jueves, 20 de febrero de 2020

Tarta de queso con queso casero


Primer desafío dulce del año. Esta vez Rocío nos ha pedido una tarta de queso, con base o sin ella pero imprescindible que fuese al horno.

Como es de los dulces que más me gustan la he hecho pero haciendo el queso también, nada de comprarlo.
Queso, queso dicen que no es, los expertos lo llaman leche cortada porque no esta hecho ni con calcio ni con cuajo, pero la verdad es que para lo rápido que se hace y con tan solo leche y limón sale para mi gusto un queso que no está nada mal.
En otras ocasiones le he puesto un yogurt natural por litro de leche, esta vez ni eso, sal la podemos poner si lo vamos a tomar tal cual pero como lo he hecho para un postre no se la he añadido.

Vamos con los ingredientes y luego veis el paso a paso, ya veréis que fácil y que rico está.
Por cada litro de leche entera salen 200 gramos de queso fresco.

Si no os apetece o no tenéis tiempo comprad 400 gramos de queso fresco o queso crema.
Esta tarta no lleva natas por eso si la queremos hacer y estamos a dieta sustituimos el azúcar por azúcar de abedul o cualquier edulcorante que aguante el calor del horno.

INGREDIENTES:

Para el queso:
  • Dos litros de leche.
  • El zumo de un  limón.
Una olla donde quepa unos tres litros de líquido, siempre tiene que sobrar olla.
Un bol grande donde nos quepa dos litros y medio de líquido.
Un colador grande.
Un paño o estameña para colar el queso.

Para la tarta de queso:


  • 400 gramos de queso fresco, el que hemos hecho o comprado, puede ser queso crema.
  • 2 yogures naturales o griegos pero sin azúcar.
  • 7 cucharadas soperas de azúcar.
  • 1 sobre de levadura.
  • 3 huevos.
  • 4 cucharadas soperas de harina de maíz.
  • 50 ml de buttermilk o en su caso leche o nata.
Molde de 20 cm desmoldable
Una hoja de papel de hornear.
Batidora o varillas si es a mano.
Una espátula.

ELABORACIÓN:


Comenzamos haciendo el queso.

Calentamos la leche sin que llegue a hervir.
Añadimos el zumo del limón colado a la leche caliente.
Removemos un poco y lo dejamos que coja temperatura otra vez.
Enseguida vemos como se separa lo que será el queso del suero de la leche.



Quitamos del fuego y lo dejamos un ratito reposando, sobre una hora,  el queso quedará separado del suero.


En un bol grande, tiene que caber todo el contenido de la olla cuando lo colemos  ponemos un colador grande, yo tengo uno de acero inoxidable, encima de este un  paño o estameña que usemos para colar caldos, salsa, etc....


Echamos poco a poco el queso con el suero para que quede el queso en el paño y el suero vaya al bol que hemos puesto bajo.


Cuando tengamos todo el queso en el paño, lo dejamos que escurra y que se enfríe un poco para no quemarnos, luego enrollamos el  paño apretándolo un poco para que salga todo el líquido posible, lo dejamos un par de horas que escurra bien.


Este es el suero de leche que nos ha quedado, perfecto para sustituirlo en alguna proporción por el agua para hacer el pan, por la leche  en bizcochos, para hacernos algún batido, es ideal para los que hacen deporte o simplemente para regar las  plantas pero sobre todo nunca lo tiréis, si no se usa en dos días lo congelais  y ya haremos uso de él.
Yo lo congelo en bolsitas de 250 a 300 ml.


Enrollamos el paño para que escurra bien el suero.


Ya tenemos el queso hecho, solo lo pasamos a un plato y está listo para comer o como en este caso añadirlo al resto de ingredientes de la tarta de queso.
Si lo usamos para comer le damos forma con algún molde y a la nevera a enfriar.


Ingredientes de la tarta de queso.


Preparamos los ingredientes de la tarta y en un momento tenemos lista la masa.

Precalentamos el horno a 180 º calor arriba y abajo.


Blanqueamos durante 7 minutos los huevos con el azúcar.

Mejor con batidora, si lo hacéis con varillas a mano que os queden lo más montadas posible.
Añadimos el queso, los yogures y el suero de leche o leche y seguimos mezclando.



Añadimos la harina tamizada y la levadura de repostería.
Mezclamos.



Ya tenemos lista la masa.


Mojamos el papel de horno bajo el chorro de agua, escurrimos y lo ponemos encima del molde.

Al mojarlo el papel se adapta mucho mejor al molde.


Pasamos la masa de la tarta al molde y le damos unos golpecitos sobre la mesa de trabajo para que no queden burbujas dentro del pastel.


Horneamos a 180º calor arriba y abajo durante 30 minutos.

Pinchamos con un palillo para saber si está cocido.
Si el palillo sale limpio ya lo tenemos.
Si no sale limpio tenedlo unos cinco minutos más, depende de cada horno  y lo que os guste de cuajada, ahora se ven muchas tartas de queso por internet poco cuajadas, esto va a gustos.

Dejamos enfriar  y la podemos comer o a temperatura ambiente o fresquita de la nevera.


