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viernes, 30 de noviembre de 2018

Terrina de pollo y berenjena.


Esta puede ser una opción económica de un entrante o un aperitivo para estas navidades.

Las terrinas se hacen con mucha facilidad y según los que seamos y la cantidad de ingredientes que pongamos para varias ocasiones.

Esta terrina es de las más sencillas y económicas que he hecho y las otras no es que sean muy caras.

Con lo que tenía por la nevera, no hace falta calentarse mucho la cabeza, pero eso si, dejando macerar la carne que escojamos con coñac, vinos olorosos, wishky, oporto... lo que haya por casa y las especias que más nos gusten o probad con otras para ir variando el gusto de la terrina.

Vamos con la receta.

INGREDIENTES:
  • 2 muslos de pollo. He preferido muslos porque son más jugosos que las pechugas. Pero  se puede sustituir por pechuga.
  • 3 rebanadas de pan duro remojados en leche.
  • Media berenjena.
  • Una cebolla pequeña picada.
  • 2 cucharadas soperas de pan rallado.
  • 10 ml de Oporto.
  • 10 ml de coñac.
  • Nuez moscada.
  • Sal y pimienta molida.
  • Hierbas provenzales en polvo o las que venden en tarritos de especias.
  • Romero y tomillo en polvo.
  • Unas ramas de perejil, solo las hojas.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Un molde de cake de 22 cm. Si hacéis más cantidad de ingredientes el molde ha de ser mayor o más largo.
  • Papel de hornear.
Si las especias no las tenemos en polvo se pican lo más finas posibles.

ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno a 180 grados.

Le quitamos la piel y deshuesamos los muslos (podemos pedirle al carnicero que nos lo haga).
Podemos picar la carne o como yo partirla en trocitos muy pequeños o mitad picada y mitad partida, esto ya a gustos.

Pasamos la carne a un bol.

Le añadimos el Oporto, el coñac, la sal, la pimienta, el tomillo y el romero en polvo y por último las hierbas provenzales, es mi caso en polvo también.

Mezclamos  todos los ingredientes, tapamos el bol con papel film y metemos en la nevera para que macere durante media hora por lo menos, yo lo he tenido unas dos.


Mientras macera la carne pelamos y picamos la berenjena y la cebolla.
Ponemos en una sartén un poco de aceite de oliva, unas dos cucharadas soperas , añadimos la berenjena y la cebolla picadas junto con los piñones, sal y pimienta y doramos a fuego medio.



En un cuenco ponemos un poco de leche y las rebanadas de pan para que se ablanden.

Sacamos el bol de la carne picada del frigorífico y le incorporamos el pan mojado en leche y escurrido, el sofrito de las verduras, el resto de especias, los dos huevos, el perejil que habremos picado y removemos para que todo quede uniforme, como si de una masa se tratase.



Una vez estén todos los ingredientes mezclados quizá necesite que le añadamos una cucharada o dos de pan rallado, le añadimos primero una, mezclamos para comprobar que se une un poco más, si hace falta se le añade la otra.

¿Porqué esto? a lo mejor nos hemos pasado de líquidos o los huevos son un poco más grandes o el pan remojado no lo hemos escurrido bien con las manos, de ahí que "arreglemos" de esta manera la mezcla.
Se queda más compacta aunque jugosa.
Lo apreciáis en la foto como queda.




Forramos un molde, en mi caso de 22 cm de largo, de los de cake con una tira de papel de hornear.
Pincelamos las paredes con aceite de oliva y las espolvoreamos con un poco del pan rallado.


Echamos la mezcla del bol en la terrina y le damos unos golpes y con cuidado apretamos con las yemas de los dedos para que no queden huecos entre la mezcla y luego se nos demorone al cortar una vez frío.
Tapamos el molde con papel de aluminio a modo de tapadera ajustándolo para que no entre agua.
Metemos el molde dentro de uno más grande y le ponemos agua hasta llegar a la mitad del de cake.
Introducimos el baño maria en el horno y horneamos durante 50- 60 minutos.

