Cuando los veo en la panadería se me hace la boca agua y dije, esto tengo que hacerlo yo y ....aquí están.
Con estas cantidades han quedado muy esponjosos, pero no pasaros con el tiempo de horno , es como las galletas, dos minutos más y quedan duros .
INGREDIENTES:
- 550 de harina de fuerza.
- 250 ml, de leche templada.
- 50 gr. de mantequilla en pomada.
- 75 gr. de azúcar.
- 40 gr. de levadura prensada.
- 1 huevo.
- Azúcar para echar por encima de los bollos.
PREPARACIÓN:
Diluir la levadura en la leche tibia.
Añadir la mitad de la harina y el resto de los ingredientes menos el huevo que es para pintar los bollos al final.
Amasar e incorporar el resto de la harina.
Formar una bola y dejar en sitio templado y tapado hasta que duplique su volumen.
Sacar, volver a amasar un poco para desgasificar y partir en tantas partes como bollos queráis hacer.
Como veis en la bandeja a mi me salieron 12 ,un poco grandes para mi gusto, la próxima vez los haré más pequeños.
Cuando le hayamos dado la forma los pintamos con el huevo batido y le echamos azúcar por encima.
Dejamos que leven otra vez ,en el horno y que esté templado, esto ayuda a la masa a que suba.
Ponedlos bien separados porque como veis en la foto acaban pegados.
Una vez que hayan levado ponemos el horno a 170 grados, para este tamaño unos 15 minutos, pinchadlos y comprobar que sale el palillo seco, si es así, apagad y los sacáis que enfríen fuera del horno para que la cocción no siga y queden luego duros.
Si los hacéis más pequeños solo diez minutos, pero siempre comprobad con un palillo el estado de la masa.
Este es el aspecto de los bollos recién salidos del horno.
La foto de abajo, un bollo partido, como veis una imagen vale mas que mil palabras, esponjosos y tiernos.
Espero que os gusten, no tiene ninguna complicación y hasta un novato en la cocina los puede hacer.





