrada cuando la trabajamos, pero no os preocupéis, es muy fácil de amasar, solo que no será una masa elástica como de pan, sino más bien quebradiza.


Añadimos el agua poco a poco,habrá harinas que le haga falta las dos cucharadas de agua y otras que un poco más como es mi caso, no ha llegado a una.
Lo vais a ver enseguida mientras amasáis.
Formamos una bola que tardaremos 2 minutos en conseguir,  fácil y rápido.



Envolvemos en papel film y a la nevera una horita, más o menos.

A la media hora precalentamos el horno a 190 º calor arriba y abajo.

Sacamos de la nevera y la estiramos entre dos hojas de papel de horno.
Ha cogido un poco más de cuerpo pero sigue siendo una masa que se resquebraja, no importa, no va a causar problemas a la hora de cortarla.


Cuando la tenemos del grosor que nos guste, unos 3-5 milímetros, a mi la verdad es que me han quedado cada una de su padre y de su madre, jejeje.


Con un cortador de galletas no muy grande las vamos cortando y poniendo en la bandeja del horno sobre un papel de hornear.
La masa sobrante la volvemos a hacer una bola y volvemos a cortar así hasta acabar.
Yo hice dos tandas.


Ya veis me quedaron unas más gorditas y otras más finas, seguro que a vosotros os salen mejor.


Horneamos unos 10-12 minutos, según el horno a lo mejor como el mío tres minutos más, hasta que las veáis doradas por las puntas a malas penas.
No son galletas que cojan mucho color sino se quemarán .


Ya veis que fáciles que son y cuando las estáis horneando el olor a romero, orégano y olivas inunda la cocina, una delicia.


Son unas galletas hojaldradas y deliciosas.
Las próximas porque las repetiré probaré en vez de levadura y el agua añadir cerveza, no tiene que quedar nada mal o la levadura y algún licor, ya veremos que se me ocurre pero lo que tengo claro es que las voy a hacer de nuevo.

                                                        FELIZ SEMANA SANTA

viernes, 22 de marzo de 2019

Tarta Selva Negra.



Este mes en desafío en la cocina nos proponía Carolina una tarta selva negra, como quisiésemos , en formato tarta, vasito, brazo de gitano,et... yo he escogido la tarta pero no me ha quedado lo bonita que quisiera, eso si, buena estaba un rato.

Aquí os dejo con un paso a paso la receta, con un poco más de tranquilidad hubiese quedado mejor pero bueno...

BIZCOCHO GENOVÉS:
  • 4 huevos temperatura ambiente.
  • 120 gramos de azúcar blanquilla.
  • 4 gramos de sal fina.
  • 100 gramos de harina floja.
  • 20 gramos de cacao en polvo.
  • Molde de 20 cm redondo o de cake pequeño.
  • Una hoja de papel parafinado.

CEREZAS EN ALMÍBAR:
  • 365 - 370 gramos de cerezas congeladas. ( las que me quedaban de la última temporada) o cerezas frescas.
  • 50 ml de kIrsch u otro licor ( optativo)
  • 150 gramos de azúcar.
  • 100 ml de agua.
  • 2 semillas de cardamomo
NATA MONTADA:
  • 500 ml de nata con un 35% de materia grasa.
  • Dos cucharadas colmadas de queso de untar sin sabor.
  • 100 gramos de azúcar pero esto a gustos, depende de lo golosos que seáis.
ELABORACIÓN:

Sacamos las cerezas del congelador, les damos un agua para quitarles un poco de escarcha y las ponemos en un bol  sin quitarles en mi caso ni los rabitos ni los huesos, así las que queden enteras con los rabitos los usaré para adornar, si queda alguna.



Pesamos el azúcar y lo añadimos al bol.


Añadimos también el kirsch y el agua y dejamos macerar una media hora o más si tenéis más tiempo que yo.
Le quitamos la cáscara a las semillas de cardamomo, las machacamos en un mortero y las agregamos.


Ya se ha deshecho el azúcar con los líquidos, lo ponemos todo en una olla pequeña y dejamos que se haga un almíbar  a fuego bajo, no queremos que se nos rompan las cerezas y que suelten todo el jugo posible.


Ya las tenemos blanditas, con unos quince minutos hemos tenido suficiente, no quería hacer una mermelada.
Una vez frías, las colamos reservando aparte las que han quedado con el rabito y el resto deshuesamos con ayuda de una pajita o el palo de una brocheta.
Reservamos también el almibar, por supuesto.

NATA MONTADA:

Con el bol bien limpio echamos la nata bien fría, cuanto más fría mejor.
Añadimos las cucharadas de queso que ayudarán a que no se nos baje, quede firme y nos dure en la  nevera si fuese el caso algunos días, y por último el azúcar.
Batimos a velocidad fuerte hasta que la nata quede perfectamente montada, una vez hecha reservamos guardada en la nevera.

ELABORACIÓN DEL BIZCOCHO GENOVÉS:

Precalentamos el horno a 170 grados.
En el bol ponemos los huevos con el azúcar.
La importante en este bizcocho es  el tiempo que batimos estos dos ingredientes.
Va a ser velocidad fuerte 12 minutos o 14, dependiendo de la batidora.
Si lo tenéis menos no montarán bien y el bizcocho se bajará.


Ya han pasado en mi caso los doce minutos y han triplicado su volumen.


Ahora tamizamos en el blog la harina, el cacao y la sal.



Una vez tamizada con una espátula mezclamos con movimientos envolventes, no queremos que se nos baje la mezcla de los huevos y el azúcar.
Con cuidado, que quede todo bien mezclado.


Una vez hecha la masa untamos el molde con mantequilla y lo enharinamos para que no se nos pegue el bizcocho.
Echamos la masa y le damos unos golpes sobre la mesa de trabajo para que no queden burbujas en el bizcocho.


Introducimos el molde con la masa en el horno y lo tenemos de entre media hora a 40 minutos.



Lo mejor y dependiendo del tipo de horno nos hará falta más o menos tiempo.
A partir de los 25 minutos que ya habrá subido el bizcocho y sin abrir mucho tiempo el horno ni demasiado la puerta lo pinchamos y vemos si sale limpio, en cuanto salga sin rastro de masa lo tenemos hecho y podremos sacarlo y que enfríe.


Una vez frío el bizcocho lo partimos en dos o tres como en mi caso pero la parte de arriba del bizcocho no la he puesto porque estaba bastante irregular.
Esa para la cocinera.
Empapamos con el almíbar la primera capa del bizcocho.


le ponemos una capa de la nata montada, no tenía bolsas de manga pastelera pero bueno, así en plan irregular.



le ponemos unas cerezas de las que hemos deshuesado por encima.
Empapamos la otra capa de bizcocho y lo ponemos encima de las cerezas y la nata.
Y acabamos de cubrir con una capa de la nata montada.
También he cubierto las paredes de la tarta.
He rallado un poco de chocolate y lo he puesto espolvoreado por encima de la nata.


Al final he adornado con las cerezas que han quedado con el rabito por encima de la tarta con con las que han sobrado sin hueso alrededor de el.


La dejamos en la nevera hasta la hora de servir, el pastel cogerá cuerpo y sabor.




Este pastel también se puede hacer con guindas o cerezas en almíbar así no hay que hacer el paso de las cerezas, solo con añadir un poco de kirsch u otro licor si lo creéis oportuno y dejar que se caliente unos minutos y listo.



Este es el corte de la tarta que os aseguro que estaba riquísima.

Para ver las recetas de mis compañeras solo tenéis que pinchar en el logo del grupo y os lleva directos a sus propuestas.