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jueves, 20 de febrero de 2020

Tarta de queso con queso casero


Primer desafío dulce del año. Esta vez Rocío nos ha pedido una tarta de queso, con base o sin ella pero imprescindible que fuese al horno.

Como es de los dulces que más me gustan la he hecho pero haciendo el queso también, nada de comprarlo.
Queso, queso dicen que no es, los expertos lo llaman leche cortada porque no esta hecho ni con calcio ni con cuajo, pero la verdad es que para lo rápido que se hace y con tan solo leche y limón sale para mi gusto un queso que no está nada mal.
En otras ocasiones le he puesto un yogurt natural por litro de leche, esta vez ni eso, sal la podemos poner si lo vamos a tomar tal cual pero como lo he hecho para un postre no se la he añadido.

Vamos con los ingredientes y luego veis el paso a paso, ya veréis que fácil y que rico está.
Por cada litro de leche entera salen 200 gramos de queso fresco.

Si no os apetece o no tenéis tiempo comprad 400 gramos de queso fresco o queso crema.
Esta tarta no lleva natas por eso si la queremos hacer y estamos a dieta sustituimos el azúcar por azúcar de abedul o cualquier edulcorante que aguante el calor del horno.

INGREDIENTES:

Para el queso:
  • Dos litros de leche.
  • El zumo de un  limón.
Una olla donde quepa unos tres litros de líquido, siempre tiene que sobrar olla.
Un bol grande donde nos quepa dos litros y medio de líquido.
Un colador grande.
Un paño o estameña para colar el queso.

Para la tarta de queso:


  • 400 gramos de queso fresco, el que hemos hecho o comprado, puede ser queso crema.
  • 2 yogures naturales o griegos pero sin azúcar.
  • 7 cucharadas soperas de azúcar.
  • 1 sobre de levadura.
  • 3 huevos.
  • 4 cucharadas soperas de harina de maíz.
  • 50 ml de buttermilk o en su caso leche o nata.
Molde de 20 cm desmoldable
Una hoja de papel de hornear.
Batidora o varillas si es a mano.
Una espátula.

ELABORACIÓN:


Comenzamos haciendo el queso.

Calentamos la leche sin que llegue a hervir.
Añadimos el zumo del limón colado a la leche caliente.
Removemos un poco y lo dejamos que coja temperatura otra vez.
Enseguida vemos como se separa lo que será el queso del suero de la leche.



Quitamos del fuego y lo dejamos un ratito reposando, sobre una hora,  el queso quedará separado del suero.


En un bol grande, tiene que caber todo el contenido de la olla cuando lo colemos  ponemos un colador grande, yo tengo uno de acero inoxidable, encima de este un  paño o estameña que usemos para colar caldos, salsa, etc....


Echamos poco a poco el queso con el suero para que quede el queso en el paño y el suero vaya al bol que hemos puesto bajo.


Cuando tengamos todo el queso en el paño, lo dejamos que escurra y que se enfríe un poco para no quemarnos, luego enrollamos el  paño apretándolo un poco para que salga todo el líquido posible, lo dejamos un par de horas que escurra bien.


Este es el suero de leche que nos ha quedado, perfecto para sustituirlo en alguna proporción por el agua para hacer el pan, por la leche  en bizcochos, para hacernos algún batido, es ideal para los que hacen deporte o simplemente para regar las  plantas pero sobre todo nunca lo tiréis, si no se usa en dos días lo congelais  y ya haremos uso de él.
Yo lo congelo en bolsitas de 250 a 300 ml.


Enrollamos el paño para que escurra bien el suero.


Ya tenemos el queso hecho, solo lo pasamos a un plato y está listo para comer o como en este caso añadirlo al resto de ingredientes de la tarta de queso.
Si lo usamos para comer le damos forma con algún molde y a la nevera a enfriar.


Ingredientes de la tarta de queso.


Preparamos los ingredientes de la tarta y en un momento tenemos lista la masa.

Precalentamos el horno a 180 º calor arriba y abajo.


Blanqueamos durante 7 minutos los huevos con el azúcar.

Mejor con batidora, si lo hacéis con varillas a mano que os queden lo más montadas posible.
Añadimos el queso, los yogures y el suero de leche o leche y seguimos mezclando.



Añadimos la harina tamizada y la levadura de repostería.
Mezclamos.



Ya tenemos lista la masa.


Mojamos el papel de horno bajo el chorro de agua, escurrimos y lo ponemos encima del molde.

