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martes, 30 de octubre de 2018

Pan de muerto. Masa de brioche sin masa madre.


Esta es una receta que compartió Isabel de Aliter Dulcia y a la que tengo que agradecer su generosidad.

Siempre que una receta no es nuestra hay que indicar su fuente, por educación y porque nos estamos aprovechando del esfuerzo de otro, es lo mínimo que podemos hacer, ¿no os parece?.

El pan de muerto es una pan dulce típico de México.
Va asociado a la festividad del día de los muertos o difuntos de donde viene su nombre.

¿Porqué esa forma tan peculiar? .
La forma redonda de la parte superior representa el cráneo y las cuatro canillas representan los huesos.
La creencia popular nos dice que las almas de los seres queridos regresan en el día de los muertos y se les recibe con su comida, bebida y el dulce típico.
Desde luego este día es mucho más festivo para ellos que para nosotros, ellos también visitan el cementerio, pero por la noche, iluminándolo con velas para así indicarles el camino de regreso.

Esta receta lleva su trabajo, que aunque no lleve masa madre no deja de ser una masa de brioche y por tanto para tener éxito hay que trabajarla.
La harina de fuerza tiene que desarrollar el gluten y eso es a base de amasado.
Como decía Isabel, no tengáis la tentación de añadir más harina, dejad que la máquina y los ingredientes hagan su trabajo y se vuelva cada vez más elástica, lisa y  brillante.
Al principio os parecerá que no se separa nunca del bol por más que amasemos, pero nada más lejos de la realidad, llega un momento en que se separa y forma una bola.
Miradla y si veis que todavía sigue un poco mate, dadle unos minutos más de amasado.

Si tenéis amasadora o batidora con el gancho de amasar pan, ponedlo, os va a resultar mucho más cómodo.
Por económica que sea nos evitará mucho trabajo.
Sino a mano, no será la primera que he hecho sin amasadora.

Dicho esto vamos con la receta.

INGREDIENTES:
  • 1/2 kilo de harina de super fuerza o fuerza.Yo he usado una normalita de fuerza.
  • 120 gr. de azúcar blanquilla.
  • 3 gr. de sal.
  • Ralladura de una naranja o un limón, en mi caso limón.
  • 2 huevos y una yema, en este caso he usado talla L.
  • 120 gr.de leche tibia ( la leche también la peso)
  • 16 gr.de levadura fresca de panadero o como yo un sobre de levadura seca, 7 gramos, no tenía fresca.
  • 95 gr.de mantequilla en pomada. (a temperatura ambiente).
Para el acabado:
  • Un huevo
  • 70 gramos de mantequilla derretida ( para pincelar una vez sacados del horno)
  • Un poco de azúcar glas para espolvorear.
ELABORACIÓN:

Comenzamos echando a la máquina los ingredientes sólidos.
La harina, la sal, el azúcar, la ralladura de limón o de naranja.
Removed un poco para que se mezclen.


Templamos la leche un poco en el microondas y le añadimos la levadura.
En mi caso a sido seca, ya sabéis que con la levadura seca debemos poner la mitad que de fresca. Removemos y añadimos al bol.


Incorporamos los demás ingredientes, los huevos, la yema y el agua de azahar.
La mantequilla más tarde.
Comenzamos a amasar.




Una vez que estén todos los ingredientes bien integrados añadimos poco a poco la mantequilla en pomada.
Le costará un poco pero al final se integrará.




Tiempo de amasado?? depende de la calidad de la harina, pero cuesta un poco.
Yo la tuve unos 20 minutos más o menos.


Veis? esto os decía, lisa, brillante.
Si cogemos un trozo y tiramos de él no se rompe, queda una masa elástica.

Ahora es el momento de taparla con un papel film y dejarla levar.
Dependiendo del frío que haga tardará una hora y media o dos.


Un truco para que leve más rápido si es invierno es calentar el horno a 50 grados, apagarlo, meter el bol y con ese calorcito activará muy bien la levadura y tardará menos en doblar su volumen.

Yo la hice de noche y lo que hice fue meter el bol tapado con papel film en la nevera.
Era ya muy tarde y no iba a acabar a las tantas.
Es un levado muy lento, con el frío, ya veis todo lo contrario.
Que hacemos entonces al día siguiente??

Sacamos de la nevera y dejamos templar, que se le quite el frío.
Si queremos acelerar este proceso calentamos el horno a 50 grados y lo apagamos.
Metemos la masa en el y veremos en como en unos 10-15 minutos ha crecido un poco más y queda brillante y preciosa, como en la foto.

