sábado, 20 de julio de 2019

Tarta mousse de arroz con leche



Con esta receta participo en desafío del mes de Julio de Desafío en la cocina.
Los meses de julio y agosto participamos solo los que queremos conseguir  un comodín por si luego fallamos en alguna ocasión cuando llegue el nuevo curso, jeje.



Mi receta dulce de este mes es una tarta mousse de arroz con leche.
Es ideal para comerla en verano, fresquita.

INGREDIENTES:

Base:
  • 200 gramos de galletas, en mi caso variadas, de chocolate y normales.
  • 100 gramos de mantequilla en pomada.
  • 1/2 cucharada de café de canela molida.
Relleno:
  • 1 litro de leche.
  • 200 ml de nata para montar bien fría.
  • 140 gramos de arroz.
  • 150 gramos de azúcar blanquilla.
  • 8 láminas de gelatina.
  • La piel de una naranja.
  • Canela en rama y en polvo.
  • Sal, una pizca.
  • Molde desmoldable de 20 cm.
  • Papel de horno.
ELABORACIÓN:

Calentar la leche unos minutos con un palo de canela y la piel de naranja.
Apagar el fuego y dejar que la leche coja su sabor unos minutos, sacar la canela y la piel de naranja.


Lavar el arroz en un colador y volver a poner la leche en el fuego con el arroz.
Ir removiendo de vez en cuando para que no se pegue y el arroz haya embebido la mitad de la leche y añadir el azúcar.
En este momento hay que estar muy pendiente del arroz para que no se nos pegue a la olla. Siempre ha de estar a fuego medio.
Poner las hojas de gelatina en agua muy fría o agua con unos cubitos de hielo hasta que la gelatina se ablande y quede maleable.


Una vez hecho el arroz con leche que ha de quedar meloso, no seco, añadimos en caliente las hojas de gelatina sacadas del agua y escurridas.
Mezclamos bien con el arroz con leche para que queden bien integradas y luego cuaje todo por igual.
Montamos la nata que tendremos bien fría de la nevera y añadirla al arroz con leche con una espátula, con movimientos envolventes para que baje la nata lo menos posible.

Mientras trituramos las galletas, las mezclamos con la mantequilla y la canela y lo mezclamos todo bien.


Ponemos un papel de horno en la base del molde y le ponemos el aro asegurándonos que esté bien cerrado.
Yo he puesto dentro del aro y para que luego sea más fácil desmoldar y que las paredes de la tarta queden uniformes dos rectángulos de acetato, un plástico que impedirá que la mezcla de arroz con leche quede pegada al aro del molde.
Ponemos la mezcla que hemos hecho con las galletas en la base del molde apretando un poco para que quede uniforme.


Echamos encima la mezcla de arroz con leche y nata.


Le daremos al molde con el relleno unos golpes suaves sobre el banco de cocina para que se iguale todo bien y no quede por un lado más alta que otra, también esto nos ayuda a que no queden burbujas de aire dentro de la tarta.
Metemos al frigorífico mejor durante toda la noche, asentará la tarta, enfriará y cogerá mas gusto.
Sacar y adornar con la canela.


Yo he puesto una blonda de papel.
Mide el diámetro del molde y busca una del mismo diámetro o que sobre a malas penas para que el dibujo quede lo más bonito posible. , he echado por encima la canela y luego la he quitado con cuidado para que quedase el dibujo lo más definido posible.


Veis, sobra a malas penas y no va a afectar el dibujo de la blonda.
Al final busqué un poco más y encontré una que cabía dentro del molde, menos mal.


Esta tarta lo bueno que tiene es que la puedes hacer con varios días de antelación a comerla, yo la hice tres días antes y me permitió buscar una blonda un poco más pequeña.



Viene bien tener hecho un postre así con antelación, te permite ir más relajada cuando tienes invitados o sin tenerlos.

Servir frío.




viernes, 12 de julio de 2019

Pulled pork o carne de cerdo deshilachada.



Esta es una carne que vi por primera vez en documentales gastronómicos americanos.
Ver como la sacaban de los ahumadores que es donde ellos lo hacen daban ganas de meterte en la pantalla y coger un trozo.