Sobre los 45 ó  50 minutos de horneado abrimos el horno, destapamos la terrina y pinchamos con un palillo de brocheta, si sale un líquido limpio lo tenemos hecho, si no es así, tapamos y seguimos horneando un poco más.

Cada horno es distinto, unos tienen más potencia que otros y puede ser que tarde más o menos en hacerse.




Una vez hecho, veremos que las paredes se han separado un poco del molde, dejamos enfriar por completo antes de desmoldar.

Una vez frío metemos con molde y todo en la nevera, tapado con el papel de aluminio y lo tenemos unas horas, yo lo he tenido de un día para otros, de 10 a 12 horas.




Ya lo tenemos listo para cortar y servir.

Lo podemos acompañar de unas tostadas de pan , con un poco de mayonesa, pepinillos, ensalada....lo que más nos guste.




Espero que sea de vuestro agrado, pero ya sabéis que se puede sustituir el pollo por cerdo, cordero o ternera.
Si queréis añadirle olivas, pimiento, tomates secos...la imaginación al poder....y lo que haya en la despensa.

Si tenéis alguna duda me lo comentáis, estaré encantada de ayudaros.

martes, 20 de noviembre de 2018

Crostata


Cada 20 de cada mes llega DESAFÍO EN LA COCINA.

Esta vez María Antonia nos propone una CROSTATA, con el relleno que más nos guste o que prefiramos.
Lo imprescindible es hacer la masa de la tarta casera y ese es nuestro desafío.

En este caso la he rellenado de mermeladas que tenía que gastar y que mejor manera que con este dulce proveniente de Italia.
Este es un pastel cuya base es la masa quebrada, llamada así porque al hornearse se vuelve quebradiza o masa brisa o en francés brisée.

Su preparación y base de este desafío es muy fácil, pero para que nos salga bien hay que seguir unos requisitos.

La harina siempre es el doble de peso que la matería grasa, mantequilla, aceite, manteca de cerdo o la grasa que le queramos añadir.

Aunque hay muchas veces que hay que añadir algo más de harina, por que el huevo es grande o  por la marca de harina que hayamos comprado ( cada harina absorbe más o menos los ingredientes líquidos) pero eso lo vamos a ver en cuanto la estiremos para darle la forma deseada, aún así hay que añadir muy poco, la misma masa os lo dirá, eso si, no pasarse.

No amasarla casi así conseguiremos que no se desarrolle el gluten de la harina y no nos encoja al hornearse.

Para este tipo de masas lo mejor es un molde rizado, no muy alto y desmoldable para luego poder sacar la tarta sin que se nos rompa.
Yo no tenía desmoldable y le he puesto al mío en el fondo la base de uno que si lo era, luego lo veis en las fotos.
También nos valdría un aro de pastelería.

La masa antes de hornearse ha de estar bien fría y los bordes de la masa bien pegados al recipiente.

Igualmente al amasar los ingredientes han de estar fríos, recién sacados de la nevera, tanto la mantequilla etc..como el líquido.

Como en este caso la receta es dulce el líquido ha de ser agua o el zumo de alguna fruta, en mi caso naranja o mandarina.

Si fuese para una receta salada podríamos sustituirlo por vino blanco.

Estas son las propuestas de mis compañeras, ya veréis que lujo de recetas. AQUÍ.
Vamos con la receta a la que le he hecho algún cambio.

La receta base lleva agua en vez de zumo y no lleva la harina de almendra.

INGREDIENTES: (Masa de Alain Ducasse)
  • 400 gramos de harina floja.
  • 200 gramos de mantequilla (en mi caso he puesto 150 gramos de mantequilla y 50 gramos de manteca de cerdo)
  • 100 gramos de harina de almendra.
  • 2 huevos L (no tenía más pequeños, le tuve que añadir un poco más de harina)
  • 100 ml de zumo de mandarina o naranja.
  • Ralladura de un limón o una naranja.
  • 13 gramos de azúcar.
  • Una pizca de sal.
Relleno:
  • Mermelada al gusto, en mi caso de fresa y albaricoque.
ELABORACIÓN:

Comenzamos mezclando los ingredientes secos, la harina, la harina de almendras, el azúcar, la ralladura de limón y la sal.