Al mojarlo el papel se adapta mucho mejor al molde.


Pasamos la masa de la tarta al molde y le damos unos golpecitos sobre la mesa de trabajo para que no queden burbujas dentro del pastel.


Horneamos a 180º calor arriba y abajo durante 30 minutos.

Pinchamos con un palillo para saber si está cocido.
Si el palillo sale limpio ya lo tenemos.
Si no sale limpio tenedlo unos cinco minutos más, depende de cada horno  y lo que os guste de cuajada, ahora se ven muchas tartas de queso por internet poco cuajadas, esto va a gustos.

Dejamos enfriar  y la podemos comer o a temperatura ambiente o fresquita de la nevera.


La podemos adornar con lo que más nos guste, yo tenía unas naranjas confitadas y almibar y le puse por encima.
Pero también podemos adornarla con cualquier mermelada, miel, nueces, lo que tengáis por casa u os guste.


De cualquier manera está riquísima y se tarda más en explicar que en hacer.

Pinchando en las fotos os lleva a las recetas relacionadas con esta.

Queso fresco con truco, delicioso y muy sencillo.


Tarta de queso y naranja



Tarta de queso con leche condensada, para los que no les importa un aporte extra de azúcar.




Estas son las propuestas de mis compañeras, no os las perdáis a cada cual más rica y diferente.  
Pinchad en el logo y os lleva directo al blog del grupo


lunes, 14 de marzo de 2016

Queso fresco casero con truco



Hacer queso fresco es tan fácil que lo pueden hacer los que comienzan en la cocina.
No solo es sencillo, es también económico. Los ingredientes los tenemos en cualquier supermercado y los
utensilios para elaborarlo no son comprados especialmente para ello, con un poco de imaginación cualquier cosa parecida que tengamos por casa nos vale.

Este queso tiene truco, no se desmiga  ya que le hemos puesto un ingrediente que lo hace más compacto, casi como el que venden en el super pero con la satisfacción de estar hecho por nosotros mismos.
Vamos a ello.

INGREDIENTES: Para un litro de leche la mitad de los ingredientes aunque os sabrá a poco.
  • Dos litros de leche fresca entera pasteurizada.
  • Dos yogures naturales sin azúcar.
  • El zumo de dos limones colados.
  • Una cucharadita de café de agar - agar o una hoja de gelatina o cola de pescado. Recordar que queremos dar consistencia, solo eso.
UTENSILIOS:
  • Una olla .
  • Unas varillas de cocina.
  • Un paño o gasa de algodón grande para colar.
  • Un colador grande, yo uso el de acero inoxidable que tengo para las verduras.
  • Un aro para darle forma al queso, yo tengo uno antiguo de hacer hamburguesas que solo uso para esto.
  • El resto son cuencos y platos que tenemos por casa.
ELABORACIÓN:

NOTA: Si la leche es cruda, siempre hay que hervirla
Una vez que ha levantado el hervor  hay que remover con una espátula de madera durante unos dos o tres minutos para que no aparezcan grumos y se separe el suero de la nata de esta manera mataremos cualquier tipo de bacteria que tenga.
La olla ha de ser amplia ya que crecerá al hervir, en ese momento es cuando bajamos un poco el fuego.

Si la leche la compramos en botella ya está pasteurizada y no hay que hacer ese paso.

Elaboración con la leche pasteurizada:

Echamos la leche en la olla amplia y calentamos, no debe llegar a hervir.
Mezclamos el limón con el yogurt, removemos y añadimos a la olla con la leche puesto al fuego.
Removemos despacio con las varillas hasta que la leche rompa a hervir, separamos del fuego y no removemos más dejandola en reposo durante una hora.
Vemos que el suero de la leche se ha separado de la nata formando grumos que dependiendo de la marca de la leche serán más de distinto tamaño.



Ahora que los grumos se han formado ponemos un paño de algodón o una gasa grande sobre un colador grande, en mi caso un colador de lavar verduras de acero inoxidable y este colador sobre un bol grande para recoger el suero que vaya soltando.
Echamos el contenido de la olla sobre el colador con el paño, el suero pasará al bol y en paño quedará solo el queso.
Hay que ir apretando el paño para que el queso escurra bien.
Una vez escurrido pasamos el queso a un bol.
Ahora viene el truco para que nos quede más denso el queso y que no se nos rompa con facilidad cuando lo partamos.
En un cuenco pequeñño ponemos dos cucharadas soperas del suero y lo calentamos en el microondas 30 segundos, añadimos una cucharada de cafe de agar - agar y disolvemos muy bien.
Añadimos al queso y lo vamos removiendo hasta que el suero con el agar - agar  se absorba en el queso.
Procurad que el suero se mezcle por todos grumos así quedará uniforme y no unos lados más firmes que otros.

