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jueves, 25 de enero de 2018

Cassoulet


Adoro Francia, su gastronomía me enloquece e intento reproducirla lo mejor que puedo, lo más fiel posible a sus recetas.
He probado en varias ocasiones un cassoulet que nos manda un familiar desde Quercy.Périgord de la marca Godard.
Que es fantástico es poco, la alubia perfecta, el pato una auténtica delicia  con un sabor fantástico a hierbas, especias y las carnes que lleva.


A falta de comerlo en la propia Francia o que alguien que sepa de verdad como se hace me lo de a probar,  me he basado en ese sabor, he buscado una receta que pueda cocinar lo más parecida posible y desde luego nada mejor que basarme en grandes cocineros franceses para elaborarla.
Pinchando en sus nombres veis sus recetas.
Tengo que decir que adoro a Evelyn, la francesa más española que he visto nunca.
Amable y siempre dispuesta a ayudarte si tienes cualquier duda, aunque con su receta no ha hecho falta porque está muy clarita.

Y esta es la mía, os aseguro que de gusto es una pasada, me ha faltado el pan rallado por encima que si la llevan casi todas las recetas antes de meterlo en el horno pero no quisimos ponérselo.
He querido incluir un paso a paso muy completo para que quede todo claros pero aunque sea una receta un poco extensa es muy fácil de elaborar.

INGREDIENTES:
Para el caldo:

Una carcasa de pato si es posible o de pollo si no hemos comprado el pato entero.
Un puerro.
Dos zanahorias.
Dos tomates maduros medianos aunque yo he puesto unos 4 que tenía pequeños muy maduros.
Una cebolla.
Sal y pimienta negra molida.
Una rama de tomillo a ser posible o tomillo en polvo.
Una rama de romero a ser posible o romero en polvo.
Dos ajos partidos.
Una hoja de laurel.
Media cucharada de grasa de pato. No hay que comprar grasa adicional, con las que lleva los mismos muslos del pato es suficiente para toda la receta y seguro que todavía nos sobra.

Elaboración del caldo:

Ponemos media cucharada sopera de la grasa del pato en el fondo de la cazuela junto con la carcasa del pato por el lado de la piel que también soltará toda la que tenga. Si lo hacéis con pollo añadir un poco más si veis que hace falta.
Limpiamos y troceamos las verduras, partimos los ajos y echamos en la cazuela junto con las hierbas y especias.


Doramos por todos lados las verduras y el pato o pollo hasta quede bien dorado, cuanto mas lo hagamos mas oscuro quedara el caldo y mejor resultado final obtendremos.


Una vez este todo bien dorado cubrimos con agua y dejamos durante media hora o tres cuartos de hora.


Este caldo lo podemos hacer el día antes o días antes y congelarlo.


No os importe que sobre, nos vendrá muy bien para otras preparaciones. Probadlo y me contáis.
Para un arroz o cualquier otro guiso.



Ingredientes para el resto del cassoulet.
  • Medio kilo de alubia blanca redonda de buena calidad.
  • Una cebolla picada.
  • Dos o tres muslos y contramuslos de pato confitado o confit de pato (Hecho por nosotros o comprados, ya vienen con su grasa)
  • Un buen trozo de salchicha fresca de buena calidad o tres o cuatro de las individuales.
  • 100 gramos de panceta de cerdo.
  • Dos o tres trozos de piel de tocino de cerdo.
  • Un trozo de cerdo, como cuello, espinazo, codillo de cerdo.Este tipo de carne da sabor y no son tan secos como el lomo por ejemplo.
  • Un trozo de morcón blanco. Es como una salchicha cocida que lo encontramos en varios formatos. Los franceses ponen otro tipo de salchicha cocida típica de allí y es lo más parecido que he visto. 
  • Dos cucharadas soperas de tomate rallado o triturado.
  • Una cucharadita de concentrado de tomate.
  • Sal y pimienta molida.
  • Una hoja de laurel, tomillo en rama y romero en rama o molido, perejil, dos o tres dientes de ajo.
  • Una cucharada rasa de grasa de los muslos del pato.He de decir que no he usado toda la grasa que desprendieron los muslos cuando los confité. AQUI tenéis la receta.
  • Un poco de pan rallado ( se espolvorea por encima cuando lo vayamos a meter al horno)