Hay que tener en cuenta el frío que haga. Este fin de semana han bajado mucho las temperaturas y no es lo mismo que si hacen 24 grados como dos días antes, seguro que no le hubiese hecho falta este paso.

Una vez levado, en ambos casos es lo mismo desgasificamos.
Esto significa que volvemos a amasar, esta vez con las manos unos minutos y formamos una bola.
No añadáis más harina a la mesa de trabajo, con la mantequilla que lleva la masa no se nos pegará.

Nos pesa la masa sobre 975 gramos.

Que no se nos olvide precalentar el horno a 170 grados.


Ahora dividimos la masa en dos, así nos saldrán dos panes de menos de medio kilo de peso.
A cada mitad le quitamos unos 75 gramos de peso para los adornos.

A estos trocitos pequeños le añadimos un poco de harina, no mucho y los amasamos unos minutos hasta que veamos que vuelve a quedar una masa uniforme.
Esto hará que una vez en el horno los adornos no pierdan su forma al levar.


Con las partes grandes hacemos dos bolas, amasamos hasta conseguir la forma.
Luego con cada una de las dos partes de masa pequeñas las dividimos en tres, una más pequeña de unos 15 gramos que le daremos la forma redonda y con las otras dos haremos dos tubos que haciéndolos rodar con los dedos le daremos esa forma peculiar


Se formaran unos lados más delgados y otros más gruesos, simulando los huesos.
Batimos un huevo y pincelamos la bola grande, así quedarán bien pegadas los adornos superiores y no se despegarán en el horno, este truquito es cosa mía.
Cruzamos las dos formas largas y encima ponemos la bolita pequeña.


Volvemos pincelar todo con huevo batido, no escatiméis con el huevo, que quede bien brillante.

En una bandeja con papel de horno ponemos las masas y dejamos que se hagan hasta que estén doradas.
Unos 15- 20 minutos.
Los tiempos de horno son muy relativos, depende de cada horno.
Os recuerdo, 170 grados, calor arriba y abajo.


Una vez estén hechos, si les dais unos golpes y suenan a hueco como el pan, ya los tenemos.
Los pincelamos todavía calientes con la mantequilla derretida, que queden bien brillantes, no escatiméis.
Así ya quedan preciosos.
Por último y esto ya a gustos los espolvoreamos con azúcar glas.


Y aquí tenéis el resultado.
Fantásticos, ¿verdad?


No hay nada más terroríficamente rico, os lo aseguro.

sábado, 20 de octubre de 2018

Frittata de verduras.


El desafío de este mes no puede ser mas sencillo y más rico.
La tortillini italianini, LA FRITTATA.

Este mes le tocaba a Carolina López desafiarnos y vaya acierto más divino ha tenido.

Es una tortilla abierta , similar a una pizza a la que podemos añadir desde setas, quesos, vegetales etc..
Con esta receta podemos aprovechar todo lo que tenemos en la nevera.
La podemos hacer como cualquier tortilla, con lo que queramos, verduras, carne, longanizas, lo que más nos guste.
Pero tiene una facilidad que no nos da la tortilla y es que no hay que darle la vuelta, se acaba en el horno.

De esta manera si queremos elaborar una frittata grande nos quedará perfecta y no tendremos el miedo a que se nos caiga al darle la vuelta.
Solo hay que estar atentos para que no nos quede reseca.

Tenéis todas las recetas de mis compañeras pinchando en el logo.

Estos son los ingredientes de la mía:
  • 3 -4 huevos.
  • Medio calabacín en rodajas.
  • Un tomate en rodajas.
  • Unos espárragos trigueros.
  • Unos ajitos tiernos.
  • Unas gambitas peladas.
  • Sal y pimienta molida.
  • Aceite de oliva virgen extra.


Elaboración:
Precalentamos el horno a 200 grados.Horno arriba y abajo.

Sofreímos  con un poco de aceite de oliva en la sartén los ajitos, los espárragos cortados a trocitos con las gambitas.
Añadimos las rodajas de calabacín.


Le ponemos a todo un poco de sal y pimienta.
Batimos los huevos  también con un poco de sal.


Yo lo cambié de sartén porque no me fijé que el mango de la sartén no era apta para el horno.



