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jueves, 18 de enero de 2018

Pato confitado. Sin grasa adicional y sin vacío.


Esta navidad como ya es habitual  compro pato. Me gusta confitarlo yo misma y aprovechar todo de el, la carcasa, los muslos para confitarlos, las pechugas para otras recetas ricas etc..
En otra entrada del blog os dije como lo confité de una manera tradicional, usando grasa de pato comprada aparte, lentamente y a baja temperatura.
Queda perfecto y riquísimo para hacer luego multitud de recetas.
Pinchad en la foto y os redirijo a ella.


Pero en esta ocasión os propongo confitarlo de una manera más sencilla, sin usar grasa adicional, sin estar pendiente del termómetro, sin tener aparatos para cocinar a baja temperatura.

Mi cocina es muy básica, no puedo permitirme el lujo de comprar ciertos aparatos como la mayoría de nosotros  y por otro lado antes tampoco los había.
Esto hace que uses la imaginación y cocinar con métodos más económicos que tenemos a mano y que nos van a dar el mismo resultado o lo más parecido posible.

Para ello he usado BOLSAS DE ASAR.
Había pensado hacerlo al vacío metiendo los muslos en una bolsa y esta en una olla con agua hasta que tuviese la temperatura entre 80º y 90º durante unas horas pero luego pensé en todas las posibilidades que nos dan las bolsas de asar y quise averiguar que tal quedarían usándolas para este fin.

La manera es la misma solo cambiamos el recipiente donde vamos a hacerlo y que se va a confitar en su propia grasa y con su mismo jugo, sin desperdiciar absolutamente nada.
El resultado....maravilloso.

Para esta receta he confitado solo los muslos pero para ello hay que partir el pato.
Este me gusta porque suelen pesar sobre los 2.400 kilos y no llega a 10 euros por lo que lo aprovechamos muy bien.


Cuando sacamos el pato de la bolsa o si se compra ya fresco se lava bien y se seca con papel de cocina.
Se le queman las pequeñas plumas que le puedan quedar, bien con el fuego de la cocina o con un soplete, con cuidad siempre para no romper la piel.
Yo comienzo partiendo los muslos del pato, cortando lo más pegado a la carcasa hasta llegar a la articulación, así con los dos muslos.
También quito la parte final que sobra del trasero para aprovechar la grasa, lo mismo  que la parte de la piel con grasa que hay en el cuello, siempre lo dejan por si lo que queremos hacer es pato relleno.


Separamos las alas de igual manera que los muslos.
Seguimos con las pechugas.
Hay que cortar desde el centro de las dos pechugas siguiendo el hueso de la carcasa hasta tener una de ellas completamente separada.
Si sigues el hueso no hay ningún problema y aprovechamos casi por completo la carne que lleva.
Hacemos lo mismo con la pechuga del otro lado.


Fijaos en que carne roja más maravillosa.
Ya tenemos la carcasa separada de los muslos, las pechugas y las alas.



Para confitar los muslos primero los he aderezado con ROMERO, TOMILLO, y  PIMIENTAS (he usado un molinillo que contiene pimientas de distintos tipos).



Para confitarlo he metido los muslos, la piel del cuello y la parte del trasero que hemos cortado( son pieles que no usamos pero que en el caso del pato contienen una grasa que vamos aprovechar) en la bolsa de asar con el aderezo y he atado con el precinto de cierre que llevan incluidos en las bolsas.
Le hice un pequeño corte a la bolsa por la parte de arriba, pequeño, solo para dejar escapar un poco el vapor o pincháis con un tenedor con cuidado, así lo recomiendan los fabricantes.
Ponemos la bolsa en una fuente apta para el horno y lo tenemos 3 horas a 85 grados.


Va a estar a la misma temperatura y el mismo tiempo que en la receta anterior de pato confitado solo que no habremos añadido grasa adicional.


Una vez pasado el tiempo lo sacamos del horno y vemos como se ha confitado y que está perfectamente cocinado, con sus jugos y en su propia grasa.

Aprovechamos el horno para cocinar otras cosas, verduras, carne a baja temperatura, etc...



Poco a vemos que se enfría la grasa del pato y por debajo de ella quedan los jugos que se separan con facilidad.