Para darle forma al queso he puesto en un plato hondo uno más pequeño boca abajo y encima de este el aro que uso para darle esa forma.
Lo lleno con el queso y lo aplasto para que no queden huecos hasta arriba como se ve en la foto.
Una cosa, no le he puesto sal al queso, así lo podemos utilizar tanto para poner encima mermelada como si le ponemos una anchoa o nos sirva para ensaladas.






Con respecto al suero no se os ocurra tirarlo, es la mejor buttermilk que vais a encontrar. Nos vale genial para hacer bizcochos que nos saldrán más esponjosos, sustituir un poco de este suero por el agua que tengamos que poner para hacer un pan o para beberlo si hacemos deporte.
De dos litros de leche nos saldrá casi uno de suero y el resto queso, más o menos.

Por la red encontramos muchos quesos caseros a cada cual más rico y cada blog emplea los utensilios que tienen a mano en su casa para hacerlo.

Este es mi otro enlace de queso fresco por si queréis visitarlo, donde le doy distintas formas, es un post más antiguo y se nota pero está hecho con la misma ilusión que este.




Espero que os decidáis a hacerlo y si tenéis alguna duda intentaré ayudaros.

lunes, 24 de agosto de 2015

Tarta de queso y naranja.





Si me habéis leído alguna vez sabéis que me gustan los postres a poder ser sin natas, no me sientan muy bien y si esos postres tienen una de mis frutas preferidas como la naranja y le añadimos el queso tan necesario a cualquier edad hemos dado con un dulce ideal tanto para un desayuno, como para una sobremesa  o merienda.

Estos tipos de tartas son tan fáciles que son ideales para los principiantes o para esos días que queremos algo dulce y no hay mucho tiempo para postres elaborados.

INGREDIENTES:

  • La ralladura de una naranja.
  • El zumo de una naranja.
  • 5 huevos.
  • 125 gramos de azúcar.( No me gusta muy dulce)
  • Media cucharada de café de extracto de vainilla(optativo)
  • 400 gramos de queso de untar, tipo Philadelphia.
  • 20 gramos de azúcar glas.
  • Un poco de mantequilla.
  • Molde redondo de 18 cm desmoldable de paredes altas.
  • Papel parafinado.
ELABORACIÓN:


Precalentar el horno a 170 grados.
Poner papel parafinado en la base del molde, colocar el circulo de las paredes y cerrarlo. Untar de mantequilla tanto el fondo como las paredes del molde.
Batir en un bol los huevos con el azúcar, el extracto de vainilla y la ralladura de naranja.
Añadir el queso y el zumo de naranja.
Batir bien hasta que el queso quede integrado en la mezcla.
Verter en el molde y meter al horno durante 45 minutos.
El tiempo dependerá del horno y del molde, si es más grande del indicado la tarta será más fina y necesitará menos tiempo o si los hacemos individuales.



La tarta como vemos en la foto sube mucho, pero como casi todo lo que sube, baja, no preocuparos por ello, es normal que se quede casi del mismo tamaño que cuando la metimos al horno.

No obstante la mejor forma de saber si está cocinado es pinchándolo sobre todo en el centro con una brocheta de madera, si sale limpia nos indicará que esta hecho.

Espolvorear con azúcar glas por encima una vez fría.





Las tartas de queso son húmedas, no esperar que sea como un bizcocho seco, eso es parte de su encanto.
En cuanto al sabor, si os apetece echarle cualquier otro tipo de fruta, perfecto, ponerle la que más os guste o la que esté de temporada, mucho mejor que añadirle sabores que no sean naturales.



domingo, 27 de abril de 2014

Tarta de queso con leche condensada,.Asaltablogs.



Ya ha pasado otro mes y aquí estamos con otro asalto, en mi caso el robo perfecto, lleno de sabor y delicado.

Cuando Conchi de Gastroandalusi nos comunicó el blog escogido y empecé a ver sus recetas no sabía cual elegir entre todos hasta que llegue a esta tarta y ya no tuve dudas, la tarta de queso.