ELABORACIÓN:

El día antes ponemos las alubias a remojo por lo menos toda la noche.
Sacamos del agua y las echamos a una olla cubiertas con agua, una hoja de laurel, un poco de sal y una cucharada sopera de aceite.
En cuanto levante el hervor bajamos el fuego dejamos cocer despacito durante 20 minutos.
Las acabaremos con el resto de ingredientes.
El fuego bajo por favor, no queremos que se nos rompan.


En una sartén o cazuela con un poco de grasa echamos la cebolla picada, el ajo, la piel de tocino troceada, sal y pimienta molida.
Yo lo hago en una sartén- olla grande y pongo la cebolla en un lado y en la otra mitad voy dorando las carnes menos los muslos de pato y el morcón que lo tendremos a rodajas para incorporarlo al final, cuando lo metamos todo en el horno.
Agregamos el perejil, el romero y el tomillo, un poco de sal y al final freímos el tomate rallado, una cucharada de tomate concentrado, esto último le da un sabor fantástico
Una vez todo sofrito incorporamos las alubias y el caldo que teníamos reservado hasta cubrir.
Dejamos cocer unos 15 minutos a fuego bajo.


Un poquito más de perejil picado y chup-chup despacito durante 10-15 minutos.



Pasado este tiempo vamos echando a capas trozos de carne en el fondo, alubias blancas y así sucesivamente hasta casi en la última capa ponemos los muslos de pato que los he puesto fríos, la salchicha cortada en trozos y las rodajas del morcón blanco acabando con otra capa de alubias pero dejando ver la carne.


Aquí vemos los muslos de pato, el morcón, algo de las carnes que vamos intercalando con las alubias.


Cubrimos con caldo , si os gusta echáis pan rallado por encima, en mi caso no lo he hecho y metemos al horno unos 15 minutos más, calor arriba y abajo si no tenéis ventilador en el horno o con ventilador y grill para que quede tostadito por encima a 180 grados.


El tiempo de horno puede variar, mejor es ir probando las alubias para ver que queden bien hechas, como no hay que remover la comida no se nos van a deshacer y si le hace falta un poco más de tiempo no tendremos ningún problema pero esto va a depender de la judía.



Este es el resultado final.
Me hubiese gustado hacerlo en el mismo que calenté el de Godard, pero se me rompió la cazuela de barro y lo hice en este mucho más alto y menos vistoso.


Pero vamos que el resultado final que es el sabor os aseguro y creo que viendo las fotos se comprueba es maravilloso.



La alubia entera y tierna, las carnes en su punto, el sabor de los muslos del pato al hacerse en conjunto con el resto de ingredientes en el horno han quedado jugosos y perfectos y que os voy a decir, que abráis un buen vino porque lo merece.


No dejéis de hacerlo y más en días de frío, no solo os lo vais a pasar bien, vais a comer de lujo.

Para los que queráis contactar conmigo pero por favor seguid dejándome comentarios porque me encanta y en muchos de ellos aclaro dudas que a pesar de todas las explicaciones que doy en muchas cosas no lo dejo bien aclarado, pues como decía os dejo mi enlace a facebook por si queréis consultarme en un privado.
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jueves, 18 de enero de 2018

Pato confitado. Sin grasa adicional y sin vacío.


