miércoles, 23 de octubre de 2019

Codornices estofadas, receta de Simone Ortega.


Me encantan las codornices y más cuando te regalan una caja llena de ellas, bien ordenadas y con una piel y aspecto perfectos.


En esta receta he hecho tres de ellas , el resto las he congeladas por separado bien envueltas en papel film.
Para cocinar estas tres he escogido una receta de Simone Ortega.
Tengo muchos de sus libros y tengo que decir que nunca, jamás fallan sus recetas.
Si acaso podéis adaptarlas un poco o variar alguno de sus pasos pero algo insignificante y siempre porque se adapata mejor a nuestro gusto.

INGREDIENTES:
  • 3 codornices enteras.
  • 3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra.
  • 1/ 2 vaso de vino de vino blanco.
  • Una cebolla picada.
  • Un tomate pequeño pelado y picado.
  • Una cucharada de café de mantequilla.
  • Un cuarto de cucharada de café de pimentón dulce.
  • Una pizca de canela (optativo)
  • Una cucharada de café de mostaza , yo he puesto mostaza antigua.
  • Una rebanada de pan, pequeña.
  • Una cucharada sopera de vinagre.
  • 2 dientes de ajo.
  • Una ramita de romero y otra de tomillo o un poco de romero y tomillo seco.
  • Sal y pimienta molida.
  • Nuez moscada.
  • Una pizca de orégano.

ELABORACIÓN:

Lavar y limpiar de restos de plumas las codornices si las hubiera.


Machacar los ajos partidos con sal.
En una sartén dorar la cebolla con el aceite, la mantequilla y los ajos machacados.

Poner encima de la cebolla las codornices, el tomillo y el romero , salpimentándolas por encima.


Dorarlas por todos lados con cuidado de no romper la piel.

Nota: al dorar las codornices encima de la cebolla nos aseguramos que no se rompa la piel , son muy delicadas. 


Añadir una vez doradas la mostaza, el tomate picado, la pizca de canela, la nuez moscada, el orégano y el pimentón.
Añadimos el vino.

Dejar que cueza con la cazuela tapada a fuego lento, dándole la vuelta de vez en cuando con cuidado.
Las tendremos unos 20 minutos.



Freímos la rebana de pan,(no mucho, solo hay tres codornices) en un poco de aceite por ambos lados.
Sacamos y todavía caliente le echamos por encima la cucharada de vinagre para que empape.
Añadimos a la cazuela seguimos cociendo unos minutos más añadiendo un poco de agua si hiciese falta hasta que se deshaga en la salsa y la haga espesar.


Probamos y rectificamos de sal la salsa. Dejamos unos cinco minutos más y ya lo tenemos listo.



Dejamos reposar unos minutos, sacamos las codornices y las troceamos a nuestro gusto.
Yo he separado los muslos y luego las pechugas con cada alita, con carcasa y todo.
Hay mucha gente como a mi que nos gustan hasta sacarle todo el jugo y sabor y los huesos.


Ya solo nos queda emplatar y disfrutar comiéndolo.






Acompañarlo con un vinito y que no se os olvide el pan.



domingo, 20 de octubre de 2019

Bizcocho de chocolate y calabacín


El  Desafío en la cocina de este mes de Octubre es un desafío que nos a encantado a todo el grupo, no solo es sencillo, es sencillamente lo que a todos nos hacía falta ...un buen BIZCOCHO hecho en el horno, con un gran sabor y muchas propuestas de todo el grupo para desayunar o merendar con fundamento.

El mío no solo nos ha gustado es que nos ha vuelto locos de lo rico que estaba.
Me apetecía CHOCOLATE, pero no solo un poco,   sino un GRAN SABOR A CHOCOLATE, jugoso y que se deshaga en la boca, que si queda para el día siguiente todavía sepa mejor que recién hecho. Te apetece a ti también???

Si es así sigue leyendo pero te va a sorprender  uno de los ingredientes principales, el CALABACÍN.

Si, habéis leído bien, pero no preocuparos, no se nota ni su sabor ni se nota el  calabacín rallado, solo notaremos la jugosidad que le da al bizcocho, humedad y creo que hasta aumenta el sabor del otro ingrediente... el chocolate.

Vamos a por la receta, sin natas, ni mantequillas, hecho lo más natural posible.