Nada tiene que ver el interior con el exterior que se ve ennegrecido por el calor, el adobo y largo tiempo de cocción.
Su interior es tierno, jugoso, se deshilacha , de ahí su nombre. Cerdo deshilachado.

Con esta carne formaremos sandwiches, hamburguesas, tacos  o lo que más nos guste.

Lo podemos acompañar de una buena ensalada americana por ejemplo como la COLESLAW , unas Mazorcas de maíz bien hechas con su mantequilla, sal y pimienta.

He hecho varias veces la carne pero como siempre la he hecho para la cena y tenía familia esperando o amigos no me daba tiempo a sacar fotos y aunque estas no son nada del otro mundo por lo mismo,  creo que se ve la jugosidad al deshilacharla..

Te espera la familia para la cena y no vas a tenerlos con cara de hambre para las fotos.
Pero así se ve el día a día y que no hay  trampa ni cartón, la luz amarilla de la cocina no es que sea lo más apropiado pero es lo que todos tenemos en las cocinas.

Veréis que la carne tiene un color negruzco por encima, pero eso no es malo, lo hago a propósito, le da un toque de sabor, no de quemado os lo aseguro y forma una capa por encima de la carne que hace que los jugos se queden dentro antes de partirla.

Si veis vídeos de los ahumadores americanos para esta carne, sale ennegrecida también pero al partirla dan ganas de meterse dentro de la pantalla y coger un trocito.

No tengo ahumador pero si una olla exprés que nos va a ayudar y la va a dejar super jugosa.
Si la queremos hacer en olla normal el tiempo es bastante largo, de 5 a 7 horas a fuego bajo, demasiado para mi gusto.

Sobre los ingredientes veréis que son unos cuantos, eso ya va a gustos pero os aseguro que luego el resultado es increíble y tampoco son ingredientes raros ni difíciles de encontrar y podemos usar para otras elaboraciones.

Si comenzáis a cocinar las especias que hay en la receta son un buen ejemplo de lo que tenéis que tener como fondo de armario, tardan mucho en caducar y si os aficionáis a su uso y ponéis menos sal en las comidas es mucho más sano, os lo aseguro.

Vamos a ver lo fácil que es elaborar esta receta.

Ingredientes:
  • 1.660 Kg en mi caso de chuleta de aguja con el hueso, pero magro de cerdo, cuello, cualquier pieza de cerdo con algo de grasita, suelen ser cortes de carne  económicas. Os dejo lo que yo pagué.


Es mejor no quitarle ni la grasita que tiene que tampoco es tanta ni el hueso.
Una vez hecho se va a deshilachar (pulled) la carne (en mi caso cerdo, pork) y se separará por si sola del hueso, este le aporta jugosidad y sabor.
Si compramos lomo es un poco seco para mi gusto pero por supuesto si no queréis nada de grasita es una opción.



Ingredientes marinada:
  • Una cucharadita de comino.
  • Una cucharadita de tomillo.
  • Una cucharadita de pimienta negra molida.
  • Una cucharadita de ajo molido.
  • Media cucharadita de jengibre en polvo.
  • Un poco de pimientas variadas en polvo.
  • Dos cucharaditas de pimentón agridulce o el que tengáis.
  • Una cucharadita de sal, al gusto, siempre se puede rectificar más tarde.
  • Dos cucharadas soperas de tomate triturado o mucho mejor de tomate concentrado,
  • Dos cucharadas soperas de salsa barbacoa.
  • Una cucharada sopera de vinagre. ( Hace que la carne se ablande).
  • Una cucharada sopera de mostaza de Dijón o similar.
  • Una cucharada sopera de mostaza normal
  • 4 cucharadas soperas de salsa HP o similar.
  • El zumo de dos naranjas.
  • Dos hojas de laurel.
  • Una cebolla grande partida en juliana, a láminas.
Elaboración:

En una fuente ponemos todos los ingredientes de la marinada, así apreciamos si nos falta alguno.
Primero los sólidos.