Agregamos la mantequilla en dados fría y frotamos con las manos la mantequilla junto con la harina.
No amasamos para no desarrollar el gluten , al frotar ambos ingredientes formamos  una
masa granulada.


Añadimos los huevos y el zumo.
Acabamos de mezclar todos los ingredientes lo justo para que integren bien.


Hacemos una bola con la masa, la envolvemos en papel film y la llevamos a la nevera.
Ha de estar bien fría antes de estirarla.
Esta en concreto la hice por la noche y la estiré al día siguiente, pero con una hora o un poco más es suficiente.


Al tenerla más tiempo reposando y enfriando en el frigorífico los sabores han cogido fuerza.

Dividimos la masa en dos. La que vamos a utilizar para la base que sea un poco más grande.
El resto lo usaremos para adornar la tarta.
Aún así si nos sobra masa podremos hacer una galletas.



Es el momento de estirarla, ponemos la  mitad de la bola fría entre dos papeles de horno y con el rodillo le damos forma redonda y fina.
El otro trozo de masa lo volvemos a meter en la nevera hasta que lo vayamos a utilizar.


En un molde rizado y con poca altura, a poder ser desmoldable que no es mi caso sería lo ideal.
Yo al no tenerlo he puesto de fondo una base de uno que ajustaba bastante, luego al estar horneada, la masa se separa del molde y con meter un cuchillo ha salido facilmente.




Ponemos el molde encima de la masa para medir que no nos quede pequeña, ha de sobresalir para que cubra bien las paredes del molde.


Volcamos la masa sobre el molde con el papel de horno que nos ayudará con cuidado a ajustarla al molde.
Con cuidado vemos que tanto el fondo como las paredes están bien cubiertas y lo más lisa posible.




Pasamos el rodillo por los bordes, así el corte queda perfecto y se han tapado todos los rizos del molde con la masa.
Quitamos la masa sobrante y pinchamos el fondo de la masa con un tenedor para que no hinche cuando se hornea.



Cubrimos la tarta con mermelada, en mi caso han sido dos, de fresa el centro y de melocotón el circulo de fuera.
Sacamos la otra masa que teníamos en la nevera y la aplanamos igual que la anterior.
Con un cuchillo o un rodillo rizado como el de la foto vamos cortanto tiras y con ellas adornamos la
tarta.
Pegad los bordes de las tiras en los extremos con la masa que hay abajo, así no se nos levantará al hornearla.
Le hecho también unos adornos con forma de flor y los he superpuesto por encima.
El adorno que le deis ya es a gustos y del tiempo que tengáis.

Volvemos a meter por lo menos media hora la tarta en la nevera, queda mucho más crujiente si hacemos este paso.
Si no tenéis tiempo pues al horno con ella.
Precalentado a 170 grados durante 15 minutos, calor arriba y abajo o hasta que la veáis dorada.
Dependerá el tiempo del horno del grosor de la masa y del horno por supuesto.



Y este es el resultado final, no está perfecta pero si muy rica.




Queda doradita y crujiente.
La próxima será con otro relleno, desde luego mis compañeras de grupo me lo han puesto difícil porque no se por cual me decidiré.


Espero que os guste y os animéis  a hacer esta masa, cuesta más explicarla que hacerla.



Desde luego nadie nace enseñado y con un poco de practica nos saldrá mejor.

sábado, 17 de noviembre de 2018

Yogurt casero tradicional en olla y con Kenwood Cooking Chef


Hacer yogurt en casa en muy fácil, con o sin máquinas, yogurtera, thermomix .
En casa siempre había yogurtera, de litro y de botecitos y la verdad es que nos encantaba.