Ya está preparado para meter en la nevera si hacemos uso de el en unos días o bien con bolsa y todo lo congelamos y lo tenemos dispuesto para cuando lo necesitemos.
Yo lo congelé con bolsa dentro de un tupper.



Y este es el resultado.....tachannnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn!!!!!!!!!!!!!!!!




No me diréis que no esta bien, el resultado magnífico y os aseguro que ha quedado delicioso.
Cuando está calentito, claro.




Ya veréis que cosa más rica he hecho con ellos.. En poquitos días os cuento para que los he utilizado.

Una receta a la que le tengo muchas ganas y mucho cariño.
Cariño y amor son los ingredientes que nunca deben faltar en nuestra cocina.

sábado, 13 de enero de 2018

ALUBIAS con costillas. Receta de Carlos Herrera.



Esta es una receta que desde el momento que la vi sabía que nos iba a gustar.
Mi abuela hacía una casi igual pero no te acuerdas de todo y solo cuando empiezas a oler lo que vas guisando y luego saboreas te vienen los recuerdos a la cabeza.

Esta receta la he sacado de un libro de Carlos Herrera, si, el locutor de radio.
Lo tengo desde hace mucho y son recetas familiares, de su madre y de su abuela ¨mamá Tatu¨.
Una de esas recetas familiares que como  la mayoría de nosotros conservamos en la memoria.

Es una cocina sencilla, con no muchos ingredientes y todos económicos.
De eso se trataba, de hacer una buena olla que sabía a gloria y que daba de comer a una familia numerosa.

Esta es la cocina auténtica, la que se hace con lo que hay en la nevera, con ingredientes cotidianos que incluyen las verduras y legumbres de una dieta mediterránea.

Vamos con la receta:

INGREDIENTES:

  • Una cebolla picada.
  • Un pimiento verde mediano picado.
  • Cuatro patatas medianas en trozos.
  • 300-400 gramos de tocino veteado o costillar de cerdo.
  • 300 gramos de alubias blancas o tres botes de alubias blancas cocidas.
  • 2 tomates maduros rallados.
  • 3 dientes de ajo.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal y pimienta molida.
  • Una o dos hojas de laurel.( Optativo)
  • Una pastilla de caldo o caldo casero de verduras o pollo o simplemente agua.
  • Colorante o azafrán en hebra.
ELABORACIÓN:


Comenzamos picando la cebolla y partiendo el pimiento y las patatas ( en trozos medianos para que no se deshagan al hervir).
En una olla ponemos un chorrito de aceite y sofreímos los ajos con un corte por la mitad.
Doramos la cebolla, el  pimiento, el laurel y las patatas.
Añadimos la carne cortada en trocitos y seguimos friendo.


Sacamos los ajos y algunas patatas y las majamos en el mortero o las chafamos en un plato con un tenedor y reservamos.( Esto hará engordar el caldo).
Freímos también el tomate ( ya veis, vamos echando a la olla todo junto, sin complicarnos) y añadimos el colorante o el azafrán de hebra un poco asadito. ( Lo pongo en un poco de papel albal encima del fuego de  la vitro encendida o en una sartén caliente lo aso un poco, esto al picarlo hace que se deshaga mejor y luego suelte todo el sabor y el color)
Removemos y dejamos que todo fría junto unos cinco minutos.


Cubrimos con agua, incorporamos la patata y los ajos machacados y dejamos hervir hasta que las judias blancas o habichuelas estén cocidas.
Un truco o una manera de aligerar es tenerlas a mitad de cocción, hechas aparte con un hoja de laurel o comprarlas cocidas, entonces solo hay que abrir los botes.
Yo suelo lavarlas un poco en un colador para quitarles esa espumita que sale con el líquido que llevan y ya escurridas las hecho en la olla. Desde luego el tiempo de cocción es mucho menor y para unas prisas nos salvan de más de un apuro.


A esta cazuela le podemos añadir arroz y tendremos un plato distinto, un arroz con habichuelas o alubias blancas fantástico.
Solo hay que echar un poco más de agua cuando lo hagamos para poder añadir dos puñados de arroz redondo.
A mi me gusta que quede un poco caldoso.

De cualquier manera es una comida que gusta a toda la familia.