Esta navidad como ya es habitual  compro pato. Me gusta confitarlo yo misma y aprovechar todo de el, la carcasa, los muslos para confitarlos, las pechugas para otras recetas ricas etc..
En otra entrada del blog os dije como lo confité de una manera tradicional, usando grasa de pato comprada aparte, lentamente y a baja temperatura.
Queda perfecto y riquísimo para hacer luego multitud de recetas.
Pinchad en la foto y os redirijo a ella.


Pero en esta ocasión os propongo confitarlo de una manera más sencilla, sin usar grasa adicional, sin estar pendiente del termómetro, sin tener aparatos para cocinar a baja temperatura.

Mi cocina es muy básica, no puedo permitirme el lujo de comprar ciertos aparatos como la mayoría de nosotros  y por otro lado antes tampoco los había.
Esto hace que uses la imaginación y cocinar con métodos más económicos que tenemos a mano y que nos van a dar el mismo resultado o lo más parecido posible.

Para ello he usado BOLSAS DE ASAR.
Había pensado hacerlo al vacío metiendo los muslos en una bolsa y esta en una olla con agua hasta que tuviese la temperatura entre 80º y 90º durante unas horas pero luego pensé en todas las posibilidades que nos dan las bolsas de asar y quise averiguar que tal quedarían usándolas para este fin.

La manera es la misma solo cambiamos el recipiente donde vamos a hacerlo y que se va a confitar en su propia grasa y con su mismo jugo, sin desperdiciar absolutamente nada.
El resultado....maravilloso.

Para esta receta he confitado solo los muslos pero para ello hay que partir el pato.
Este me gusta porque suelen pesar sobre los 2.400 kilos y no llega a 10 euros por lo que lo aprovechamos muy bien.


Cuando sacamos el pato de la bolsa o si se compra ya fresco se lava bien y se seca con papel de cocina.
Se le queman las pequeñas plumas que le puedan quedar, bien con el fuego de la cocina o con un soplete, con cuidad siempre para no romper la piel.
Yo comienzo partiendo los muslos del pato, cortando lo más pegado a la carcasa hasta llegar a la articulación, así con los dos muslos.
También quito la parte final que sobra del trasero para aprovechar la grasa, lo mismo  que la parte de la piel con grasa que hay en el cuello, siempre lo dejan por si lo que queremos hacer es pato relleno.


Separamos las alas de igual manera que los muslos.
Seguimos con las pechugas.
Hay que cortar desde el centro de las dos pechugas siguiendo el hueso de la carcasa hasta tener una de ellas completamente separada.
Si sigues el hueso no hay ningún problema y aprovechamos casi por completo la carne que lleva.
Hacemos lo mismo con la pechuga del otro lado.


Fijaos en que carne roja más maravillosa.
Ya tenemos la carcasa separada de los muslos, las pechugas y las alas.



Para confitar los muslos primero los he aderezado con ROMERO, TOMILLO, y  PIMIENTAS (he usado un molinillo que contiene pimientas de distintos tipos).



Para confitarlo he metido los muslos, la piel del cuello y la parte del trasero que hemos cortado( son pieles que no usamos pero que en el caso del pato contienen una grasa que vamos aprovechar) en la bolsa de asar con el aderezo y he atado con el precinto de cierre que llevan incluidos en las bolsas.
Le hice un pequeño corte a la bolsa por la parte de arriba, pequeño, solo para dejar escapar un poco el vapor o pincháis con un tenedor con cuidado, así lo recomiendan los fabricantes.
Ponemos la bolsa en una fuente apta para el horno y lo tenemos 3 horas a 85 grados.


Va a estar a la misma temperatura y el mismo tiempo que en la receta anterior de pato confitado solo que no habremos añadido grasa adicional.


Una vez pasado el tiempo lo sacamos del horno y vemos como se ha confitado y que está perfectamente cocinado, con sus jugos y en su propia grasa.

Aprovechamos el horno para cocinar otras cosas, verduras, carne a baja temperatura, etc...



Poco a vemos que se enfría la grasa del pato y por debajo de ella quedan los jugos que se separan con facilidad.




