Esta es una receta que desde el momento que la vi sabía que nos iba a gustar.
Mi abuela hacía una casi igual pero no te acuerdas de todo y solo cuando empiezas a oler lo que vas guisando y luego saboreas te vienen los recuerdos a la cabeza.
Esta receta la he sacado de un libro de Carlos Herrera, si, el locutor de radio.
Lo tengo desde hace mucho y son recetas familiares, de su madre y de su abuela ¨mamá Tatu¨.
Una de esas recetas familiares que como la mayoría de nosotros conservamos en la memoria.
Es una cocina sencilla, con no muchos ingredientes y todos económicos.
De eso se trataba, de hacer una buena olla que sabía a gloria y que daba de comer a una familia numerosa.
Esta es la cocina auténtica, la que se hace con lo que hay en la nevera, con ingredientes cotidianos que incluyen las verduras y legumbres de una dieta mediterránea.
INGREDIENTES:
- Una cebolla picada.
- Un pimiento verde mediano picado.
- Cuatro patatas medianas en trozos.
- 300-400 gramos de tocino veteado o costillar de cerdo.
- 300 gramos de alubias blancas o tres botes de alubias blancas cocidas.
- 2 tomates maduros rallados.
- 3 dientes de ajo.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal y pimienta molida.
- Una o dos hojas de laurel.( Optativo)
- Una pastilla de caldo o caldo casero de verduras o pollo o simplemente agua.
- Colorante o azafrán en hebra.
ELABORACIÓN:
Comenzamos picando la cebolla y partiendo el pimiento y las patatas ( en trozos medianos para que no se deshagan al hervir).
En una olla ponemos un chorrito de aceite y sofreímos los ajos con un corte por la mitad.
Doramos la cebolla, el pimiento, el laurel y las patatas.
Añadimos la carne cortada en trocitos y seguimos friendo.
Sacamos los ajos y algunas patatas y las majamos en el mortero o las chafamos en un plato con un tenedor y reservamos.( Esto hará engordar el caldo).
Freímos también el tomate ( ya veis, vamos echando a la olla todo junto, sin complicarnos) y añadimos el colorante o el azafrán de hebra un poco asadito. ( Lo pongo en un poco de papel albal encima del fuego de la vitro encendida o en una sartén caliente lo aso un poco, esto al picarlo hace que se deshaga mejor y luego suelte todo el sabor y el color)
Removemos y dejamos que todo fría junto unos cinco minutos.
Cubrimos con agua, incorporamos la patata y los ajos machacados y dejamos hervir hasta que las judias blancas o habichuelas estén cocidas.
Un truco o una manera de aligerar es tenerlas a mitad de cocción, hechas aparte con un hoja de laurel o comprarlas cocidas, entonces solo hay que abrir los botes.
Yo suelo lavarlas un poco en un colador para quitarles esa espumita que sale con el líquido que llevan y ya escurridas las hecho en la olla. Desde luego el tiempo de cocción es mucho menor y para unas prisas nos salvan de más de un apuro.
A esta cazuela le podemos añadir arroz y tendremos un plato distinto, un arroz con habichuelas o alubias blancas fantástico.
Solo hay que echar un poco más de agua cuando lo hagamos para poder añadir dos puñados de arroz redondo.
A mi me gusta que quede un poco caldoso.
De cualquier manera es una comida que gusta a toda la familia.
El libro de Carlos Herrera se llama ¨La cocina de Carlos Herrera¨ de la editorial Everest.



















