El libro de Carlos Herrera se llama ¨La cocina de Carlos Herrera¨ de la editorial Everest.


jueves, 4 de enero de 2018

Maltesers Christmas Cake. Bizcocho Navideño con Maltesers.


Primera receta del año y qué mejor que comenzar con chocolate, uno de los mejores sabores del mundo mundial. Si no existiera habría que inventarlo.

De vez en cuando nos debemos dar un capricho. Por ser las fiestas que son, porque en unos días nos sentiremos culpables por lo comido ( pero que nos quiten lo bailao ), porque ya no nos cabe ni una miguita más y solo nos apetecen verduras y pescaditos, vete tu a saber porque.
Solo sé que a mi ya no me lo cuentan y nos hemos zampado un postre que si vamos a comerlo a una pastelería nos dejan temblando.

Una receta hecha en familia, algo que hacía mucho que no coincidíamos y fue una tarde maravillosa, bueno dos, ya que lo hicimos en dos tardes.

El bizcocho de esta  receta pertenece al libro de Bea Roque, El rincón de Bea,
Un bizcocho que a pesar de la mantequilla que tiene no resulta nada pesado gracias a la buttermilk y al bicarbonato.

Eso si, es un bizcocho que debe hornearse en cuanto hagamos la masa para que los efectos de la combinación de estos dos ingredientes no mermen su efectividad.

Los ingredientes en repostería siempre a menos que se indique en la receta han de estar a temperatura ambiente, huevos, mantequilla, leche, buttermilk, etc...

Como muchos de los bizcochos americanos van cargaditos de mantequilla pero es lo que hay, aún así no resulta para nada mazacote ni apelmazado.

Veremos en las fotos del corte como tiene una miga maravillosa y que al hacer la masa es distinta, tiene más cuerpo y hay que alisarla en el molde antes de hornearla.

Aunque sea una lista de ingredientes un poco larga no es para nada complicado de elaborar.
Vamos a por la receta:

INGREDIENTES:

Bizcocho: DEVIl´S FOOD CAKE.
  • 125 gr. de chocolate de cobertura.
  • 280 gramos de harina tamizada.
  • 1 cucharadita de café de bicarbonato sódico.
  • 250 gr. de mantequilla en pomada (a temperatura ambiente).
  • 200 gr. de azúcar blanquilla.
  • 200 gr de azúcar moreno.
  • Una pizca de sal.
  • 4 huevos tamaño L
  • 2 cucharaditas de café de extracto de vainilla..
  • 250 ml de buttermilk ( 250 ml de leche entera y una cucharada y media de zumo de limón).
Frosting de chocolate:
  • 280 gr. de chocolate de cobertura negro.
  • 375 gr. de mantequilla en pomada.
  • 350 gr. de azúcar glas.
  • 1 cucharadita de café de extracto de vainilla.
Decoración:
  • 2 bolsas de Maltesers.
  • Chocolate blanco de cobertura ( Opcional).
ELABORACIÓN:


Para el bizcocho: Pecado de chocolate, :)

Derretir el chocolate al baño María o en el microondas de 30 en 30 segundos removiendo y reservando tibio.
Precalentamos el horno a 180 grados.

Engrasamos en mi caso un molde de 24 cm. Bea Roque lo hace en tres moldes desmoldables de 18 cm.
Ponemos en la base del molde papel de hornear.

En un bol tamizamos la harina, el bicarbonato y la sal. Reservamos.

En otro bol batimos la mantequilla con los dos tipos de azúcar hasta que los ingredientes se integren y quede cremosa.


Añadimos uno a uno los huevos ligeramente batidos y mezclamos con la batidora a velocidad baja.
No agregar el siguiente hasta que el anterior esté totalmente integrado.



A continuación añadimos la vainilla.



Incorporamos el chocolate derretido hasta que sea una mezcla uniforme.


Seguimos añadiendo y batiendo a temperatura baja un tercio de la harina tamizada con la mitad del buttermilk. Continuamos con otro tercio más de harina, el resto de la buttermillk y por último la harina restante.


La masa nos tiene que quedar con un color uniforme.