Además teníamos árboles frutales muy variados para tener fruta en casa todo el año por eso mi abuela y mi madre hacían algunas veces mermeladas aunque  la verdad es que como más nos gusta la fruta es al natural, recién cogida.
Esa mermelada se la añadíamos al yogurt y era increíble el sabor que conseguíamos.

Hace mucho que ya no tengo yogurteras y me enseñé a hacerlos de la manera tradicional, con la olla y luego el reposo en el horno y la verdad es que funciona a las mil maravillas.

Pero en este post no solo os voy a decir como hacerlo de esta manera, también con un robot que es una auténtica maravilla, la Kenwood Cooking Chef.

Vamos con los ingredientes que son los mismos para las dos formas.
Yo lo hago sin ningún tipo de dulce, ni azúcar, ni sacarina ni nada, me he acostumbrado a tomarlo así, lo cual no quiere decir que no la pongáis.

En esta ocasión los vamos a hacer muy básicos.

INGREDIENTES:
  • Un litro y medio de leche. ( si es leche fresca mucho mejor)
  • Un yogurt natural.
  • Azúcar o mermelada al gusto. (Optativo)

Si lo queremos dulce le añadimos el azúcar o la sacarina que deseemos.
Id probando y le vais añadiendo hasta que esté a vuestro gusto.

Se le puede añadir nata, pero a mi no me gusta, quiero quitar la grasa que le aporta pero si lo deseáis por cada litro de leche son 100 ml de nata. La nata hará que espese más.

Si no queremos añadir la nata  podemos mezclar una cucharada sopera de leche en polvo.

A mi sin nata ni leche en polvo me ha espesado muy bien.

Tanto la leche como los yogures pueden ser SIN LACTOSA , pero la textura será un poco más líquida.

El yogurt que nos va a quedar tanto en la olla como en la máquina no es como un yogurt natural compacto, este es cremoso y lo podremos hacer más o menos líquido añadiendo más cantidad de leche cuando lo hagamos.


Vamos a necesitar también:
  • Una olla con fondo grueso si es posible.
  • Un termómetro ( se compra en las ferreterías o en las grandes superficies ) nos va a venir muy bien para esta y otras preparaciones y son baratos.
  • Varios paños de cocina. ( para tapar el bol en la máquina una vez hecho)
Si lo vamos a hacer en la KEWOOD COOKING CHEF:

  • Un litro y medio de leche entera o sin lactosa. (Si es leche fresca mucho mejor)
  • Un yogurt natural o griego sin azúcar.
  • Azúcar, sacarina o mermelada al gusto (optativo)
ELABORACIÓN:

Para elaborarlo en la olla, a la manera tradicional:

Echamos la leche y el yogurt en la olla y calentamos hasta llegar a los 40-45 grados removiendo de vez en cuando.
Si lo queremos con azúcar, sacarina o de sabores ( con mermelada del sabor que prefiramos), pondremos ahora la cantidad que deseemos de cualquiera de las tres cosas al principio, junto con la leche y el yogurt.

No debemos sobrepasar la temperatura de los 40 -45 grados para que los organismos vivos del yogurt hagan su trabajo.
Vamos removiendo durante 5-10 minutos y apagamos el fuego.
Mientras hemos estado removiendo, hemos precalentado el horno a 50 grados.
Tapamos la olla, la envolvemos en paños de cocina y lo metemos en el horno precalentado y apagado.
La dejaremos toda la noche, de 8 a 12 horas.
Una vez pasado este tiempo metemos la olla ya sin los paños, claro, en la nevera para que se enfríe y coja mayor consistencia.
Ya tenemos nuestro yogurt natural.

Si lo vamos a hacer en la KENWOOD COOKING CHEF:

Vamos a necesitar poner la tapa protege vapor , el gancho de remover, los ingredientes en el bol y la tapa antisalpicaduras.

