martes, 10 de noviembre de 2015

Pato confitado en su propia grasa ¿Cómo se hace?



El confitado es una técnica que se utiliza para la conservación de los alimentos.
Salando primero y cocinando después a baja temperatura nos permitirá tener en este caso nuestro muslo de oca, pato o el ave que prefiramos con una caducidad prolongada.
En cuanto al salado, podemos añadir junto con la sal, dientes de ajo, hierbas aromáticas o especias a nuestro gusto.
La grasa en la que confitemos ha de ser de la mejor calidad, para el pato o la oca la mejor es la suya propia, La podemos encontrar en grandes superficies o supermercados especializados, sobre todo en los meses próximos a la navidad.
La que se ve en la foto la he comprado en Makro, no llegaba a seis euros y es de una buena marca.
No merece la pena escatimar por un euro o dos, ya que la podemos reutilizar no solo volviendo a confitar , sino en otros guisos como la casoulete o al horno con patatas.


Estos muslos son más grandes que los de pato, son de oca y necesitan un poco más de tiempo tanto de marinado, como luego de cocción.

Si no encontrásemos la grasa de pato lo mejor es hacerlo con un buen aceite de oliva virgen extra.

Comenzamos limpiando la piel del pato- oca de las posibles plumas pequeñas que le puedan quedar. suelen estar limpios pero no está de más repasarlos.

Mezclamos sal gruesa marina con un poco de pimienta, romero, tomillo y dos dientes de ajo picado.
Cubrimos con la mezcla los muslos durante 24 ó 36 horas, depende lo grandes que sean.
Pasado este tiempo, lavamos con agua y secamos con papel de cocina.
Ponemos la grasa comprada en una olla.


El tamaño de la olla es importante, que quepan las patas justas, ya que la grasa debe cubrir por completo la carne y si escogemos una olla demasiado grande nos hará falta más grasa. Si por el contrario es demasiado pequeña se nos amontonarán los muslos y tampoco cubrirán del todo.
Tendremos los muslos a 90º-100º de dos a tres horas. 
Lo mejor es comprobar la temperatura con un termómetro de cocina.
También debemos ir comprobando si están confitados pinchando con un palillo de brocheta la carne, Si el jugo que sale es rosado no estará hecho , ha de salir blanquecino , eso nos indicará que ha acabado el tiempo de cocción o escalfado.


Una vez acabado podemos guardarlos en tarros cubiertos con la grasa o en bolsas de vacío.
Duran hasta seis meses guardado en la nevera o bien congelar, prolongando así el tiempo de caducidad.



Ya esta listo para cocinarlos como más nos guste, al horno, en cazuela con legumbres, en ensalada...
Ya depende de como más guste en cada casa.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Gurullos murcianos de pollo y conejo.






Esta receta de la cocina murciana  es fácil a rabiar, económica, con productos que encontramos todo el año y además para los pocos ingredientes que lleva está riquísima.
Una receta que apetece en cualquier época del año, pero ya está aquí el frío, bueno en Alicante, lo que se dice frío no hace mucho, pero después de tanto calor y tanta ensalada este plato resulta de lo más apetecible.

Plato típico de la cocina murciana me lo enseño la murciana que más quiero, mi amiga Encarna.
No conocer su blog es imposible, MI ADORABLE COCINA, y desde ahora uno solo para cocina murciana, COCINICA MURCIANA.

El gurullo  es pasta de trigo duro, con forma de piñones o pepitas. los encontramos en los supermercados, dependiendo de la marca son un poco más grandes o más pequeños, os recomiendo los de mayor tamaño pero con cualquiera de ellos  el resultado es exquisito.
En cuanto a las carnes que le pongamos al guiso es a  nuestra elección , dando igual pollo solo o conejo o costillas de cerdo, como vemos se adapta a nuestra economía y nuestro gusto.



GURULLOS MURCIANOS DE POLLO Y CONEJO:

INGREDIENTES: para cuatro personas

  • Un cuarto de pollo a trozos.
  • Un cuarto de conejo a trozo con su hígado.
  • Medio pimiento rojo.
  • Medio pimiento verde.
  • Una cebolla 
  • 3 dientes de ajo.
  • Perejil picado.
  • Caldo de verduras o pollo. ( puede ser agua con una pastilla de caldo)
  • Tomate triturado o un tomate grande rallado.
  • Sal y pimienta.
  • Un poco de romero y tomillo.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Un poco de colorante o azafrán , yo en este caso no le puse, solo tiene el color del tomate frito.