Añadimos los líquidos o húmedos, como el tomate, la mostaza, el vinagre, el zumo de una naranja, el zumo de la otra lo añadiremos más tarde.


Mezclamos bien. Si hace falta le añadimos una cucharada o dos de agua, en mi caso no ha hecho falta



Embadurnamos con la mezcla toda la pieza de carne por todos lados, limpiando bien con una espátula de silicona la fuente para no desperdiciar nada.


Cuando esté todo bien embadurnado tapamos la fuente con papel film y metemos en la nevera por lo menos 12 horas.
Con esta marinada la carne no se va a estropear , lo ideal es hacerlo de un día para otro.


El tiempo de marinado  es el que escojamos, desde 2 horas a todo un día, incluso 48 horas.
Esta carne con el adobo bien tapada con papel film en la nevera no se estropea, al contrarío coge más sabor.


Pasado el tiempo de marinado sacamos de la nevera.
Partimos la cebolla en juliana o picada, da lo mismo y echamos en el fondo de la olla tres cucharadas soperas de aceite de oliva junto con la cebolla.
Dejamos que dore.
Sacamos la cebolla y la reservamos.
Mientras limpiamos con la espátula el macerado de la carne.
Pasamos la carne a la olla y doramos bien por todos lados, que quede bien dorada.
Si por algún lado queda un poco quemadita no pasa nada, esto le dará sabor y más color si cabe aún a la salsa, como cuando hacemos un fondo oscuro de carne y doramos-quemamos un poco la verdura y la carcasa en el horno para darle sabor y color, pues igual.


Una vez bien sellada la carne añadimos la marinada,la cebolla reservada, el laurel el zumo de otra naranja y acabamos casi de cubrir la carne con agua.


Cerramos la olla y si es olla expres lo tenemos cocinando durante 30 minutos.
En la mía en cuanto empieza a hervir tengo que bajar un poco el fuego, hay que tener cuidado con la presión que hay dentro de la olla.

Una vez pasados los 30 minutos partamos la olla del fuego, esperamos a poder abrirla, este paso depende del tipo de olla que tengamos, cada una sabe cuanto hay que esperar para abrir la suya.
Abrimos y le damos la vuelta a la carne, ya vemos cuanto está cocida.
Para eso cogemos un tenedor y la intentamos desmigar, según la veamos la tendremos de 20 -30 ó un poco más de tiempo cocinando otra vez.
Lo mejor es abrir la olla a los 20 minutos y comprobar.


Si la carne tiene hueso en cuanto lo intentéis separar de la carne lo hará solo.
Estará hecha cuando al meterle un tenedor a la carne en una punta se nos rasga o deshilacha, parece mantequilla.


Sacamos la carne de la olla,la ponemos en una fuete y la tapamos con un papel de aluminio para que no se enfríe.
El caldo lo dejamos en la olla y lo ponemos que hierva hasta que reduzca un poco, espesará el caldo un poco.
Podemos sacar un poco y desleir una cucharada sopera rasa de maicena o harína de maíz e ir echando a la salsa hasta que espese a nuestro gusto.

Ya veis que cuando sacamos la pieza de carne de la olla está un poco ennegrecida, no os penséis que se ha quemado y va a tener mal gusto, para nada, es debido al sellado que hemos hecho al principio de la carne y luego al cocerla, como entre los ingredientes que hemos puesto lleva azúcar, el zumo y la salsa barbacoa y HP que también son agridulces hace que se agarre un poco al fondo y nos deje ese color tan divino.

Las fotos están hechas en la encimera de la cocina, con luz amarilla que no es la mejor pero sin filtros, tal cual, que pena que no grabase cuando le quité el hueso que salía solo pero ya lo haré y lo sumare a estas fotos.


Deshilachamos la carne en un plato hondo o donde vayamos a servirla y le ponemos un poco de la salsa por encima, el resto de ella en un bol aparte para que cada uno se sirva como le apetezca.

Yo suelo comerlas en hamburguesa, con pepinillos en láminas, cebolla morada o blanca a rodajas finas o en juliana, lechuga, tomate y queso loncheado, pero como es a gustos.