Ya está preparado para meter en la nevera si hacemos uso de el en unos días o bien con bolsa y todo lo congelamos y lo tenemos dispuesto para cuando lo necesitemos.
Yo lo congelé con bolsa dentro de un tupper.



Y este es el resultado.....tachannnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn!!!!!!!!!!!!!!!!




No me diréis que no esta bien, el resultado magnífico y os aseguro que ha quedado delicioso.
Cuando está calentito, claro.




Ya veréis que cosa más rica he hecho con ellos.. En poquitos días os cuento para que los he utilizado.

Una receta a la que le tengo muchas ganas y mucho cariño.
Cariño y amor son los ingredientes que nunca deben faltar en nuestra cocina.

jueves, 11 de febrero de 2016

Pato asado al Oporto con manzanas y patatas.




Esta receta me ha sorprendido muy gratamente, llena de sabor y fácil de elaborar.
La vi en el programa de Bruno Oteiza y como tenía un pato en el congelador decidí a hacerlo.
¿El resultado? Simplemente delicioso



INGREDIENTES:
Hierbas provenzales.
Aceite de oliva o grasa de pato si la tenemos ( la podemos sacar del mismo pato derritiendo en una sartén un poco la grasa que tiene.)
Sal
Pimienta.
Una pizca de azúcar.
Dos  bolsas de asar
Patatas
Manzanas
Una cucharadita de café, la pequeña, de goma xantana.o el espesante que utilicéis.
50 ml de Vino de Oporto.
20 ml de Coñac.
1 vaso o dos de agua.
Tomatitos cherry.





ELABORACIÓN:

Revisamos el pato y le quitamos  las pequeñas plumas que le puedan quedar.
En mi caso le he cortado las puntas de las alas y las he reservado para la salsa que haremos más tarde.
Mezclamos en un bol una cucharada sopera de hierbas provenzales, con un chorrito de aceite, sal y pimienta. y un poco de Coñac.
Con una cucharada pequeña hay suficiente, es solo para que se adhieran las hierbas al pato, este ya soltará su propia grasa.
Untamos con esta mezcla el pato por dentro y por fuera.
Metemos en la bolsa, la cerramos y le hacemos dos cortes a la bolsa por la parte superior para que salga el vapor.
Metemos al horno a 170 grados durante hora y media o dos horas.

Bruno lo hace con menos tiempo y con más grados pero yo prefiero de esta manera. Si fuese otro tipo de ave como pollo o pavo si que le daría más potencia y menos tiempo.

Es mejor hornearlo a baja temperatura, la carne de pato es mas dura que la de otras aves y necesita una cocción lenta.
Pasado este tiempo sacamos del horno y de la bolsa con cuidado de no quemarnos por el vapor que sale.
Trinchamos el pato separando los muslos y contramuslos, las pechugas y las alas de la carcasa.
Reservamos el caldo que haya soltado la cocción del pato.



Lavamos bien las patatas ya que las queremos hacer con su piel.
Hacemos lo mismo con las manzanas..
Lo partimos todo como más nos guste, yo lo he hecho en gajos y metemos en la bolsa de asar junto con las hierbas provenzales, aceite, sal, pimienta y un poco de Coñac. Vamos moviendo la bolsa para que todo quede bien impregnado de la mezcla de adobo.
Metemos al horno la bolsa (cerrada y con unos agujeros igual que el pato) sobre media hora o un poco más, dependiendo de como las hemos partido. 
He metido la bolsa en el horno cuando el pato llevaba tres cuartos de hora en el horno.




Pasamos a hacer la salsa de Oporto. Troceamos la carcasa y la ponemos en una olla pequeña  con un poco de aceite, muy poco, y doramos la carcasa , añadimos un poco de coñac y flambeamos. 
Si os da miedo flambear no pasa nada, el alcohol se va a evaporar de igual manera .
Añadimos un vasito de Oporto y dos de agua con un poco más de sal, una chispa de azúcar y pimienta negra. Le ponemos también una cucharadita de café, la mas pequeña o la punta de un cuchillo de goma xantana si tenéis o el espesante que soláis utilizar y reducimos unos minutos más.




