Este es uno de los platos de los restaurantes chinos que más gustan a mi hijo.
Con un toque picante, muy poco, que junto a los pimientos, la cebolla casi cruda, el aderezado con la salsa de soja y el resto de los ingredientes hacen una receta deliciosa.
He decir que es exactamente igual al sabor del restaurante, incluso mejor, porque ahora veo que ellos suavizan el sabor de la soja mezclándola con algo, supongo agua.
De todas formas, eso ya depende del gusto de cada casa, si gusta un sabor más suave o menos.
La receta no puede ser más fácil y los ingredientes ahora ya los encontramos en cualquier supermercado cerca de casa.
INGREDIENTES:
- 1/2 kilo de filetes de ternera finos
- 100 ml de salsa de soja
- Un ajo.
- 1/2 cucharada sopera de azúcar.
- Una cucharada sopera de vinagre de vino blanco.
- Una cucharada sopera de vinagre de arroz, optativo.
- 1 cucharada de café de curry rojo picante, tabasco o el picante que uséis.
- Medio pimiento rojo partido en cuadrados pequeños.
- Medio pimiento verde partido en cuadrados pequeños.
- Una cebolla mediana.
- 1 cucharada de café de harina de maíz.
- Sal y pimienta.
ELABORACIÓN:
Partimos los filetes en tres partes y estas las hacemos tiras, dependiendo de lo grandes que sean o como nos guste el tamaño de la carne.
Adobamos la ternera con la soja, el ajo muy picado, el picante, mejor no pasarnos, siempre podemos añadir más tarde, la pimienta y el azúcar.
Dejamos macerar por lo menos media hora.
En una sartén doramos la carne bien escurrida de la maceración a fuego fuerte, rápido, solo queremos se selle, ya se acabará de hacer con la salsa. Sacamos y reservamos.
Reservamos también el líquido de la maceración.
Añadimos el pimiento rojo, el verde y la mitad de la cebolla a la sartén.
Doramos ligeramente, ha de quedar firme.
Incorporamos a la sartén la carne que hemos sellado anteriormente.
Al líquido de maceración le añadimos los vinagres, o el vinagre de vino solo, diluimos la harina de maíz en un poco de agua y la echamos también.
Echamos esta salsa a la sartén con la carne y las verduras.
Cocemos unos minutos, cinco o seis, la carne esta partida en trozos pequeños y no le hace falta más.
Añadimos al final el resto de la cebolla cruda para que así coja un poco del sabor de la salsa pero que quede firme, de esta manera tendremos dos texturas de cebolla lo que hace más agradable este plato.
Ya tenemos acabada la receta.
Ahora es el momento de acompañarla con un arroz blanco en su punto o al vapor, unos tallarines fritos con un poco de ajo y champiñones o como soláis comerla.
En mi caso lo he acompañado con un poco de arroz blanco, mezclado con la salsa resulta muy rico.
Ya habéis visto lo fácil que es.
Una receta ideal para principiantes, estudiantes que empiezan a dar sus primeros pasos en la cocina o simplemente por tener el gusto de comer un plato sencillo y con un sabor oriental.

