Yo solo he puesto el litro y medio de leche y el yogurt natural sin azúcar.
Si queremos endulzarlo le añadimos también el azúcar, la sacarina o la mermelada del sabor que queramos.
La cantidad de este ingredientes dependerá de lo dulce que lo queramos.


Programamos a 45 grados, durante 10 minutos , velocidad remover 1.

No superar en ningún caso los 48 grados ya que sino las bacterias se destruyen.



Aunque no veáis la tapa antisalpicaduras hay que ponerla para que no se vaya el calor, solo la he quitado para la foto y para ver la consistencia del yogurt.


Se vuelve a poner la tapa antisalpicaduras,ya veis como queda con el vapor que suelta al hacerlo.





 y tapamos la máquina como vemos en la foto.




Tapamos con varios paños de cocina en verano o con una mantita fina si es invierno.
Lo que queremos conseguir con esto es que mantenga el calor durante 8 ó 12- horas, lo suficiente para que los fermentos del yogurt hagan su trabajo.

Yo lo hago por la noche y por la mañana la lo tenemos para meterlo en tarros de cristal o lo que más nos guste en la nevera.



Como veis, así queda después de la noche, solo falta el frío de la nevera para que cuaje un poco más.


No queda tan compacto como los que se compran, pero para mi es perfecto.
Es suave y cremoso.

Si queremos mas espeso hay que añadirle una o dos cucharadas soperas de leche en polvo.
También podemos pasarlo a una estameña o un paño limpio de algodón que usemos solo para esto y lo dejamos colando unas horas.
Ponemos el paño en el colador y este dentro de un bol .
Veremos como el suero cae al fondo del bol  y el yogurt queda más compacto y cremoso, como un yogurt griego.



Este no está colado, si lo hacéis quedará más espeso y cremoso todavía.



Espero que os sirva de ayuda este post.

Una vez hecho se echa a los frascos del tamaño que queramos o a uno grande que es lo que yo suelo hacer y de ahí voy sacando.
Podemos hacer un nuevo yogurt guardando un vaso del que ya tenemos hecho pero eso solo lo haremos durante tres, como mucho cuatro veces, luego hay que comprar otro

martes, 30 de octubre de 2018

Pan de muerto. Masa de brioche sin masa madre.


Esta es una receta que compartió Isabel de Aliter Dulcia y a la que tengo que agradecer su generosidad.

Siempre que una receta no es nuestra hay que indicar su fuente, por educación y porque nos estamos aprovechando del esfuerzo de otro, es lo mínimo que podemos hacer, ¿no os parece?.

El pan de muerto es una pan dulce típico de México.
Va asociado a la festividad del día de los muertos o difuntos de donde viene su nombre.

¿Porqué esa forma tan peculiar? .
La forma redonda de la parte superior representa el cráneo y las cuatro canillas representan los huesos.
La creencia popular nos dice que las almas de los seres queridos regresan en el día de los muertos y se les recibe con su comida, bebida y el dulce típico.
Desde luego este día es mucho más festivo para ellos que para nosotros, ellos también visitan el cementerio, pero por la noche, iluminándolo con velas para así indicarles el camino de regreso.

Esta receta lleva su trabajo, que aunque no lleve masa madre no deja de ser una masa de brioche y por tanto para tener éxito hay que trabajarla.
La harina de fuerza tiene que desarrollar el gluten y eso es a base de amasado.
Como decía Isabel, no tengáis la tentación de añadir más harina, dejad que la máquina y los ingredientes hagan su trabajo y se vuelva cada vez más elástica, lisa y  brillante.
Al principio os parecerá que no se separa nunca del bol por más que amasemos, pero nada más lejos de la realidad, llega un momento en que se separa y forma una bola.
Miradla y si veis que todavía sigue un poco mate, dadle unos minutos más de amasado.

Si tenéis amasadora o batidora con el gancho de amasar pan, ponedlo, os va a resultar mucho más cómodo.
Por económica que sea nos evitará mucho trabajo.
Sino a mano, no será la primera que he hecho sin amasadora.

Dicho esto vamos con la receta.