La acompaño de una ensalada COLESLAW, pincha en el nombre y veréis como la hago.
Es la típica ensalada de col americana con un toque muy especial que le da un sabor fantástico.



Y para rematar unas MAZORCAS DE MAÍZ con mantequilla.
Las podéis comprar listas para calentar y ponerle un poco de mantequilla, sal y pimienta o crudas, en ese caso pinchad en el nombre y os enseño a hacerlas.


Que no se os olviden unas buenas cervecitas bien frías.



Ya tenéis una buena cena con amigos o familiares en la piscina, la playa, el campo o delante de la tele, eso si, vais a disfrutar, eso os lo aseguro.

sábado, 22 de junio de 2019

Coca de san Juan dulce o Larpeira gallega.





La COCA DE SAN JUAN es un dulce típico de estas fechas, el inicio del verano y las fiestas de San Juan.
En Galicia se le llama Lapeira, en Cataluña, coca de San Juan y en cada sitio tendrá su nombre.
Normalmente lleva menos huevos la masa pero a mi me gusta hacerla así.
Otro día hago la otra que lleva menos huevos y vemos la diferencia.
Es una masa brioche, esponjosa, ligera, con un toque anisado que es característico de este dulce y adornada con frutas escarchadas, piñones (lo único caro realmente en este dulce, pero no se ponen muchos), o almendras, se le hace un dibujo con crema pastelera que le da cremosidad y sabor, como a modo de relleno.
No os preocupéis si pensáis que es complicada, con el paso a paso que he hecho os va a salir si o si, con sus trucos y consejos.
No nos engañemos, trabajo tiene, pero os aseguro que merece la pena, y una vez hecha la masa la podéis congelar, cuando le dais la forma y con el dibujo hecho para adornarla la metemos con mucho cuidado y en una bandeja en el congelador y listo, una vez congelada la podéis meter en una bolsa de plástico y tenerla lista hasta que la queráis hornear, pero claro antes y congelada le vais poniendo los adornos.
Se descongela rápido porque es finita así que sin miedo, medio congelada al horno, como si fuese una pizzas, no pasa nada.

En esta receta vais a ver fotos de dos años distintos, ya que la hice en el 2017 pero no la estoy publicando hasta ahora.
Pero al hacerlo ahora os voy a mostrar como queda la masa hecha a mano y con máquina, aunque los pasos de formar las cocas es de la masa hecha a mano y quedó genial.
La masa hecha a máquina es de hace tres semanas.

Si os parecen muchos huevos la contestación es que es así, es el brioche francés, y los lleva, no preocuparos.

INGREDIENTES:
  • 550 gramos de harina de fuerza.
  • 6 huevos M
  • 80 gramos de azúcar.
  • 220 gramos de mantequilla a temperatura ambiente o manteca.
  • Ralladura de un limón.
  • Una pizca de sal.
  • 15 gramos de levadura de panadería.
  • 3 cucharadas soperas de anís.
  • 80 ml de leche
  • 1/2 litro de crema pastelera.
  • Guindas.
  • 20 piñones.
  • Un huevo batido para pincelar la masa.
ELABORACIÓN:

Disolvemos la levadura en la leche tibia.
En un bol mezclamos los huevos, la sal y el azúcar.
Batimos o mezclamos con una varillas.
Tamizamos la harina y la añadimos a la mezcla anterior, junto con la mantequilla, la ralladura de limón y una de las tres cucharadas de anís.

Ahora es el momento de amasar, si tenéis amasadora poned el gancho amasador del pan y que amase a velocidad media.
¿Hasta cuando? hasta que obtengamos una masa brillante y esponjosa.

Cuando la hagáis vais a pensar que os estáis equivocando, nooooo, es así, tarda, parece que amaséis como si no hubiese un mañana, pues continuad, que llega un momento en que se vuelve elástica y maravillosa.


Así ha de quedar la masa cuando la hacemos con amasadora, que no hace falta que sea cara, yo hasta ahora tenía una del lidl de 20 euros.
Hay que amasar unos 10 ó 15 minutos, dejarla levar un poco , una media hora, volver amasar hasta conseguir que el gluten se desarrolle, la mantequilla le de suavidad y brillo y quede así de estupenda.