INGREDIENTES:
  • 200 gramos de calabacín rallado con piel, crudo por supuesto.
  • 200 gramos de azúcar en mi caso moreno pero también puede ser blanquilla, la que tengáis.
  • 3 huevos.
  • 120 gramos de leche.
  • 120 gramos de aceite de oliva virgen. Si os gusta otro tipo de aceite lo cambiáis, pero este le va genial.
  • 250 gramos de harina normal.
  • 1 sobre de levadura de repostería, tipo Royal. La mía de Hacendado.
  • Una pizca de sal.
  • 140 gramos de cacao valor en polvo, yo tenía el que usamos para hacer el chocolate a la taza y le va de cine.
ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno a 180 grados.
Rallamos un calabacín con piel limpio y sin los extremos hasta obtener 200 gramos.
Bien rallado, finamente. Reservamos.


Ahora podemos batir a mano los ingredientes pero mejor con una batidora de varillas o la varilla de bola planetaria, en cualquier caso hemos de montar o batir los huevos con el azúcar hasta que doble o triplique su volumen, cuanto más mejor, hará que quede más esponjoso el bizcocho.
Yo lo he tenido casi siete minutos a velocidad alta, comenzando con una velocidad media y la iremos subiendo hasta que veamos como va quedando una crema y ha triplicado el volumen.



Aquí tenéis el resultado, una crema de huevo y azúcar fantástica.


A continuación añadimos el aceite, la leche y la sal,  batimos un poco más ahora ya a velocidad baja.

Tamizamos la harina, la levadura y el chocolate en polvo.
Lo pongo todo en el mismo colador y tamizo.
Con unos golpecitos vamos dejando caer los ingredientes y así no quedarán grumos en la masa.


Amasamos todo los ingredientes de nuevo a velocidad baja y al final añadimos el calabacín, removemos de nuevo para que quede bien integrado.


Engrasamos el molde con mantequilla a temperatura ambiente y luego espolvoreamos con harina, así no se nos pegará el bizcocho al molde.
Yo he escogido uno de corona pero se puede hacer en el que prefiráis , sale bastante masa así que si es redondo que sea de 23 cm o si de plum cake que sea de los más alargados.


Echamos la masa en el molde, le damos unos golpecitos al molde contra la encimera de la cocina para que no queden huecos ni burbujas en la masa.
Introducimos en el horno por espacio de 40 ó 45 minutos. Horno con calor arriba y abajo sin ventilador.
El tiempo del horno va a depender de cada uno.
En mi caso puse un papel de horno en la rejilla en la parte superior para que no nos queme el bizcocho pero reciba todo el calor del grill,  a los 30 ó 35 minutos baje la temperatura  a 170 grados.
Comprobé a los 40 minutos introduciendo una brocheta de madera y salía todavía con un poco de masa, así que lo dejé unos 7 minutos más, apagué el horno y lo deje dentro con la puerta entreabierta unos cinco o diez minutos más.
Luego acabó de enfriar fuera del horno.



Desmoldamos pasando un cuchillo de punta en pico por todo el borde con mucho cuidado y por el centro  por si ha quedado algún trocito un poco más pegado al molde y desmoldamos con cuidado.

Ya lo tenemos listo para adornar como más nos guste, en mi caso lo he acompañado con frutas y con unas natillas fresquitas.


Pero solo, tal cual ya es una maravilla, mucho más de lo que yo me esperaba y dan fé todos los que lo han probado.
Al final no he hecho solo uno, sino dos porque el primero se acabó en un plis plas.


Si todavía queréis  más chocolate hacer un chocolate caliente espesito y echarlo por encima, o rellenarlo con una buena mermelada de fresas o frutos rojos y ese chocolate y ya puede ser vuestra perdición.


Estas son las propuestas de mis compañeras, si pincháis en el logo del grupo os llevará directamente a verlas.



Espero que os haya gustado y que os decidáis a hacerlo.

sábado, 21 de septiembre de 2019

Berenjenas rellenas de verduras al horno


Y con la llegada de Septiembre comenzamos una nueva temporada en Desafío en la cocina.
Esta vez nos propone María Antonia Sempere un desafío salado bien sencillo y rico.
Verduras rellenas, eso si, nada de ensaladas ni cosas frías que ya hemos tenido bastante este verano, sino caliente y con el relleno a nuestro gusto.