Pero mejor, así veis el proceso.
Es mejor quitar el sofrito de la sartén si el antiadherente no está perfecto.
Le ponemos un poco de aceite en la base, añadimos los huevos batidos y encima disponemos las verduras para que queden no solo gustosas sino también bonitas a la vista.
Como ya están hechas solo hay que cuajar la frittata.
En el centro he puesto el sofrito de gambitas, ajitos y espárragos.
Y a un lado he intercalado el calabacín que ya estaba pasado por la sartén con unas rodajas de tomate fresco.
Soy tomatera cien por cien.


Cuajamos unos minutos a fuego fuerte  la base del huevo y en este punto metemos al horno.
Podemos espolvorear por encima si queremos queso rallado, especias, lo que queramos.
Este tipo de tortilla depende de tu imaginación y lo que haya por la despensa y nevera.



Y una vez cuajada ya la tenemos.
No me digáis que no está resultona???

La he acompañado de unas variantes y olivas que me encantan, un poco de pan y ....
BOCATTO DI CARDINALE.

                                               BUON PROFITTO!!

viernes, 19 de octubre de 2018

El mejor bizcocho de chocolate.





Si buscáis un bizcocho de chocolate que os deje con la boca abierta es este.
Siento que las fotos no sean las mejores del mundo.
Están hechas a toda prisa, para una comida familiar y sin tiempo ni de preparar un escenario, ni luz natural porque estaba muy nublado pero no quería dejar de ponerlo en el blog ni de compartirlo.

La receta es del blog  Catalina., Cocina con Catalina y pinchando en el nombre os lleva a la suya.
Ella lo llama quitapenas y os aseguro que el nombre le viene que ni pintado porque si algo las quita es este bizcocho.
Catalina cogió a su vez la receta del blog La cocina del abuelo.


La esponjosidad del bizcocho es fantástica, así como su suavidad y un poco húmedo debido al chocolate.
Pero también a hacerlo a baja temperatura, no lo pongáis más alta ha de hornearse muy despacio.
El tiempo de horneado va a depender del horno y del molde que escojamos.
Yo quería un bizcocho alto, por eso he utilizado un molde de 20 cm, se ha salido un poco por eso podemos utilizar sin ningún problema uno de 22 cm.
Ella pone en el bizcocho harina bizcochona, ya lleva incorporada la levadura yo no tenía y por eso le puse.
He adaptado también la cantidad de huevos ya que ella usa tamaño XL y yo M.


INGREDIENTES:


  • 200 gramos de chocolate para postres en tableta.
  • 4 huevos M. Los huevos de esta talla pesan unos 55 gramos cada uno.
  • 170 gramos de harina de repostería. ( sin levadura)
  • 15 gramos de levadura de repostería.
  • 250 ml de leche,yo la puse entera pero la que tengáis por casa.
  • 50 gramos de cacao en polvo puro, aunque yo puse cacao en polvo a la taza.
  • 150 gramos de azúcar blanquilla.
  • 75 gramos de mantequilla a temperatura ambiente.
  • Un molde desmoldable redondo de 20-22 cm.
  • Papel de hornear, una hoja.


ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno a 150 grados.

Derretimos el chocolate hecho onzas y la mantequilla en el microondas.
Es mejor ponerle un minuto de tiempo, remover con una espátula de silicona o madera y volver a meterlo en tiempos de 30 seg hasta que quede una mezcla brillante y sin trozos de chocolate.

Separamos las claras de las yemas en dos boles.

Montamos las claras con la mitad del azúcar.
En el otro bol montamos las yemas con la otra mitad del azúcar.
Tamizamos la harina, la levadura y el cacao en polvo.



Al bol de las yemas con el azúcar añadimos la leche, el chocolate fundido con la mantequilla y la harina, con el cacao en polvo con la levadura , todo tamizado.
Mezclamos con varillas o con batidora hasta que quede una masa uniforme.


Es el momento de incorporar las claras montadas  poco a poco y con la espátula, con movimientos envolvente para que no bajen y el bizcocho obtenga su esponjosidad.



Ponemos en la base del molde desmoldable  una hoja de papel de horno.
Untamos las paredes con mantequilla y espolvoreamos con un poco de harina.
Echamos la masa en el molde y metemos al horno a 150 grados por lo menos 45 minutos.
Yo lo tuve al final entre 60 y 70 minutos, mi horno es antiguo y no tiene aire, por lo que le puse calor arriba y abajo.
Comprobamos como siempre que está hecho cuando el palillo salga limpio, sin ningún resto de masa.


Lo dejamos enfriar en el horno con la puerta un poco abierta para que no tenga un cambio repentino de temperatura y no se nos baje por ello.