Si escogéis hornearlo en tres moldes como la autora dividimos la masa en tres ( Bea Roque ha hecho tres capas en pastel.
Una vez metidos en los moldes alisar con una espátula, veréis por la consistencia de la masa que hace falta y dar unos golpes contra la mesa de trabajo con el molde para que no se formen burbujas en la masa.
Meter en el horno a la vez los tres moldes durante 30 minutos.



Si el molde es de 24 cm como el mío incorporamos toda la masa al molde y lo horneamos  una hora sin variar la temperatura.
Como mi horno no es de aire puse calor arriba y abajo y tuve que cubrir rápidamente la parte superior con papel de hornear rezando para que no bajase, cosa que no hizo, pero necesitó el doble de tiempo.




La autora nos dice que dejemos reposar el bizcocho/os durante 15 minutos en una rejilla y cuando enfríen los envolvamos en papel film ya que gana en sabor y textura si lo mantenemos así durante unas horas antes de adornarlo.

Nosotros hicimos el bizcocho el sábado tarde y adornamos el pastel el domingo, tuvo 24 horas casi de reposo. Quedó maravilloso.



El sabor y la textura del bizcocho es fantástico.
Se tostó un poco por encima pero no le hizo falta quitar casi nada.

Elaboración  del frosting de chocolate:
Derretimos el chocolate en el microondas o al baño María.
Ponemos la mantequilla en pomada en un bol y la batimos dos minutos.
Incorporamos el azúcar glas de una vez y batimos hasta que quede totalmente integrada y cremosa.
Añadimos el extracto de vainilla y el chocolate derretido.
Batimos hasta que todos los ingredientes queden mezclados.
Si vemos que queda la mezcla un poco blanda podemos meterlo en la nevera unos minutos hasta que tenga más consistencia.


Como hicimos la masa en un solo molde partimos el bizcocho en dos mitades.


El corte quedó perfecto.


Es un bizcocho consistente y que nos permite partirlo sin ningún problema.

Con la cantidad de frosting que hemos hecho es suficiente para poner una capa de relleno y cubrir por completo el bizcocho.
Pensábamos que no iba a ser así y la capa de relleno fue un poco delgada, podíamos haberla hecho mucho más gruesa.


Se cubre un mitad del bizcocho con el frosting con la otra mitad.
Para que quede más lisa hemos puesto la parte inferior de la tarta hacía arriba, así será completamente lisa.


Cubrimos toda el bizcocho con la cobertura y vamos adornando con los Maltesers por los lados y los bordes de la tarta.
El frosting hará que se peguen las bolas de Maltesers sin ningún problema.



En la foto vemos como nos ha sobrado frosting, bueno, nadie nace enseñado, ya lo sabemos para la próxima.


Ya solo nos queda disfrutar de ella.
No meterla en la nevera, no hace falta y endurecería mucho el frosting.


Este es el corte, así apreciáis bien la textura del bizcocho.


Las fotos no tienen mucha calidad, las prisas por la noche, la cena, ya sabéis.

Pero se ve bien como ha quedado y eso es lo importante.
Podéis adornarla como más os guste pero eso si, el bizcocho y la cobertura están para chuparse los dedos.



Solo me queda desearos un :
                            
                            FELIZ AÑO 2018!!


martes, 26 de diciembre de 2017

Cordiales con cabello de ángel.


Este postre es típico de la región de Murcia y de la Vega Baja de Alicante de donde eran mi madre y mi abuela.

No hay Navidad en una casa de la región sin este dulce, mitad almendra, mitad cabello de ángel.

Este dulce tiene la particularidad que aunque hagamos cantidad si no nos lo comemos todos y se ponen duros podremos  meterlos  en el horno con un poco de calor o unos segundos en el microondas y vuelven a ponerse tiernos, eso si, hay que comerlo para que no se vuelvan a endurecer.

Se pueden hacer con obleas que las encontramos en supermercados o sin ellas, en este postre lo importante es que la almendra sea de calidad igual que el cabello de ángel.
Las obleas se ponen en la base y sirve como apoyo al dulce pero si no las tenemos formaremos esa base con un poco de la masa.

Vamos con la receta para que veáis lo sencilla y rápida que es.