La podemos adornar con lo que más nos guste, yo tenía unas naranjas confitadas y almibar y le puse por encima.
Pero también podemos adornarla con cualquier mermelada, miel, nueces, lo que tengáis por casa u os guste.


De cualquier manera está riquísima y se tarda más en explicar que en hacer.

Pinchando en las fotos os lleva a las recetas relacionadas con esta.

Queso fresco con truco, delicioso y muy sencillo.


Tarta de queso y naranja



Tarta de queso con leche condensada, para los que no les importa un aporte extra de azúcar.




Estas son las propuestas de mis compañeras, no os las perdáis a cada cual más rica y diferente.  
Pinchad en el logo y os lleva directo al blog del grupo


lunes, 20 de enero de 2020

Quiche de alcachofas.




Primer  DESAFÍO EN LA COCINA del año y de la década, comenzamos el 2020 con una deliciosa QUICHE.

Un desafío perfecto después de las comilonas y dulces de las fiestas, para aprovechar lo que tenemos en la despensa o en el frigorífico.

Yo en mi caso como soy una fan incondicional de las alcachofas  lo he hecho con ellas, unos ajitos tiernos y como no, jamón serrano.
Nada más alicantino, jejeje.

Vamos con la receta.

INGREDIENTES:

Para la masa: ( la masa es del blog El invitado de invierno, perfecta.)
  • 250 gramos de harina todo uso, podemos ponerla integral.
  • 125 gramos de mantequilla muy fría en cubos.
  • 65 gramos de agua muy fría.
Relleno: El relleno es cosa mía, :)
  • 4 alcachofas medianas.
  • 4 ajitos tiernos.
  • 3 huevos tamaño L
  • 75 ml de leche.
  • una o dos lonchas de jamón serrano, yo he partido de mi jamón entero.
  • Sal y pimienta.
ELABORACIÓN:

Comenzamos haciendo la masa.

Mezclamos a mano o con la amasadora la harina con una pizca  de sal.
Añadimos la mantequilla en cubitos  muy fría. Mezclamos, veremos que le cuesta un poco hasta que a los pocos minutos va quedando como una arena gruesa.
Le añadimos el agua muy fría, mejor helada y seguimos mezclando hasta que se integren bien los ingredientes.
Es un proceso rápido, no es una masa que quiera que la trabajemos mucho porque sino desarrollamos el gluten de la harina y encogería en el horno.
Ahora os daré unos trucos que nos dice Míriam del Invitado de invierno.


Ya veis  por la foto, está trabajada justo para unificar los ingredientes.
Hacemos una bola , envolvemos con papel film y a la nevera por lo menos media hora.
Esto hará que se relaje la masa y no se desarrolle más el gluten.
Estiramos la masa y cubrimos con ella el molde que escojamos.
Yo en este caso quería usar estos que se compran en el súper.
Con las cantidades que os he puesto me ha dado para los dos.
Hay que engrasarlo con un poco de mantequilla y espolvorearlo con harina.


Una vez cubierto el molde con la masa y recortada la pinchamos con un tenedor, así al hornearla no se formarán burbujas que nos levanten la masa.
Metemos los moldes al congelador hasta que la masa esté congelada.


Sacamos los moldes congelados y los cubrimos con papel de hornear, ponemos encima garbanzos, lentejas, arroz, las legumbres que tengamos o bolas para hornear.
Estas legumbres una vez las hayamos utilizado no se tiran, se guardan para cuando tengamos que hornear otras masas.



Horneamos con el horno caliente a 170º durante 10 - 15 minutos, va a depender de cada horno.
Sacamos y reservamos.

Ahora vamos con el relleno.
Pelar y partir las alcachofas en trozos pequeños.
Conforme las partimos las ponemos en un bol con agua y zumo de limón para que no se ennegrezcan.
Pelamos y partimos los ajitos tiernos.
En una sartén con dos cucharadas soperas de aceite de oliva sofreímos las alcachofas y los ajitos salpimentado, echando una cucharada de agua, todo a fuego bajo-medio, con la sartén tapada para que se hagan, fritas y cocidas al mismo tiempo. 
De esta manera quedarán tiernas y muy blanditas.
Si hace falta a mitad de cocción le podemos echar otra cucharada de agua, no más.
Reservamos una vez hechas.



En un bol batimos los tres huevos con la leche, una pizca de sal y pimienta.

Sacamos el molde con la masa del congelador y sin descongelar echamos las alcachofas y los ajitos y repartimos por el molde.
Cubrimos con los huevos batidos con la leche.
Partimos el jamón y lo distribuimos por encima introduciéndolo un poco por el relleno.
Ya está lista para hornear.


Con el horno precalentado a 180 grados la hornearemos durante 30- 35 minutos o hasta que al pinchar con el palillo el relleno salga limpio,  igual que un bizcocho.


Yo he tapado la quiche por encima con un papel de horno destapándola en los últimos 10 minutos para que no se quemasen los bordes.
Podemos volver a taparla si vemos que se doran demasiado.




Sacamos del horno y dejamos enfriar en una rejilla, sacándola con cuidado del molde para que no se rompa.

Pinchando en la foto del grupo encontráis las recetas de mis compañeras con unas propuestas riquísimas.


Este tipo de platos son perfectos para llevar a una comida o cena de amigos, al campo, playa o para comer en el  trabajo.