Son una buena opción para cocinar con lo que tengamos y aprovechar cualquier resto de otra comida.

Tenía unas verduras hechas al horno y con ellas he rellenado unas berenjenas.

Pinchando en la foto del grupo encontráis las propuestas de mis compañeras.


Hice un asado de berenjenas pimientos y tomates.
Tan sencillo como lavar la verdura y ponerla en las bandejas de horno, asarlas a 200 grados hasta que estén tiernas.
Una vez asadas y todavía calientes las tapamos con papel albal o de aluminio para que suden hasta que enfríen y nos sea más fácil quitarles la piel.

Solo nos queda partirlas a nuestro gusto y aliñarlas, en caso separé un poco para hacer las berenjenas.




Asado de berenjenas y pimientos


Receta:

200 o 300 gramos de verduras, en mi caso berenjenas , pimientos y tomates asados y picados.
2 berenjenas.
200 ml de bechamel.
Dos dientes de ajo picados.
Queso rallado.
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta.
Tomate frito.

Elaboración:

Lavamos y partimos las berenjenas por la mitad.
Les hacemos unos cortes a la carne de la berenjena y les echamos un poco de sal por encima y un poco de aceite de oliva.
Las asamos al horno a 200 grados hasta que estén casi hechas.
Las sacamos y dejamos enfriar.
Con una cuchara sopera las vaciamos de carne con cuidado de no romper la piel.


Picamos la carne de las berenjenas.
Echamos dos cucharadas soperas de aceite a una sartén y sofreímos los dientes de ajo, las verduras al horno picadas con la carne de la berenjena.
Aderezamos con sal y pimienta.
Dejamos que todo coja gusto.No hace falta mucho tiempo porque los ingredientes ya están asados.
Rellenamos las berenjenas con el sofrito.

En una fuente echamos en el fondo un poco de tomate frito.
Ponemos encima las berenjenas, un poco de bechamel por encima del relleno y queso rallado.
Metemos al horno a200 grados  para que se gratinen.




Estarán listas en 10 ó 15 minutos o va a depender de vuestro horno.

Podemos acompañarlas de ensalada o una carne o pescado a la plancha.



Tenemos una comida o cena en poco tiempo, sano y rico.

martes, 20 de agosto de 2019

Ensalada de berenjena y pimientos



En este mes de Agosto participo en el grupo de Desafío en la cocina con una ensalada típica de Alicante.
La hago como la hacía mi abuela, todo al horno y añadiendo el aceite crudo, con unos ajos . Normalmente le añado bacalao seco desmigado, pero en esta ocasión la haremos un poco distinta.

Este mes nos toca desafío salado y solo participamos quienes queremos ganarnos un comodín por si no podemos hacer algún desafío en la próxima temporada.

Vamos con la receta.

Ingredientes:

Berenjenas.
Pimientos rojos
Pimientos verdes
Tomates maduros
Aceite de oliva virgen extra
Dos dientes de ajo.
Sal
Olivas y tápenas.
Anchoas en aceite de oliva.
Rabanitos.


Elaboración:

En una bandeja de horno cubierta con papel de aluminio ponemos las berejenas y los pimientos lavados.
En otra los tomates.
Si no hacéis mucha cantidad ponerlo todo en la misma bandeja.
Asamos a 200º con calor arriba y abajo hasta que veamos que al tocarlos están blanditos.
Sacamos y todavía caliente pasamos a un bol, lo tapamos con papel de aluminio para que al sudar ahí tapados se quite con facilidad la piel de las verduras.



Una vez frío pelamos las berejenas, los tomates y troceamos, hacemos lo mismo con los pimientos que quitaremos la piel, el rabito y las semillas.

Pasamos todo lo cortado a un bol escurrido del jugo que sueltan.
Este jugo podemos guardarlo para hacer vinagretas si nos gusta.

Pelamos y picamos los dientes de ajo que mezclamos con aceite de oliva y sal.
Dejamos macerar y añadimos a las verduras cortadas.


Ya tenemos lista la ensalada con las verduras que meteremos en la nevera tapada con papel film durante unas horas.



Una vez fría he cogido unas cucharadas de la ensalada y he hecho otra versión.