Siempre me han gustado estas tartas cuando las veía en los supermercados, las he comprado siempre que he podido ya que son pequeñas y no muy baratas.

Las he visto muchas veces por los blogs pero siempre hay otras prioridades o no me he acordado, por eso al verla he pensado que era la oportunidad perfecta.


La tarta de Libia tiene un aspecto  maravilloso, que dan ganas de meter la mano en el ordenador y coge esa porción que nos enseña, miradla AQUÍ.

Su blog TARTIS Y MAS es todo un lujo, os lo aseguro,me he vuelto loca al verlo, como el resto de mis compinches.


He de decir que cuantos más meses pasan en el asalta blogs más duro se hacen los asaltos, todos hemos perdido la vergüenza y ya nos da igual que entremos de 20 en 20 en la casa, hasta casi me quitan lo que tenía en mi zurrón, marditos roedores.............grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr
La pobre Libia nos llegó a mirar atónita pensando, por favor que me dejen aunque sea la lavadora, porque le echamos mano a todo, ni un tomate, ni una zanahoria, queso o pan duro, todo, todo y todo nos llevamos.
Fue un guinde en toda regla y..........libre de impuestos, jojojojojojo.

Bueno voy a deciros como he hecho la tarta de queso casi igual a la de Libia, cambié ya por deformación profesional porque la receta era perfecta, poco más he añadido a sus ingredientes.

INGREDIENTES:
         

  • De un bote de leche condensada de 750 gramos he puesto 500 gramos, un poco más que ella. El mio era de la marca del Lidl y me parece que endulza menos que el de marca de toda la vida.
  • 4 huevos medianos.
  • Una terrina de 250 gramos de queso de untar, marca Hacendado.
  • 3 cucharadas de harina bizcochona, ya lleva levadura, sino añadir una cucharada de café de levadura en polvo Royal o similar.
  • 2 cucharadas de harina de maíz.
  • 2 cucharadas de café de esencia de vainilla.( primero puse una, probé y puse otra, ya me gustó más.
  • Mermelada de fresas para adornar.
  • Mantequilla para untar el molde.
ELABORACIÓN:


Separamos las claras de las yemas.
Batimos las claras a punto de nieve y vamos incorporando el resto de los ingredientes.
Depende de la marca de la leche condensada os diría que la echéis por partes, probando la mezcla , ya que dependiendo de la marca son unas mas dulces que otras.
Haremos lo mismo con la vainilla, primero una cucharada, probamos y añadimos otra o media dependiendo de nuestro gusto.

A un molde desmoldable de tartas le ponemos un papel de hornear en el fondo y lo cogemos con la parte que se desmonta, así no se pegará al fondo y saldrán las porciones perfectas.

Untamos tanto el fondo del molde que le hemos puesto el papel como las paredes del molde con mantequilla.

Echamos la mezcla del pastel en el molde y metemos al horno que lo habremos precalentado a 180 grados.




El tiempo va a depender del tamaño del recipiente que escojamos, con el que yo he hecho han sido como Libia, entre 20 ó 30 minutos.
Para saber que está pinchamos con un palillo y si sale limpio ya está.
Tened en cuenta que es una tarta húmeda, no es un bizcocho seco.



Dejamos enfriar y metemos en la nevera por lo menos una noche.




Le pasamos un cuchillo por el borde entre el recipiente y la tarta para separarla y que no se rompa, abrimos el molde y ya la tenemos lista para ponerle la mermelada que escojamos por encima o como más nos guste adornarla.
Incluso sola esta perfecta, como dice mi marido, para mi no le hace falta nada más.



Yo esta vez he querido ser fiel a la receta y la he hecho como ella.


La verdad es que le no le hace falta nada más, como mucho cambiarle el sabor de la mermelada, el que más nos guste, pero tal cual para mi queda perfecta.




Para mi y para todos los que la han probado, que han sido muchos, hemos disfrutado mucho con ella y lo único malo es no haberla hecho más grande.

Gracias Libia, tienes un blog maravilloso del que seguiré disfrutando, seguro.


sábado, 28 de enero de 2012

Endivias al horno con bechamel



Estas endivias me encantan, es un plato que hago sobre todo en ocasiones especiales.
Al horno es una forma distinta de comerlas y aseguro a quien no las haya probado que les va a sorprender su sabor suave.
Este plato solo tiene un pero, y es que una vez hervidas han de estar perfectamente escurridas, si no lo hacéis así , el plato no valdrá para nada.
Las fotos no han salido como yo quería pero no publico mucho últimamente y no quería perder la ocasión para  ponerla.

