sábado, 25 de mayo de 2019

Coca Cuatro Cuartos mallorquina


Este es un bizcocho o coca típica de Mallorca, le llaman  cuatro cuartos o coca de cuarto.

Es perfecto para invierno acompañado de un buen chocolate caliente o para el verano  de un buena bola del helado que más nos guste.
Cuando vi la receta en un grupo de facebook me pareció tan sencilla y tan rica que no me lo pensé dos veces, dicho y hecho.

Sin grasas, solo un poco de mantequilla para engrasar el molde y con solo 100 gramos de harina de maíz o maicena, huevos y azúcar glas, esos son todos los ingredientes para elaborar este esponjoso bizcocho que os va a sorprender. Además lleva truco la receta y uno que te deja con la boca abierta y que te piensas el hacerlo o no, pero hacerlo, así no se bajará y mantendrá su esponjosidad.


No he hecho el paso a paso porque lo hice casi sin tiempo pero es tan sencillo que tampoco hace mucha falta.




Estos son los ingredientes.

INGREDIENTES:
  • 6 huevos M
  • 100 gramos de azúcar glas
  • 100 gramos de maicena.
ELABORACIÓN:

  • Precalentamos el horno a 150 grados
  • Separamos las yemas de las claras de los huevos que han de estar a temperatura ambiente.
  • Montamos las claras a punto de nieve con la batidora, que queden bien firmes.
  • En otro bol batimos o mezclamos las yemas con el azúcar hasta que doblen de volumen y añadimos la harina, seguimos batiendo hasta que quede bien integrada.
  • Añadimos la mezcla de las yemas a la de las claras montadas a punto de nieve poco a poco con movimientos envolventes, no queremos que baje.
  • Engrasamos un molde desmoldable de 23 cm y ponemos en el fondo un papel de hornear
  • Echamos la masa al molde.
  • Le damos unos golpecitos a la base del molde contra la encimera así no nos quedarán burgujas de  aire entre la masa y el molde.
  • Horneamos a 150 grados durante 30 minutos o hasta que veamos que el palillo sale limpio.


Una vez hecho, sacamos del horno y es en este momento donde viene el TRUCO:

Os va a parecer una broma pero de verdad se hace así y además surte efecto.
El bizcocho con el molde por supuesto, recién sacado del horno, lo dejamos caer al suelo, si, si, lo que leeis, desde más o menos un poco más arriba de las rodillas, lo dejamos caer. Dará un golpe fuerte y seco y esto conseguimos  que no se baje, queda perfecto, os lo aseguro.


Como veis recién salido del horno y cuando lo he desmoldado no ha bajado ni un milimetro.

Una  vez hecho esto y dejado enfriar, desmoldamos y decoramos.



En mi caso lo he espolvoreado con azúcar glas.



Esta es la receta base.
Podemos aromatizar el bizcocho con ralladuras de cítricos, empaparlo en almibar una vez hecho o rellenarlo si es nuestro gusto, lo que si os digo es que si lo hacéis os sorprenderá por lo rico que está y lo super esponjoso que queda.

miércoles, 22 de mayo de 2019

Tarta mousse de chocolate.


Este mes celebramos el 7º aniversario del grupo Desafío en la cocina.
Para celebrarlo nos han propuesto elaborar una tarta mousse donde los únicos requisitos fueron que no llevase cuajada.


Para ver las recetas de mis compañeros solo pincha en la foto:


Mi receta es muy sencilla, perfecta para los principiantes.

Ingredientes:
  • 170 gramos de chocolate negro postres 70%
  • 400 ml de nata para montar 35% MT
  • 75 gramos de azúcar
  • 2 hojas de gelatina.
Para las claras a punto de nieve:
  • 3 claras de huevo M
  • 100 gramos de azúcar blanquilla
  • 60 ml de agua
  • Una cucharadita de cremor tártaro o unas gotas de zumo de limón.
Para la base yo he hecho la mitad de las cantidades de un brazo de naranja, receta AQUI.

Sirve cualquier bizcocho que os guste para la base o una mezcla de galletas y mantequilla, en ese caso las proporciones son:
  • 80 gramos de mantequilla
  • 150 gramos de galletas, las que prefiráis.
Forramos el fondo de un molde de 20 cm con papel de horno.
Derretimos la mantequilla en el microondas, las mezclamos con las galletas y las ponemos con una cuchara en el fondo del molde, apretando bien con el dorso de una cuchara para que quede una base consistente.

Aquí veis mi base hecha que me ha quedado muy finita pero riquísima.
Con el aro del molde he recortado la base de la tarta.


Comenzamos a hacer la mousse.


En un cazo calentamos solo 100 ml de la nata, el azúcar y el chocolate troceado, a temperatura baja y poco a poco.
Metemos el resto de la nata en la nevera para que esté muy fría cuando la vayamos a montar.


Removemos hasta que se funda el chocolate y se integre a la nata y el azúcar.


En agua muy fría, siempre pongo agua con hielo, ponemos las dos hojas de gelatina, hasta que quedan muy maleables.


Escurrimos y todavía con el chocolate caliente las incorporamos, removiendo hasta que se deshagan y se integren bien.


Sacamos el resto de la nata de la nevera y la montamos hasta que nos haga picos, con cuidado de no pasarnos no se nos convierta en mantequilla.


Incorporamos poco a poco la mezcla del chocolate a la nata, con una varillas y con movimientos envolventes para que no se nos baje.


Al molde le ponemos una tira de acetato en las paredes, así desmoldaremos con total tranquilidad.


Llenamos con la mousse el molde y cuidamos que nos quede lo más liso posible la superficie.

Metemos en la nevera unas horas para que enfríe.

Mientras  o casi cuando la vayamos a sacar de la nevera, montamos las claras a punto de nieve.
Las claras han de estar a temperatura ambiente, no frías.
Las ponemos en el bol de la batidora y comenzamos a batir, cuando empiecen a montar le añadimos el zumo de limón o el cremor tártaro que es el estabilizante de las claras, de esta forma no se nos bajarán.
Las reservamos.

En un cazo ponemos el azúcar y el agua, a fuego fuerte para que hierva hasta que nos quede un almíbar denso.
Nos podemos ayudar también de un termómetro de cocina, la temperatura debe llegar a 110º ó 115º.

Si no tenemos termómetro con una cuchara cogemos un poco del almíbar, si podemos formar una bolita ya lo tendremos, pero cuidado con quemarnos, las quemaduras con el almíbar y caramelo son las peores.

Añadimos este almíbar a las claras a punto de nieve, batiendo a velocidad media alta y echándolo poco a poco, como un hilo, así va enfriando y se va mezclando perfectamente con las claras.
Seguiremos batiendo hasta conseguir un merengue denso y brillante y el cuenco esté completamente frío.


Solo nos queda decorar la tarta que sacaremos de la nevera y le quitamos el acetato de las paredes.

Cubrimos la tarta con el merengue. Lo podemos poner en una manga pastelera y decorar o con una espátula si tenéis maña para hacerlo.


Volvemos a meter la tarta en la nevera y ya la tenemos lista para disfrutar.