Las he puesto en un plato.
He lavado y he laminado unos rabanitos , he adornado la ensalada con ellos y con unos filetes de anchoas.





He añadido unas olivas variadas con algunas tápenas y cebollitas pequeñas.

Ya tenemos una ensalada distinta para cenar o comer.
Con una buena tortilla de patatas, o una carne o pescado a la plancha tenemos una comida lista en poco tiempo.



sábado, 20 de julio de 2019

Tarta mousse de arroz con leche



Con esta receta participo en desafío del mes de Julio de Desafío en la cocina.
Los meses de julio y agosto participamos solo los que queremos conseguir  un comodín por si luego fallamos en alguna ocasión cuando llegue el nuevo curso, jeje.



Mi receta dulce de este mes es una tarta mousse de arroz con leche.
Es ideal para comerla en verano, fresquita.

INGREDIENTES:

Base:
  • 200 gramos de galletas, en mi caso variadas, de chocolate y normales.
  • 100 gramos de mantequilla en pomada.
  • 1/2 cucharada de café de canela molida.
Relleno:
  • 1 litro de leche.
  • 200 ml de nata para montar bien fría.
  • 140 gramos de arroz.
  • 150 gramos de azúcar blanquilla.
  • 8 láminas de gelatina.
  • La piel de una naranja.
  • Canela en rama y en polvo.
  • Sal, una pizca.
  • Molde desmoldable de 20 cm.
  • Papel de horno.
ELABORACIÓN:

Calentar la leche unos minutos con un palo de canela y la piel de naranja.
Apagar el fuego y dejar que la leche coja su sabor unos minutos, sacar la canela y la piel de naranja.


Lavar el arroz en un colador y volver a poner la leche en el fuego con el arroz.
Ir removiendo de vez en cuando para que no se pegue y el arroz haya embebido la mitad de la leche y añadir el azúcar.
En este momento hay que estar muy pendiente del arroz para que no se nos pegue a la olla. Siempre ha de estar a fuego medio.
Poner las hojas de gelatina en agua muy fría o agua con unos cubitos de hielo hasta que la gelatina se ablande y quede maleable.


Una vez hecho el arroz con leche que ha de quedar meloso, no seco, añadimos en caliente las hojas de gelatina sacadas del agua y escurridas.
Mezclamos bien con el arroz con leche para que queden bien integradas y luego cuaje todo por igual.
Montamos la nata que tendremos bien fría de la nevera y añadirla al arroz con leche con una espátula, con movimientos envolventes para que baje la nata lo menos posible.

Mientras trituramos las galletas, las mezclamos con la mantequilla y la canela y lo mezclamos todo bien.


Ponemos un papel de horno en la base del molde y le ponemos el aro asegurándonos que esté bien cerrado.
Yo he puesto dentro del aro y para que luego sea más fácil desmoldar y que las paredes de la tarta queden uniformes dos rectángulos de acetato, un plástico que impedirá que la mezcla de arroz con leche quede pegada al aro del molde.
Ponemos la mezcla que hemos hecho con las galletas en la base del molde apretando un poco para que quede uniforme.


Echamos encima la mezcla de arroz con leche y nata.


Le daremos al molde con el relleno unos golpes suaves sobre el banco de cocina para que se iguale todo bien y no quede por un lado más alta que otra, también esto nos ayuda a que no queden burbujas de aire dentro de la tarta.
Metemos al frigorífico mejor durante toda la noche, asentará la tarta, enfriará y cogerá mas gusto.
Sacar y adornar con la canela.


Yo he puesto una blonda de papel.
Mide el diámetro del molde y busca una del mismo diámetro o que sobre a malas penas para que el dibujo quede lo más bonito posible. , he echado por encima la canela y luego la he quitado con cuidado para que quedase el dibujo lo más definido posible.


Veis, sobra a malas penas y no va a afectar el dibujo de la blonda.
Al final busqué un poco más y encontré una que cabía dentro del molde, menos mal.


Esta tarta lo bueno que tiene es que la puedes hacer con varios días de antelación a comerla, yo la hice tres días antes y me permitió buscar una blonda un poco más pequeña.



Viene bien tener hecho un postre así con antelación, te permite ir más relajada cuando tienes invitados o sin tenerlos.

Servir frío.