Dejamos levar, no la he quitado de la máquina para que veáis lo que ha subido, como ya hace calor en unas dos horas o un poco menos se ha puesto así de estupenda.
El bol tiene una capacidad de 6.7 litros.
También podemos hacerla por la tarde noche y dejarla levar tapada con papel film toda la noche en la nevera.
Al día siguiente la sacamos, dejamos que coja temperatura ambiente y volcamos en la mesa y desgasificamos.


Y cuando volcamos la masa podéis apreciar las burbujas de la masa, maravillosa, verdad??

............................................
La de esta foto de abajo la hice a mano, no le pude dar ese brillo y la verdad que soy un poco vaga a la hora de los amasados,  por eso mezclo bien la masa, hay que dejar que el gluten se desarrolle y lo que hago es que dejo levar la masa tapada en el bol con papel film en la nevera toda la noche.
Si hace calor y la hacéis de buena mañana dejadla dos horas o hasta que veáis que ha duplicado o triplicado su volumen.
Esta en concreto la hice a mano, no quedo tan brillante pero como veis se puede hacer.
En esta foto ya la veis levada, pero como podéis comprobar es más rustica que si la hacemos con amasadora.



Cuando la volcamos en la mesa de trabajo como se puede apreciar tampoco está mal, verdad??
Es el momento de desgasificar, tanto una como la otra, da igual como la hagamos.


Esparcimos harina en la mesa y sin añadirle mucha la desgasificamos, amasamos unos minutos y hacemos una bola que partimos en dos.


Le damos forma circular o como nos guste , de un grosor más o menos de 1.5 centímetros.
Marcamos un poco con un cuchillo o una cuchilla que tengamos para marcar el pan y las masas, esto nos va a indicar una vez que leve la masa otra vez para hacer los surcos más pronunciandos por donde va a ir la crema pastelera.



Una vez que ha levado es el momento de marcar con profundidad, casi separando los trozos por el dibujo que habíamos marcado.
¿Porqué hacemos esto? 
Para que la crema pastelera al hornearla quede dentro de su hueco y no se nos desparrame por toda la masa, estará igual de buena pero a la vista no estará tan bonita.


Como hacemos estos surcos más grandes, os lo explico.
Nos untamos el canto de la mano con un poco de aceite y le marcamos bien los surcos, el aceite impide que la masa se nos pegue a la mano y se nos desinfle.
También podéis usar una pala de madera untada también con aceite.


Precalentamos el horno a 180 grados.

Una vez hechos todos los surcos pincelamos la masa con el huevo batido.

El huevo batido tiene dos funciones, darle color a la masa cuando se hornee y hacer la función de pagamento para que los piñones, almendras, guindas, no se nos caigan ni se nos muevan del sitio.


¿Se aprecia lo bien que queda con el huevo por encima verdad??

Poned los piñones a remojo en un poco de agua para que no se nos quemen con el horneado.
Mezclamos el azúcar con una de las cucharadas de anís que teníamos reservadas, le dará más sabor que el agua, pero si tenéis niños y no queréis el sabor del anís o no os gusta hacedlo con zumo de naranja, os va a encantar.



Metemos la crema pastelera en una manga con boquilla rizada como es mi caso.pero usad la que más os guste.
Lo vamos distribuyendo por todos los surcos y a continuación entre los rombos que hemos echo con ella adornamos con las guindas, piñones, almendras, etec... y que azúcar con el anís o el zumo.



Una vez adornamos metemos la coca en el horno precalentado a 180 grados.
Horneamos durante 20 25 minutos con el calor arriba y abajo.

Cuidado!!! el tiempo del horneado es relativo, cada horno es un mundo y si lo hacéis un poco más grueso o menos grueso necesitará unos más o menos.
Lo mejor es pinchar un poco la masa y si vemos que sale limpio ya está.





















Y así queda después del horneado, os aseguro que es super esponjosa aunque no tengo foto del partido, pero os dejo otra de la otra masa que hice con las mismas cantidades de ingredientes y así lo apreciáis.