INGREDIENTES:

  • 250 gramos de harina de  almendra, grano fino......... Para 400 gramos de harina de almendra.
  • 125 gramos de azúcar....................................................225 gramos de azúcar
  • 2 huevos medianos.( talla M) .........................................3 huevos medianos.
  • Ralladura de medio limón................................................ralladura de un limón.
  • Una cucharada de café rasa de canela..............................un poco más de canela, no pasarse.
  • Cabello de ángel.

ELABORACIÓN:


La elaboración es sencilla y rápida.

Yo he hecho la cantidad de 250 gramos de harina de almendra, si se hiciese otra cantidad hay que llevar cuidado con la cantidad de huevo, siempre se puede añadir al final y mucho mejor añadirlo batido por si no hiciese falta el huevo entero o si vemos la masa muy líquida añadir más almendra (tiene fácil solución)

En un bol echamos la harina de almendra, el azúcar, los huevos y la canela.
Batimos un poco los huevos y comenzamos a mezclar los ingredientes.
Yo lo he hecho primero con un tenedor o una pala de madera.
Parece que le vaya a faltar huevo pero vemos como se va haciendo una masa arenosa hasta que llega un momento que podemos amasar con las manos y formar una bola.



Dejamos reposar la bola de masa durante media hora.
Dividimos la masa en dos y comenzamos a formar bolas pequeñas con una parte de la masa que vamos poniendo encima de una bandeja de horno con papel de hornear.
Para manejar bien la masa podemos irnos mojando las manos, con las manos húmedas no se nos pegará.

El tamaño total de un cordial es de dos bocados, para que más o menos sepáis el tamaño.
Aplastamos un poco las bolas y formamos un hueco en el centro donde echaremos en el un poco de cabello de ángel.
Con la otra mitad de la masa formamos las mismas bolas que aplastamos para cubrir las que tenemos con el cabello de ángel.
Hay que hacerlo con sutileza para que no se rompan y como se ve son como montañitas.

Se les suele poner obleas bajo la masa pero yo no tenía, no es imprescindible, por eso le hago la base de masa también.



Una vez los tengamos todos formados colocamos la bandeja en la mitad del horno y horneamos a 180 º durante 15 minutos si tenéis el horno de aire, dándole un gratinado los últimos 5 minutos para que queden un poco dorados.

El mío es sin ventilador, he puesto el  calor arriba y abajo, la bandeja de horno en la parte central y en los últimos cinco minutos he subido un poco la bandeja, así quedan tiernos pero dorados y crujientes.

Hay que llevar cuidado con los hornos, pensad que si nos pasamos de tiempo o gratinado quedarán muy duros cuando enfríen, mejor blanditos, la almendra no necesita mucho cocinado.





Espero que si no habéis probado estos dulces los hagáis, es un bocado delicioso.

Para guardarlos si se hacen con antelación lo mejor es una caja de galletas con alguna servilleta o papel en el fondo y para cubrirlos, así llegarán a la mesa perfectos.



Una capa fina de almendra y relleno de cabello de ángel.
El sabor del limón y la canela....
Os apetece uno????


                                                  FELIZ NAVIDAD!!!!





miércoles, 20 de diciembre de 2017

TERRINA de pollo, higos y rúcula.


Este es el  último desafío del año en DESAFÍO EN LA COCINA y este mes la propuesta ha sigo como las fiestas que se aproximan lo requiere, un desafío de reyes.
Se han unido todas las bosses para proponernos y para que escojamos entre terrinas, galantinas y aspic.
Ganas me han dado de elaborarlos todos, pero no hay tiempo para tanto.
Además, entre todas las que componemos el grupo estoy segura que habrá  de sobra para elegir cualquiera de ellas,  a cual más bonita y deliciosa.

Pinchando AQUÍ podremos ver todas las propuestas.




Y con mis mejores deseos para estas fiestas os dedico a todos vosotros mi receta.

Para que una terrina salga buena no hace falta mucho.
Os cuento como la hago yo para conseguir que no solo quede buena sino también bonita.
Las podemos hacer con cualquier tipo de carne, pescado, verduras o frutas, quesos, etc...

Para esta receta he usado ingredientes económicos para que se adapte a cualquier bolsillo.