INGREDIENTES:
  • 1/2 kilo de harina de super fuerza o fuerza.Yo he usado una normalita de fuerza.
  • 120 gr. de azúcar blanquilla.
  • 3 gr. de sal.
  • Ralladura de una naranja o un limón, en mi caso limón.
  • 2 huevos y una yema, en este caso he usado talla L.
  • 120 gr.de leche tibia ( la leche también la peso)
  • 16 gr.de levadura fresca de panadero o como yo un sobre de levadura seca, 7 gramos, no tenía fresca.
  • 95 gr.de mantequilla en pomada. (a temperatura ambiente).
Para el acabado:
  • Un huevo
  • 70 gramos de mantequilla derretida ( para pincelar una vez sacados del horno)
  • Un poco de azúcar glas para espolvorear.
ELABORACIÓN:

Comenzamos echando a la máquina los ingredientes sólidos.
La harina, la sal, el azúcar, la ralladura de limón o de naranja.
Removed un poco para que se mezclen.


Templamos la leche un poco en el microondas y le añadimos la levadura.
En mi caso a sido seca, ya sabéis que con la levadura seca debemos poner la mitad que de fresca. Removemos y añadimos al bol.


Incorporamos los demás ingredientes, los huevos, la yema y el agua de azahar.
La mantequilla más tarde.
Comenzamos a amasar.




Una vez que estén todos los ingredientes bien integrados añadimos poco a poco la mantequilla en pomada.
Le costará un poco pero al final se integrará.




Tiempo de amasado?? depende de la calidad de la harina, pero cuesta un poco.
Yo la tuve unos 20 minutos más o menos.


Veis? esto os decía, lisa, brillante.
Si cogemos un trozo y tiramos de él no se rompe, queda una masa elástica.

Ahora es el momento de taparla con un papel film y dejarla levar.
Dependiendo del frío que haga tardará una hora y media o dos.


Un truco para que leve más rápido si es invierno es calentar el horno a 50 grados, apagarlo, meter el bol y con ese calorcito activará muy bien la levadura y tardará menos en doblar su volumen.

Yo la hice de noche y lo que hice fue meter el bol tapado con papel film en la nevera.
Era ya muy tarde y no iba a acabar a las tantas.
Es un levado muy lento, con el frío, ya veis todo lo contrario.
Que hacemos entonces al día siguiente??

Sacamos de la nevera y dejamos templar, que se le quite el frío.
Si queremos acelerar este proceso calentamos el horno a 50 grados y lo apagamos.
Metemos la masa en el y veremos en como en unos 10-15 minutos ha crecido un poco más y queda brillante y preciosa, como en la foto.

Hay que tener en cuenta el frío que haga. Este fin de semana han bajado mucho las temperaturas y no es lo mismo que si hacen 24 grados como dos días antes, seguro que no le hubiese hecho falta este paso.

Una vez levado, en ambos casos es lo mismo desgasificamos.
Esto significa que volvemos a amasar, esta vez con las manos unos minutos y formamos una bola.
No añadáis más harina a la mesa de trabajo, con la mantequilla que lleva la masa no se nos pegará.

Nos pesa la masa sobre 975 gramos.

Que no se nos olvide precalentar el horno a 170 grados.


Ahora dividimos la masa en dos, así nos saldrán dos panes de menos de medio kilo de peso.
A cada mitad le quitamos unos 75 gramos de peso para los adornos.

A estos trocitos pequeños le añadimos un poco de harina, no mucho y los amasamos unos minutos hasta que veamos que vuelve a quedar una masa uniforme.
Esto hará que una vez en el horno los adornos no pierdan su forma al levar.


Con las partes grandes hacemos dos bolas, amasamos hasta conseguir la forma.
Luego con cada una de las dos partes de masa pequeñas las dividimos en tres, una más pequeña de unos 15 gramos que le daremos la forma redonda y con las otras dos haremos dos tubos que haciéndolos rodar con los dedos le daremos esa forma peculiar


Se formaran unos lados más delgados y otros más gruesos, simulando los huesos.
Batimos un huevo y pincelamos la bola grande, así quedarán bien pegadas los adornos superiores y no se despegarán en el horno, este truquito es cosa mía.
Cruzamos las dos formas largas y encima ponemos la bolita pequeña.