Como veis en la foto se ha salido un poco, pero no importa porque tiene la altura que yo quería.

Para servirlo le he dado la vuelta y así no se ve el agrietado, queda perfecto.



Hoy no querían ningún tipo de adorno, así que solo puse un poco de azúcar glas y a la mesa.




Os ofrecería un trocito pero no quedó ni una miguita, lo que si os puedo ofrecer es mi ayuda para lo que necesitéis pero es tan fácil de hacer que os va a salir bien si seguís los pasos al pie de la letra.



Viendo la foto del corte no me digáis que no os apetece un trocito?

jueves, 20 de septiembre de 2018

Barritas energéticas de avena y manzana.



Y con el mes de Septiembre llega el comienzo del curso en DESAFÍO EN LA COCINA.
Mari Luz nos propone " BARRITAS ENERGÉTICAS" para darnos ánimo y fuerzas para comenzar con la rutina del trabajo etc...
Que bien nos van a venir para llevarnoslas al trabajo, picar entre horas y con la cantidad de propuestas de mis compañeras tendremos una distinta para cada semana.


Pinchad en el logo del grupo y os llevará directos para conocer todas las recetas.

Estas son las mías, sanas, sin azúcar, sólo endulzadas con miel, el sabor de la manzana y la canela.

INGREDIENTES:
  • 200 gramos de copos de avena.
  • 100 gramos de miel, en mi caso de naranjo.
  • 2 manzanas cortadas
  • 2 cucharadas de café de canela de Ceylan o la mejor que consigamos.
  • Tres cucharadas soperas de agua.
  • 50 ml de aceite de oliva.
  • Una pizca de sal.

ELABORACIÓN:

Cortar sin pepitas las manzanas con su piel en trocitos pequeños.
Echar a un cazo las manzanas,  la canela, el agua y un poco de  miel.
Dejar cocer a fuego bajo hasta que estén blanditas, casi en puré pero no han de quedar secas.
Es este puré el que va a hidratar la avena.


Una vez hechas las chafamos con un tenedor y reservamos.

En un bol mezclamos la avena, el resto de la miel, las manzanas cocidas, la pizca de sal y el aceite.


Ahora solo queda mezclar hasta formar una masa.



La manzana ira hidratando la avena.
Dejamos reposar la masa 10 -15 minutos.
Precalentamos el horno a 180 grados.


Pasamos la mezcla a la bandeja del horno con un papel sulfurizado.

La extendemos dejando un grosor de medio centímetro.

Dependiendo del grosor tardará más o menos en cocerse.

Como queremos hacer barritas le damos forma cuadrada a la masa.
Apretamos la masa con la espátula, si no lo hacemos luego se nos romperá una vez hechas.


Cortamos la masa en cuadrados con una espátula.



Horneamos dependiendo del horno entre 30 - 40 minutos, calor arriba y abajo.

Cuidado con no pasarnos de tiempo, no son barritas crujientes por la cantidad de manzana que lleva, son blanditas y si las horneamos demasiado al enfriar quedarán duras.



Y ya están listas para comer.
 Solo hay que dejarlas enfriar y  separar las barritas.




En esta foto se ven más oscuras porque la foto está hecha con la luz de la cocina.

La canela le da mucho color.

Espero que os hayan gustado, se hacen en un momento y están riquísimas.































viernes, 31 de agosto de 2018

Pastel de SEMOLA y leche griego. Galaktoboureko


Si hay un postre que me gusta son los flanes y las cremas pasteleras, sobre todo en verano, se sirven fríos y  los hace mucho más apetecibles.
Este no os va a dejar indiferentes, ya veis lo bien que luce y además es muy fácil de hacer, eso si, sigue los consejos que te doy.



Este es un postre griego llamado Galaktoboureko , un nombre un poco largo que tiene su explicación.
Gala  significa leche y boureko son aquellos pasteles hechos con masa filo.
Por eso es un pastel tan delicado, lo recubren las hojas de la masa filo y su relleno es una crema pastelera hecha con leche, huevos y semolina.
La semolina es una pasta de grano  mucho más fino que la sémola que usamos para el cous cous y para este postre es ideal.
 Normalmente este postre lleva al final un almíbar que yo no he puesto, no quería tanto dulce en esta ocasión pero os pongo las cantidades por si vosotros decidís añadirlo al final.