Como vais a ver los ingredientes no son muchos pero el resultado es fantástico.




INGREDIENTES: (para cuatro personas)

  • Ocho endivias partidas por la mitad.
  • 16 lochas finas de jamón de york.
  • Queso rayado (del que más os guste para gratinar).
  • Salsa bechamel:
            -Un litro de leche
            -100 gramos de mantequilla.
            -Tres cucharadas soperas de harina.
            -Sal, pimienta y nuez moscada.





Primer paso.


PREPARACIÓN.

Como veis en la foto, se parten las endivias por la mitad y se introducen en agua hirviendo con un poco de sal. Hay que dejarlas al dente ya que se acaban de hacer al horno y tampoco queremos hacer una pasta.
Tened en cuenta que la hoja se va a ablandar antes que la parte del tronco, por eso aunque quede un pelín duro no importa.


 Segundo paso:

Cuando ya estén cocidas las pasamos a un paño y las dejamos que escurran.
Este es el paso más importante ya que si quedan con algo de agua en el momento de hornearlas saldrá , se juntará con la bechamel y la hará liquida, estropeando el plato.

Truco:
Aparte de dejarlas escurrir en el paño, os aconsejo que las apretéis con otro por encima para que salga todo el excedente de agua, con cuidado, ahora son muy frágiles.


La bechamel:
En una sartén pondremos la mantequilla y cuando empiece a derretir le añadimos la harina, dejamos que se cueza un poco para que quite ese gusto a crudo y la aderezamos con la sal, la pimienta y la nuez moscada.

Truco:
Yo en este paso y aunque cueste un poco más , vuelco esta mezcla en un bol y le añado algo de leche, con unas barillas lo disuelvo y lo vuelvo a echar en la sartén o la olla donde la estemos haciendo, añadiendo el resto de la leche hasta que espese.
Es una buena forma de que no queden grumos.
Otras personas la acaban en el microondas, eso ya a gustos, yo no lo suelo hacer, no me llego a aclarar con él.
La bechamel ha de quedar espesa.

Ya tenemos todos los ingredientes que han de estar cocinados, ahora vamos a montarlos sobre la bandeja que ha de ir al horno.
  1.  Poned un poco de bechamel en el fondo.
  2. Cada mitad de endivia la envolveremos en una loncha de jamón de york.

Prefiero ir a comprar el jamón de york a un supermercado que me lo corten como a mi me gusta, el envasado, las lonchas suelen ser demasiado gruesas y yo las prefiero finas.


 Tercer paso.
Aquí tenéis ya la bechamel con las endivias envueltas en el jamón de york.


Cuarto paso

3.-Ya solo nos queda poner un poco más de bechamel por encima y el queso rayado.
4.- Queda listo para gratinar.

Ahora entenderéis porque os comentaba que las endivias deben quedar perfectamente escurridas, si soltasen agua se mezclaría con la bechamel y quedaría todo demasiado líquido, se habría estropeado todo el plato.


Observación:
No uséis el agua de hervir las endivias para la bechamel, si no queréis poner todo leche usad agua , pero no esta, ya que ha soltado todo el amargo que tienen en esa agua, y la bechamel no sabrá bien.




Espero que os haya gustado, es una buena propuesta para el día de San Valentín.
Un plato que podéis dejarlo preparado con anterioridad y guardado en el frigorífico, listo para gratinar en el momento en que vayamos a comerlo.

martes, 23 de agosto de 2011

Queso fresco casero












El queso sacado del molde y le he dado un toque rústico con un tenedor, no solo entra por la boca.


El mismo en forma de rulo.


Y con forma redonda, como más os guste.


Aquí veis como le he dado la forma de rulo, con una esterilla, como si hiciésemos sushi y con plástico transparente.
Igual con la forma redonda.
Ya todo depende de nuestra imaginación.


Este es el resultado del primer queso que he hecho.
Me decidí a hacerlo cuando ví un vídeo de Nitu Chugani, lo explicaba tan bien y fácil que esa misma noche me puse a ello.
Este es su blog: http://nitudidi.com/
Os recomiendo que lo visitéis, es una cocina nueva, llena de especias y colorido. Una cocina desconocida para mi, pero esto estoy dispuesta a remediarlo.
Otro blog muy interesante para aprender a hacerlos es: http://hierbasyespecias-mai.blogspot.com/
Maite que se llama como yo, es encantadora, os gustará su blog.


