Esta receta como tantas otras la aprendí de mi abuela y ella de su madre.
No lleva nada de carne, solo verdura por lo que es apta para vegetarianos y la verdad es que se agradece de vez en cuando el no comerla.
No queráis hacerla en una hora, imposible, ni con garbanzo de bote, mejor no la hagáis, requiere su tiempo, y que todo vaya lentamente, por eso es ideal para los domingos o para el día que nos podamos quedar en casa cocinando.
Si no es así, de verdad, mejor comeros un buen bocata o unos huevos fritos con patatas.
Los ingredientes son básicos , lo único particular es el trigo y hay muchos sitios que lo encargas y lo traen.
Yo lo prefiero con su cáscara (os enseño la foto), porque así pido dos o tres kilos y lo tengo
guardado todo el invierno, últimamente ya lo traen limpio de ella pero os voy a decir como arreglarlo de las dos maneras.
1.-Con su cáscara : Frotamos el trigo con las dos manos, viendo como se va soltando esa cáscara. Si nos ponemos en el balcón y lo vamos soplando vemos como la cáscara se va volando porque pesa poco y el trigo queda en el recipiente. Siempre claro que no nos de el viento en la cara. Cada uno antes tenía su forma de hacerlo, tened en cuenta que no habían ventiladores ni aparatos eléctrico y la verdad, como me enseño mi abuela así os lo cuento yo.Se repite el frotarlo y el soplarlo la veces que haga falta.
Cuando veáis que ya no queda se pone a remojo , como unos garbanzos, y lo volvéis a frotar en el agua, la vais cambiando y enseguida veis que esta limpio, yo aún así le cambio el agua como tres veces y luego ya lo dejo a remojo durante dos días, cambiandole el agua de dos a tres veces al día.Esto es imprescindible.
Incluso e
¿A que no ha sido tan difícil?.
2.- Si lo compramos sin cáscara solo es ponerlo a remojo. Es mejor preguntar donde lo hemos comprado cuanto tiempo necesita de remojo, normalmente son dos días o tres. Yo os recomiendo que el último pongáis el recipiente dentro de la nevera, vemos como ya se corrompe el agua con más facilidad pero el trigo ya huele a trigo.
El resto de los ingredientes, pues como la salsa de garbanzos viudos, sin carne.
Y los más corrientes del mundo. Ah, no os va a salir olleta para dos ni para cuatro, pero el trigo tiene la particularidad que no se pasa, y la virtud de una de las mejores fibras.
Vamos a por ella.
Ingredientes:
- 200g de trigo a remojo dos días antes, depende de si viniese seco como los garbanzos, se le cambia el agua dos veces al día, que os digan donde lo compréis que remojo necesita.
- 200g de garbanzos a remojo la noche anterior.
- Un manojo de acelgas
- Dos ramas de cardo o una bolsa de cardo ya cortado y congelado de Mercadona. o bien del que hemos blanqueado y cortado nosotros AQUÍ
- 4 ó 5 zanahorias en rodajas
- 3 ó 4 trozos de calabaza pelada
- 4 ó 5 patatas peladas y cortadas en trozos
- Un nabo grande pelado y cortado en dos
- 6 ó 7 alcachofas quitadas las hojas pero dejándolas enteras.
Para el mortero:
- 2 ñoras cortadas y fritas, poco que no amarguen, si no tenéis ñoras pues pimentón dulce.
- 4 dientes de ajos grandes.
- 10 ó 12 almendras.
- 3 ó 4 rebanadas de pan del día anterior.
- una cebolla picada.
- tomate natural para freír.
Preparación:
Lo primero claro, la noche anterior poner a remojo y por separado los garbanzos y el trigo picado dos días antes y cambiado el agua dos veces al día.
En una olla con agua fría ponerlos y que comiencen a hervir juntos, les hace falta el mismo tiempo de cocción.
Siempre espuman un poco, y hay que quitarla antes de echar el resto de los ingredientes.
Partir las acelgas limpias y el cardo (si lo compráis fresco, hay que quitarles las hebras y restregarlo con sal para que se le vaya el amargor y luego lavarlo muy bien, así quedará perfecto).
Partir las zanahorias a rodajas y freírlas. Se echan en la olla, junto con el nabo que no hace falta freírlo y la calabaza.
Las patatas las pondremos al final, cuando ya quede media hora de cocción para que no se deshagan junto con las alcachofas enteras.
Para el mortero, como siempre sofreír la ñora , poco pero que quede dura para que no amargue,
las almendras, el pan, la cebolla y el tomate.
Se machaca en el mortero con sal en el orden que lo hemos frito.
Yo lo del mortero lo pongo en un vaso que tengo de acero inoxidable alto y que es colador, del año de maricastaña, ya no se encuentra, pero cualquier bolita que venden para ello vale, así no salen los trocitos y se esparcen por la comida.
Es bueno que lo hagáis con tiempo, yo lo puse a las diez y lo quite a la una y media del medio día, pero este tipo de comidas lo requieren y además se agradecen.
Como ya veis es más sencillo de lo que uno se cree.
Espero que probéis a hacerlo y ya me contareis.
Os he puesto el trigo en plato verde como yo lo compro, entero y con cáscara, y bajo en plato blanco ya remojado de la noche anterior.