Vamos con los ingredientes:

INGREDIENTES:

  • 1 litro de leche.
  • 150 gramos de semolina
  • 6 huevos
  • 2 cucharadas soperas de mantequilla.
  • Una cucharadita de mantequilla.
  • Corteza de limón o de naranja.
  • 200 gramos de azúcar ( si os gusta más dulce añadir un poco más)
  • 50 gramos de mantequilla derretida para untar la masa filo.
  • Azúcar glas para decorar.
  • Un molde de 20 cm desmoldable. Si eres principiante es mejor usar un molde más grande, así el pastel será más bajito
Para el almibar: Yo no lo he puesto.
  • 250 ml de agua
  • 200 gr. de azúcar blanquilla.
  • Una cucharadita rasa de canela molida
  • Ralladura de limón o de naranja
  • Unas gotas de agua de azahar.

Primero pensé hacerlo con medio litro de leche y tres huevos como veis en la foto, al final fue un litro y seis huevos.

Los moldes no hace falta que sean redondos ni desmoldables, se puede hacer en una fuente de cristal por ejemplo cuadrada, en la misma fuente lo cortáis en porciones y se van sirviendo de ahí mismo o lo presentáis en una fuente todas las porciones.

ELABORACIÓN:

Comenzamos calentando la mantequilla, la leche, la cáscara de naranja, la semolina y el azúcar en un cazo.
Removemos a fuego bajo de manera suave y sin parar hasta que la semolina se deshaga y espese la leche, estamos haciendo una crema pastelera pero en vez de harina le hemos puesto semolina.
Al final sacamos la piel de naranja y dejamos templar.
Como veis en la foto el granillo se sigue notando un poco, si no queréis que se note lo trituráis con una batidora de mano. ( Es lo que yo he hecho)


Batimos los huevos.


Los añadimos a la crema de semolina que hemos hecho y mezclamos con las varillas hasta que queden totalmente integrados. Reservamos.

NOTA: podemos triturar la crema o no, depende de si os gusta notar la semolina, en mi caso con una batidora normal lo he hecho, en un minuto queda completamente suave.


Precalentamos el horno a 180 grados

Ponemos en la base del molde un papel de horno y ajustamos las paredes del molde que pintaremos con mantequilla derretida.
Si lo hacéis en un molde de cristal pinceláis todo el molde con matequilla derretida.

Abrimos el paquete de la masa filo y vamos pincelando con mantequilla derretida una hoja que pondremos de base y sobre las paredes del molde dejando que sobresalgan, así hasta que lo hagamos con seis u ochos hojas, unas superpuestas encima de otras para hacer una base y unas paredes consistentes y siempre untando todas las hojas de masa con mantequilla.

Este paso hay que hacerlo un poco rápido para que no se sequen las hojas que son muy delicadas.


vertemos la crema dentro de las hojas de masa y  las puntas salientes las cerramos encima del relleno como si fuese un sobre.


He querido darle más volumen y para ello pintamos con mantequilla cuatro o cinco hojas mas, las que nos sobren del paquete y las doblamos de manera desigual encima una de otra.
La última capa la pincelamos bien con mantequilla para que quede bien dorada.


Horneamos a 180 grados durante 45 minutos. Calor arriba y abajo.

El tiempo de horneado va a depender de cada horno.

Yo he puesto una hoja de papel de horno en la parrilla encima del pastel para que no se queme y se dore lo justo.
Quitamos la hoja al final casi del horneado para dorarla a nuestro gusto.


Sacamos y si queremos ponerle el almíbar es el momento.

Con el pastel caliente, recién sacado del horno echamos el almíbar como un hilillo fino por toda la superficie.

La elaboración del almíbar es fácil, dejamos hervir  todos los ingredientes a un cazo hasta  que espese el agua con el azúcar y el resto de los ingredientes.



En mi caso y para no endulzarlo más le he espolvoreado azúcar glas y canela por encima.

Dejamos enfriar y servimos.



Este pastel lo podemos hacer en un molde un poco más grande, quedará un poco más bajito pero también será más cómodo para cortar y servir.

Hay que tener en cuenta que la masa filo no es una masa quebrada que hace las paredes de las tartas más duritas, es muy delicada como he comentado anteriormente.



En esta tarta tenemos un interior suave y cremoso con una corteza crujiente y quebradiza.



Este es el corte. Ya veis lo cremoso que se ve el interior, hay que partirla con cuidado.


Como vemos es fácil de elaborar y muy vistoso.

Espero que con el paso a paso os haya aclarado las dudas.
Pero si aún así tenéis alguna dejadme un comentario y os la resuelvo lo antes posible.


Gracias por entrar en mi cocina.