Pasamos a la fuente de horno de nuevo los trozo de pato que teníamos reservados junto con las patatas y las manzanas.
Le he añadido unos tomates cherry partidos por la mitad que tenía.
Colamos encima la salsa y metemos al horno durante 15 o 20 minutos para que se caliente y se dore.


Bruno lo acaba con la cazuela en el fuego, hacedlo como más os guste.
Os dejo el enlace del programa para que lo podáis ver, a mi no me han salido bien las fotos de la salsa y así lo veis con claridad.



Como muchas recetas tardamos más en escribirlas que en hacerlas, ya veis lo fácil que es.
Si no tenéis pato con cualquier pollo de campo o unos buenos trozos de pavo queda igual de exquisito.
No dejéis de hacerla, ya me contaréis.

¿A que dan ganas de meter el tenedor?

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Pato confitado al horno con patatas




Ya empieza a ser habitual ver patos en los grandes supermercados, sobre todo cuando se acerca la Navidad.
Es usual verlo despiezado, muslos por un lado, sobre todo ya confitados y las pechugas por otro. Estas son más habituales verlas frescas, para cocinarlas tanto a la plancha, como para marinarlas o para hacer cualquier tipo de elaboración.

La carne del pato no solo tiene un gusto exquisito, también  nos aporta proteínas de buena calidad y es rica en aminoácidos esenciales, vitaminas del grupo B y minerales como son el hierro, el zinc y el fósforo.
Como la mayoría de las aves si le quitamos la piel le quitamos toda la grasa que tiene y muchas calorías, pero también nos llevamos con el ella gran parte del sabor, por lo que recomiendo cocinarla con ella y luego si se desea apartarla y no comerla, aunque bien dorada y crujiente es todo un lujo.

La receta no puede ser más sencilla y rápida, seguro que si la hacéis no os va a defraudar.

INGREDIENTES:

Un muslo de pato confitado por persona con su grasa.
Dos patatas medianas por persona.
6 - 8 tomates cherry por persona o uno mediano maduro.
Una cebolla por persona, optativo.
Romero fresco a ser posible.
 Tomillo fresco a ser posible.
Sal y pimienta.
2 - 3 dientes de ajo picados.
Un chorrito de un buen Cognac, Armagnac, o un licor que tengamos por casa.

ELABORACIÓN:
Hay que tener en cuenta que los muslos de pato ya confitados están cocinados.

Si los compráis frescos y deseáis confitarlos vosotros mismos AQUÍ tenéis la receta de como hacerlos con un paso a paso que nos dejará ninguna duda.



Precalentamos el horno a 200º.
Pelamos y partimos las patatas a rodajas un poco gruesas y las cebollas en juliana.
Pelamos los dientes de ajo y los picamos.
Lavamos el romero y el tomillo.
Ponemos en la bandeja del horno o en el recipiente donde lo vayamos a cocinar primero la cebolla, encima de ella las patatas a rodajas y los tomates partidos por la mitad.
Esparcimos por encima la sal (no mucha), la pimienta, el romero y el tomillo.
Untamos por encima de las patatas, tomates y cebolla con la mitad de la grasa del pato.
Hay que tener en cuenta que esta grasa ya tiene el sabor de las especias y de la cocción a baja temperatura del pato.
Añadimos por encima un chorrito del licor deseado y un poco de agua.
Introducimos en el horno tapado con papel de aluminio y cocemos hasta que las patatas estén casi hechas, añadiendo mas líquido si fuese necesario.