El último paso es con la cuchara de anís que nos queda pincelar la coca por encima, esto ya va a gusto, la lapeira gallega se hace así y le da un toque fantástico.


Esta esponjosidad es por la cantidad de huevos y mantequilla,¿ que os parece?












jueves, 20 de junio de 2019

Ensalada de patata y alcachofas


Llega con el mes de Junio el último desafío de la temporada.
Esta vez le toca a María Antonia, Toñi, desafiarnos y desde luego que nos ha querido regalar con uno bien facilito. Una ensalada, la que quisierámos, más o menos complicada o la que más nos gustase.

Yo he hecho una bien sencillita, de patatas al horno y alcachofas que hice en conserva este invierno.
No hace falta comprar ingredientes caros para tener una rica ensalada en la mesa y como esta que además nos vale como plato principal, perfecta para comer cuando llegamos del trabajo o la playa.

Las propuestas de mis compañeras las encontráis pinchando en el logo del grupo.


A esta ensalada le podemos añadir todo que queramos, que nos guste o que tengamos por el frigo.
Atún, olivas, encurtidos, anchoas, etc... yo he puesto lo que tenía.
La cantidad de los ingredientes son orientativas, depende de los que seáis.

INGREDIENTES:
  • 4 patatas grandes partidas de manera irregular.
  • 4 ó 6 alcachofas en conserva, las mías hechas por mi este invierno.
  • Dos cebollas en vinagre hechas por mi, pero las compradas están de lujo.
  • 6 huevos duros.
  • 3 tomates rojos duritos.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Una cucharada de café de mostaza.
  • Sal y pimienta.
  • Vinagre.

ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno a 200 grados.
Lavamos las patatas, secamos y las partimos en trozos irregulares.
Las pomemos en un cuenco, las salamos y le echamos un chorro de aceite.
Las removemos para que todas queden impregnadas.


Las echamos en una bandeja de horno encima de un papel de hornear bien esparcidas.
Horneamos sobre 20-30 minutos, va a depender del horno, de lo grandes que sean los trozos y la calidad de las patatas.
Cuando las pinchemos con una brocheta o un tenedor y estén blanditas las sacamos y dejamos enfritar.



Las ponemos en una fuetne grande para que enfríen.
Así solas con un chorro de aceite ya están riquísimas.


Cocemos los huevos hasta que estén duros, en un cazo con agua hasta que los cubra con sal unos 12-14 minutos.

Sacamos las alcachofas y partimos o por la mitad si son pequeñas o en cuartos como es mi caso porque las alcachofas sean grandecitas.

Partimos los tomates en cuartos también y las cebollas en trozos, en una juliana gruesa.



Para hacer el aliño le quitamos la yema cocida a dos huevos , ponemos en un bol y añadimos unos 50 ml de aceite, quizás un poco más, la cucharada de mostaza, la sal , la pimienta y unos 30 ml de vinagre.


Chafamos con el tenedor un poco las yemas de huevo y batimos todos los ingredientes.
Incorporamos las claras picadas a la salsa y batimos hasta que ligue el aliño, si vemos que necestimos algo más de algún ingrediente lo añadimos a nuestro gusto.




Mezclamos las patatas, los huevos duros partidos en cuatro, las cebollas en vinagre,  y las alcachofas.
Yo no tenía atún, pero le viene genial, o alguna anchoa y olivas.


Le echamos el aliño por encima, mezclamos y guardamos en la nevera hasta la hora de servir.



Las ensaladas nos dan mucho juego y nos solucionan más de una comida sobre todo en verano, bien fresquitas con mu apetecibles.



Poco tiempo tengo pero si encima en casa son muy tragones y cuando voy a hacer alguna foto un poco más mona veo que ya no queda casi ensalada y los huevos duros brillan por su ausencia que queréis que os diga.
Menos mal que saqué foto de la fuente.
Esto es lo que ha quedado, ni un mísero platito para el día siguiente, porque este me lo como yo por la noche, jejeje.

                                                         BESOS Y FELIZ VERANO.