La carne en este caso no puede ser más común: el pollo y solo pollo, no he puesto otra mezcla de carnes, así si os decidís a hacerla está al alcance de cualquiera, por económica, sencilla y navideña.

Hay que macerar las carnes en este caso con algún licor que aparte de las especias le de sabor.
En mi caso el Oporto y el Armagnac pero puede ser un coñac (no hace falta que sea caro) un vino blanco, un oloroso, whisky, un buen ron, etc... lo que haya por casa.

Para que quede bonita hay que darle tonos de color, pensad en como queréis que quede al partirla y así podremos intercalar las capas o incorporar en ella el ingrediente que se lo de.
En esta receta esos colores han sido  el verde de la rúcula y el marrón de los higos.

Vamos con la receta:

INGREDIENTES:
  • 750 gramos de pollo, entre pechuga y muslos deshuesados.
  • 1 cebolla pequeña picada.
  • 4-5 champiñones picados.
  • Un puñadito de hojas de rúcula.
  • 10- 12 higos secos pequeños.
  • 2 huevos.
  • Un cucharada de mantequilla.
  • Un chupito de Armagnac.
  • Un chupito de Oporto.
  • 3-4 rebanadas de pan duro.
  • Un poco de leche.
  • Sal y pimienta negra molida.
Salsa:
  • Un yogurt griego.
  • Tres o cuatro cucharadas de mayonesa.
  • Rúcula picada.
  • Sal y pimienta molida.
  • Media cebolla pequeña picada.


ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno a 200 grados

Picamos la carne de pollo, muy menudita para que luego se noten los trozos y que no se nos desmorone.
La echamos en un bol y añadimos los licores, sal, pimienta y la nuez moscada.
Dejamos que macere.



En una sartén doramos con la cucharada de mantequilla la cebolla y los champiñones picados y sazonamos con sal y pimienta.
Reservamos.
Ponemos en un bol a remojo el pan en la leche y en otro con agua caliente los higos.


Es el momento de comenzar a mezclar ingredientes.

En el bol de la carne añadimos los huevos, el sofrito de champiñones y cebolla, la rúcula picada y el pan remojado en leche muy escurrido.



Con una espátula o tenedor removemos todos los ingredientes hasta que se mezclen bien.
Si notamos que queda la mezcla un poco líquida podemos añadir pan rallado para que luego no sobre jugo al cocerla.

Si aún así vemos que la terrina se cuece y entre ella y el recipiente hay jugo lo quitamos con cuidado y  lo vertemos en un recipiente.
Este jugo sobrante lo podemos añadir a cualquier otra comida, salsa o guarnición.



Untamos el recipiente donde lo vayamos a cocer con un poco de aceite o manteca de cerdo. ( Si no lo hacéis se os pegará y se os romperá al desmoldar).
Echamos en el toda la mezcla repartiendo bien y apretando para que no queden huecos de aire que luego pueda romper la terrina.


Escurrimos los higos y los partimos en dos.
Los vamos introduciendo en la terrina intercalados con la carne.


Tapamos la terrina con su tapa o como yo con papel de aluminio, que quede bien cerrado.
Metemos un recipiente donde quepa la terrina en el horno, la terrina dentro de este y cubrimos con agua hasta la mitad .

Horneamos a 200 grados sobre una 50 -60 minutos.
Pinchamos con un palillo y si el caldito que sale todavía como con un poco oscuro continuamos horneando 10 ó 15 minutos más hasta que salga limpio.

Destapamos la terrina los últimos 15 minutos para que se dore por encima y quede con un color más bonito.



Para la salsa:

Picamos la cebolla muy pequeña, picamos también la rucula.
Echamos en un bol el yogurt, la mayonesa, la sal y la pimienta, removemos.
Incorporamos la cebolla y la rúcula, mezclamos de nuevo y ya tenemos nuestra salsa preparada.

No hay salsa más fácil que esta.
La rúcula  tiene un sabor un poco picante ( pertenece a la familia de la mostaza) y especial que le da un toque maravilloso a esta salsa, no dejéis de probarla.


Desmoldamos la terrina y la acompañamos de la salsa, pepinillos, pepinos en rodajas finas y pan tostado.

No puede estar más rica.

Espero que os haya gustado y os decidáis a prepararla.

                                            FELICES FIESTAS!!