Una vez que tenemos las patatas casi hechas es el momento de añadir los muslos de pato.
Los ponemos por encima de las patatas con el resto de su grasa y si deseamos ponemos unos pocos más de los tomates partidos, los otro se habrán desecho un poco y así encontramos algunos en su punto exacto.
Hay que tener en cuenta que son pequeños y se hacen enseguida.
Impregnarlos los tomates por encima con un poco de grasa.

Introducimos en el horno con la fuente tapada con el papel de aluminio.




Cuando veamos que el pato ya está caliente y casi en su punto le quitamos  el papel de aluminio y dejamos que se dore la piel, así nos quedará crujiente y en su punto.




Es una receta muy sencilla y rápida de hacer que estoy segura que a mas de uno le solucionará alguna comida o cena de estas fiestas.






Solo me queda desearos que esta navidad sea lo más tranquila y feliz posible y que el año nuevo venga lleno de cariño, trabajo, salud y buenas personas.
Que nos dejen vivir con tranquilidad, que nos dejen trabajar sin agobios y que la gente que no nos desea nada bueno la tengamos lo más lejos posible.
Ya sé que es mucho pero soñar es gratis y por pedir que no quede.

Un abrazo a todos y FELIZ NAVIDAD.






martes, 10 de noviembre de 2015

Pato confitado en su propia grasa ¿Cómo se hace?



El confitado es una técnica que se utiliza para la conservación de los alimentos.
Salando primero y cocinando después a baja temperatura nos permitirá tener en este caso nuestro muslo de oca, pato o el ave que prefiramos con una caducidad prolongada.
En cuanto al salado, podemos añadir junto con la sal, dientes de ajo, hierbas aromáticas o especias a nuestro gusto.
La grasa en la que confitemos ha de ser de la mejor calidad, para el pato o la oca la mejor es la suya propia, La podemos encontrar en grandes superficies o supermercados especializados, sobre todo en los meses próximos a la navidad.
La que se ve en la foto la he comprado en Makro, no llegaba a seis euros y es de una buena marca.
No merece la pena escatimar por un euro o dos, ya que la podemos reutilizar no solo volviendo a confitar , sino en otros guisos como la casoulete o al horno con patatas.


Estos muslos son más grandes que los de pato, son de oca y necesitan un poco más de tiempo tanto de marinado, como luego de cocción.

Si no encontrásemos la grasa de pato lo mejor es hacerlo con un buen aceite de oliva virgen extra.

Comenzamos limpiando la piel del pato- oca de las posibles plumas pequeñas que le puedan quedar. suelen estar limpios pero no está de más repasarlos.

Mezclamos sal gruesa marina con un poco de pimienta, romero, tomillo y dos dientes de ajo picado.
Cubrimos con la mezcla los muslos durante 24 ó 36 horas, depende lo grandes que sean.
Pasado este tiempo, lavamos con agua y secamos con papel de cocina.
Ponemos la grasa comprada en una olla.


El tamaño de la olla es importante, que quepan las patas justas, ya que la grasa debe cubrir por completo la carne y si escogemos una olla demasiado grande nos hará falta más grasa. Si por el contrario es demasiado pequeña se nos amontonarán los muslos y tampoco cubrirán del todo.
Tendremos los muslos a 90º-100º de dos a tres horas. 
Lo mejor es comprobar la temperatura con un termómetro de cocina.
También debemos ir comprobando si están confitados pinchando con un palillo de brocheta la carne, Si el jugo que sale es rosado no estará hecho , ha de salir blanquecino , eso nos indicará que ha acabado el tiempo de cocción o escalfado.


Una vez acabado podemos guardarlos en tarros cubiertos con la grasa o en bolsas de vacío.
Duran hasta seis meses guardado en la nevera o bien congelar, prolongando así el tiempo de caducidad.



Ya esta listo para cocinarlos como más nos guste, al horno, en cazuela con legumbres, en ensalada...
Ya depende de como más guste en cada casa.

martes, 25 de noviembre de 2014

Pato a la naranja.