Siempre me ha gustado ver como hacían queso en televisión, me parecía relajante pero muy difícil, y nada más lejos de la realidad.
La satisfacción de ver que de un simple litro de leche tenemos un quesito de unas proporciones aceptables nos da la ilusión de querer seguir investigando sobre qué sabor le vamos a dar la próxima vez o que tipo de leche podríamos utilizar.

Os va a sorprender el sabor. Como dice mi hija, con una tostada y un poco de sal, ya está riquísimo.
Este que vamos a hacer es un queso base, y los utensilios que vamos a utilizar son de andar por casa.
Soy de la opinión de que si tengo que estar comprando cacharros para hacer algo, me resulta más barato comprarlo hecho.
El tiempo necesario para hacerlo es como mucho de 45 minutos.
La leche que vamos a utilizar es la leche fresca entera que encontramos en las neveras de los super, o alguna entera de brik, pero no con todas sale igual de bien.
Vamos a ver que necesitamos.

Ingredientes:

  • Un litro de leche entera fresca.
  • El zumo de un limón. El limón hace que se corte la leche separando lo que será el queso del suero.
  • Un yogurt.
  • Un brick de nata, esto es opcional, no hace falta. La primera vez lo puse y salio un queso perfecto, y la segunda no lo hice y perfecto también.

Como veis, pongo la leche a calentar, sin llegar a hervir, y aparte en un yogurt disuelvo el zumo de un limón.
Como dice Maite: el limón es necesario para producir los ácidos que inician la fermentación.

Había leído que se podía utilizar también vinagre, pero no sabía que perdía cremosidad al hacerlo.
También podéis mezclar con la leche un brick de nata pequeño, como 200 ml.
Es optativo y lo único que hace es que quede más cremoso el queso.

Otras personas le añaden suero de mantequilla o buttermilk, sabéis que la encontráis al lado de los yogures, en el Lidl.
Vamos a seguir.

Cuando la leche esté caliente se le añade el zumo de limón mezclado con el yogurt.
Y no dejamos de remover con una espumadera.
Enseguida vemos que se separa el suero de la leche y van quedando como a grumos.
La dejamos que vuelva a hervir y la separamos del fuego para que temple.
Ya veis, muy rápido, en tan solo cinco minutos.


Una vez que ha templado, es hora de ponerla en el colador con el paño.
Aquí os enseño como lo hago yo, un cuenco metálico o del material que sea.
Un colador, yo tengo este que tiene pie y me viene genial para esta receta.
Y un paño de algodón que siempre tengo en la cocina, normalmente lo uso para la sémola del cous cous, pero ya tiene nueva utilidad.


Dejamos caer el contenido de la olla encima del paño y el colador y dejamos que escurra al otro recipiente.
Lo que cae bajo, es un líquido de color amarillo claro, el suero de la leche.
Este suero ni se os ocurra tirarlo, si tenéis niños pequeños, lo podéis utilizar para hacerles los biberones, tiene muchisimas proteínas y muy pocas calorías.
Tenéis que saber que todos los deportistas matarían por el, lo compran carísimo en las tiendas de productos para deportistas. Yo lo compraba para mi marido, que pena no haberlo sabido antes.

Se puede utilizar sustituyendo el agua o la leche para hacer el pan o bollería.
He dejado que se temple para poder escurrir mejor el paño con el queso, dándole unas vueltas para que escurriese bien, aunque lo podéis dejar colgado del grifo de la cocina, que suelen ser altos y es una solución perfecta para ello.

Este es el resultado del queso una vez escurrido y abierto el paño.
Aunque se desmiga un poco en cuanto lo pongamos en un recipiente le daremos la forma que queramos.


Y este es el truco que uso yo para darle esa forma.
Pongo un plato hondo y encima uno llano pero pequeño del revés, el aro de plástico y dentro el queso.
Encima le pondré un peso.
De esta manera, lo que escurra, chorreará por el plato y caerá al plato hondo sin mojar el queso.
Ya sabéis, cada maestrillo tiene su truquillo.


Espero que os atreváis a hacerlo, os sorprenderá muy gratamente.

Galletas de avena, aceite y chocolate.

Estas galletas son muy rápidas y fáciles de elaborar, No necesitan amasado, solo mezclar bien sus ingredientes, dejar reposar en la nevera p...