Volvemos pincelar todo con huevo batido, no escatiméis con el huevo, que quede bien brillante.

En una bandeja con papel de horno ponemos las masas y dejamos que se hagan hasta que estén doradas.
Unos 15- 20 minutos.
Los tiempos de horno son muy relativos, depende de cada horno.
Os recuerdo, 170 grados, calor arriba y abajo.


Una vez estén hechos, si les dais unos golpes y suenan a hueco como el pan, ya los tenemos.
Los pincelamos todavía calientes con la mantequilla derretida, que queden bien brillantes, no escatiméis.
Así ya quedan preciosos.
Por último y esto ya a gustos los espolvoreamos con azúcar glas.


Y aquí tenéis el resultado.
Fantásticos, ¿verdad?


No hay nada más terroríficamente rico, os lo aseguro.

sábado, 20 de octubre de 2018

Frittata de verduras.


El desafío de este mes no puede ser mas sencillo y más rico.
La tortillini italianini, LA FRITTATA.

Este mes le tocaba a Carolina López desafiarnos y vaya acierto más divino ha tenido.

Es una tortilla abierta , similar a una pizza a la que podemos añadir desde setas, quesos, vegetales etc..
Con esta receta podemos aprovechar todo lo que tenemos en la nevera.
La podemos hacer como cualquier tortilla, con lo que queramos, verduras, carne, longanizas, lo que más nos guste.
Pero tiene una facilidad que no nos da la tortilla y es que no hay que darle la vuelta, se acaba en el horno.

De esta manera si queremos elaborar una frittata grande nos quedará perfecta y no tendremos el miedo a que se nos caiga al darle la vuelta.
Solo hay que estar atentos para que no nos quede reseca.

Tenéis todas las recetas de mis compañeras pinchando en el logo.

Estos son los ingredientes de la mía:
  • 3 -4 huevos.
  • Medio calabacín en rodajas.
  • Un tomate en rodajas.
  • Unos espárragos trigueros.
  • Unos ajitos tiernos.
  • Unas gambitas peladas.
  • Sal y pimienta molida.
  • Aceite de oliva virgen extra.


Elaboración:
Precalentamos el horno a 200 grados.Horno arriba y abajo.

Sofreímos  con un poco de aceite de oliva en la sartén los ajitos, los espárragos cortados a trocitos con las gambitas.
Añadimos las rodajas de calabacín.


Le ponemos a todo un poco de sal y pimienta.
Batimos los huevos  también con un poco de sal.


Yo lo cambié de sartén porque no me fijé que el mango de la sartén no era apta para el horno.



Pero mejor, así veis el proceso.
Es mejor quitar el sofrito de la sartén si el antiadherente no está perfecto.
Le ponemos un poco de aceite en la base, añadimos los huevos batidos y encima disponemos las verduras para que queden no solo gustosas sino también bonitas a la vista.
Como ya están hechas solo hay que cuajar la frittata.
En el centro he puesto el sofrito de gambitas, ajitos y espárragos.
Y a un lado he intercalado el calabacín que ya estaba pasado por la sartén con unas rodajas de tomate fresco.
Soy tomatera cien por cien.


Cuajamos unos minutos a fuego fuerte  la base del huevo y en este punto metemos al horno.
Podemos espolvorear por encima si queremos queso rallado, especias, lo que queramos.
Este tipo de tortilla depende de tu imaginación y lo que haya por la despensa y nevera.



Y una vez cuajada ya la tenemos.
No me digáis que no está resultona???

La he acompañado de unas variantes y olivas que me encantan, un poco de pan y ....
BOCATTO DI CARDINALE.

                                               BUON PROFITTO!!