Si hay un ave que me gusta a rabiar es el pato y si hay una receta que tenía ganas de hacer era esta.
No siempre encuentro pato y cuando lo vi en el Lidl congelado y a buen precio lo compré.
Pesaba 2.300 más o menos y no llegó a 10 euros.
Venía envuelto en plástico y no podía ver la piel hasta que abriese la bolsa y descongelase y de como estuviese esa piel iba a depender la forma de hacerlo, si entero o partido.
Me gusta que la piel esté perfecta y así fue, no me ha defraudado.

Le comenté a mi amiga Conchi de El PUCHERO DE LA BRUJA que estaba haciendo una receta  para estas fiestas y se nos ocurrió ya que ella estaba haciendo otra, la suya una crema, que la incluyésemos cada una en el blog de la otra. .
Ella nos propone  una CREMA DE RAPE CON ALBÓNDIGAS DE GAMBONES.


No dejéis de visitarla. Pinchad en la foto y veis su receta.


Hasta el día que lo cociné, no sabía en que estado iba a estar la piel ya que estaba congelado y con una bolsa que no me dejaba ver el interior, menos mal que estaba perfecta.
He de decir que la calidad es muy buena, lleva a parte el higado y resto de menudillos dentro del pato en una bolsa aparte.





Aquí lo tenéis. Ya veis lo bien que está.

Le corté la piel del cuello que le sobraba y de la parte del trasero también junto con los menudillos, ya veréis que hacemos con ello en otra receta.

Ahora hay que atar el pato para que no pierda la forma en el asado.
En algunas recetas lo van sofriendo para que la piel coja color, yo simplemente ato y salo para introducir en el horno mientras preparo la salsa.


Empiezo a atar las patas y según como este el ave continuo, nunca ato de la misma manera, siempre lo hago según creo, con intuición pero eso si con cuidado y sin apretar demasiado, la piel quiero que quede perfecta para servirlo.

Lo pongo en la fuente y lo meto en el horno a 160 grados que se vaya haciendo despacio, que suelte grasa.
Lo podemos tapar con papel de horno, pero a esa temperatura no hace falta, no se va a quemar.

La salsa no es complicada pero si un poco laboriosa, lleva su tiempo, pero viendo el paso a paso vemos que es muy fácil.

Consta de tres partes y el fondo oscuro es la primera.

INGREDIENTES PARA EL FONDO OSCURO:


  • Una cebolla blanca en juliana o picada.
  • Una cebolla roja en juliana o picada.
  • Un tomate grande maduro partido.
  • Dos o tres zanahorias en rodajas.
  • Una buena carcasa de pollo troceada.
  • Dos o tres dientes de ajo partidos.
  • Dos hojas de laurel.
  • Un ramillete de perejil.
  • Sal y pimienta negra molida.
  • Romero y tomillo, fresco o en polvo.Una cucharada de aceite de oliva virgen extra.
  • Dos litros de agua.
ELABORACIÓN:

Comenzamos dorando en la sartén la carcasa con los ajos y el aceite, más que dorar que coja mucho color,  que se tueste en el sofrito, eso es lo que nos dará el color a la salsa.



Una vez que este un poco dorado añadimos las verduras y el resto de ingredientes.
Dejamos que siga todo friéndose y tostándose.


Conforme se va friendo el olor de las hierbas y resto de ingredientes llamará nuestra atención por el aroma tan rico que desprende.


Cuando todo este bien tostado le añadimos el agua, hasta cubrir o un poco más.
Tapamos y dejamos cocer por espacio de casi una hora.

Este paso lo podemos tener hecho con antelación.



Todavía le añadí más agua, como dije hasta cubrirlo.

BLANQUERAR LA PIEL DE LAS NARANJAS EN JULIANA:

Aparte cortamos la piel de dos naranjas y las partimos en juliana.
Ponemos en un cazo con dos dedos de agua la piel de naranja cortada y dejamos unos minutos que hiervan hasta que se pongan blandas.



Reservamos.

REDUCCIÓN DE CARAMELO CON VINAGRE:
  • 50 gr. de azúcar.
  • 50 gr. de vinagre de manzana o de vino.
  • Un tapón de Gran Marnier o Cointreau.



Echamos en un cazo el azúcar dejando que caramelice.Incorporamos el vinagre junto con el Gran Marnier o el Cointreau y lo dejamos reducir hasta que veamos que coge cuerpo, reservamos.



  • El zumo de dos naranjas.



Colamos en otra olla el caldo pero restacamos la zanahoria que podamos y la cebolla que la dejaremos también para triturarla con el.
Añadimos la mitad de la reducción del caramelo el resto lo reservamos.
Incorporamos también el zumo de la naranja a la salsa.
Echamos la mitad de la juliana de naranja y el resto la reservamos para decorar los platos.
Trituramos todo con la batidora y reducimos un poco para que espese.
Ya sabéis que no me gusta mucho añadir harinas para espesar las salsas pero si os hace falta mezclamos un poco de harina en una cucharada sopera de  salsa y la espesamos con ella.





Ya tenemos hecha la salsa, ahora seguimos con el pato.
Como vemos esta salsa se puede tener hecha con antelación, incluso hacerla y congelarla, dejándonos así tiempo para seguir con el resto del menú que tengamos escogido.

Os aconsejo hacer suficiente para congelarla o guardarla por partes  por si la usamos para una carne de cerdo o pollo en otra ocasión.

Es el momento de seguir con el pato que en realidad es muy fácil.
Lo tenemos una temperatura de 160 grados durante 45 minutos y estamos viendo que se va poniendo dorado y ha soltado grasa que ha quedado en el fondo de la fuente.

Vamos a pasar esa grasa a un cuenco y una vez fría la guardamos en la nevera para otro uso,  no hace falta en absoluto usarla en esta receta,


Con la reducción del caramelo que teníamos reservado pincelamos el pato por todos lados.
Este paso junto con la salsa al final de su cocción es lo que le dará un sabor exquisito.




No hace falta darle la vuelta, así no romperemos la piel que es fundamental para su presentación.

Se mete en el horno de nuevo y se pincela las veces que creamos oportunas hasta que tenga el color deseado y quede hecho.



El tiempo del horno es un poco más prolongado al hacerlo a baja temperatura.
Lo hemos tenido unas dos horas y un poco más, perdonad no lleve cuidado en ver el reloj, se va pinchando con un palo de pinchito para ver si sale jugo de su interior, si no es así es que esta hecho.

Cuando lleguemos casi al final de la cocción le vamos añadiendo un poco de la salsa por encima o en el fondo, poniendo el grill un poco si queremos la piel crujiente.

Mejor dejarlo reposar un poco dentro del horno caliente.

Lo decoramos con rodajas de naranja y la juliana de la misma que teníamos reservada.


El pato lo que no debe quedar nunca es seco, si tenéis dudas llevadlo ya partido a la mesa, si por el contrario os hubiese quedado un poco crudo, eso depende del gusto de cada comensal con un minuto en el microondas será suficiente para que quede en su punto.

Si os fijáis bien la pechuga está sonrosada en su interior y gracias a la salsa muy jugosa pero para nada aceitoso ya que lo hemos desgrasado a mitad de cocción del horno.


Esta es mi forma de hacerlo, la vi hace tiempo en internet y no apunte donde, pero en cuanto de con ella pondré el enlace, no era un blog.

Espero que os guste, es laborioso pero muy fácil.
Si tenéis alguna duda os respondo en los comentarios.
Muchas gracias por visitar mi cocina y por comentar la receta.

Galletas de avena, aceite y chocolate.

Estas galletas son muy rápidas y fáciles de elaborar, No necesitan amasado, solo mezclar bien sus ingredientes, dejar reposar en la nevera p...