ELABORACIÓN:

Ponemos en una olla un chorrito de aceite, partimos dos o tres dientes de ajo y los sofreímos junto con la carne troceada y salpimentada.
Suelo incluir en estos guisos un hígado de pollo o conejo, le da un gusto que para mi es imprescindible.
Retiramos la carne una vez frita y añadimos la cebolla picada y los pimientos cortados como nos guste encontrarlos.
Añadimos el tomillo, el romero y una hoja de laurel junto con el tomate triturado o rallado con un poco más de sal y una pizca de azúcar por la acidez del tomate.
Una vez todo frito echamos de nuevo la carnes a la olla y cubrimos de caldo.
Dejamos hervir unos 20 minutos a fuego medio, rectificando de sal.
Echamos perejil picado si es nuestro gusto, a mi se me olvidó.
Llegados a este punto es la hora de la pasta.
75 gramos por persona son suficientes,  pero si queremos que nos quede para otro día echamos un poco más.
La pasta no tarda en hacerse porque es pequeña, de todas formas no se pasa, no se deshace, lo único que hay que cogerle es el punto que queremos de meloso en cada casa, si gusta más  o más caldosa.
Puede que se agarre un poco la pasta al fondo de la olla, rascar con una cuchara de madera sin más.
Si sobra para el día siguiente y queda sequito, añadirle un poco más de caldo y lo tendréis como recién hecho.



Si probáis a hacerlo será una comida habitual en vuestra casa, estoy segura.

martes, 20 de octubre de 2015

Paris - Brest con relleno de crema pastelera de avellanas




Como cada 20 de cada mes toca un nuevo reto, un nuevo DESAFÍO EN LA COCINA.


Esta vez la desafiadora ha sido M. Luz y nos ha propuesto hacer un dulce muy francés, una receta elaborada con una pasta choux, siempre en forma circular y con un relleno al que cada una le ha dado su toque personal.

Nuestro dulce se llama PARIS - BREST.
 En 1891 se celebró una carrera de bicicletas entre la ciudad de Paris y la ciudad de Brest y el pastel de forma redonda simula una rueda de bicicleta.
Una historia que podremos seguir buscando en San Google.

Este desafío no es que sea muy difícil, lo complicado es que quede bonita la corona hecha con la masa choux y que luego tengamos un buen cuchillo y una mejor mano para que el corto quede bien. Que la masa la horneemos lo justo para que no quede cruda por dentro, aviso, no es lo mismo hacer profiteroles pequeños que esta pastel que lleva tres ruedas de la misma masa, por lo que el tiempo de horneado es superior y hemos de dejar que seque pero sin pasarnos para que no se nos rompa al cortarlo.
Luego tenemos el relleno, ays ese es uno de puntos débiles, el que sea un relleno que aguante y luego la manga pastelera, ese es otro punto débil.
Y como todo esto M Luz que aparte de boss, una de las jefas del grupo es un poco bruja, pues ha dicho, anda y que se pongan todas nerviosas y que trabajen, eso si, con cariño y muuuuuuuuuuuuchos nervios. 

Pues aquí tenéis la receta y las fotos que demuestran que está hecha.
He de decir que aunque os de envidia, yo uso tecnología punta para mis recetas, ya sé, ya sé que no está bien decirlo, pero vamos que lo siento por vosotr@s.



INGREDIENTES:
Pasta choux.
250 ml de agua y leche a partes iguales.
95 gramos de mantequilla.
150 gramos de harina.
4 huevos.
Una pizca de sal.
Una pizca de azúcar.

Crema pastelera de avellanas:
185 gramos de mantequilla.
380 ml de leche.
3 yemas de huevo medianos, si son más grandes usar solo tres.
120 gramos de azúcar.
35 gramos de maicena.
90 gramos de avellanas ya tostadas. (haremos una pasta con ellas)

Un poco de almendra fileteada para adornar.


ELABORACIÓN DE LA CREMA PASTELERA CON AVELLANAS:
Calentamos las avellanas en una sartén a fuego bajo durante unos minutos cuidando que no se quemen (sino amargarán)
Las pasamos a una batidora, y las trituramos hasta formar una pasta con ellas. Como veis con mi molinillo de café y haciéndolo con cuidado para que no se caliente más el molinillo que las avellanas lo he conseguido. No quería destrozar un recuerdo familiar.
Calentamos la leche. 
Batimos los huevos con el azúcar y la maicena hasta que quede una crema sin grumos . 
Una vez caliente la leche la vamos añadiendo muy poco a poco al bol de los huevos para que estos no cuajen. Echar de nuevo la mezcla al cazo y dejar espesar hasta que la crema haya espesado.


Sacar del fuego y cuando esté templada incorporamos sin dejar de batir  la mantequilla poco a poco, esto  le dará más brillo y  consistencia cuando enfríe.

Por último incorporamos la pasta de avellanas y seguimos mezclando hasta que quede perfectamente intregrada en la crema.
La pasamos a la manga pastelera y la guardamos en el frigorífico.


                                Último modelo de manga pastelera, todo un lujo.

Esta crema es mejor hacerla el día antes, así estará bien fría y nos quedará mucho mejor para el montaje del pastel.


ELABORACIÓN DE LA MASA CHOUX:

En una olla  calentamos el agua y la mantequilla junto con la pizca de sal y azúcar.
Una vez que este hirviendo echamos de una sola vez la harina y removemos sin parar hasta que se forme una bola, en este momento bajamos el fuego y dejamos que se haga un poco moviéndolo para que no pegue pero que a la harina se le vaya el punto de crudo que tiene y la masa pierda humedad.
Unos minutos solamente.
Lo dejamos templar para ir añadiendo los huevos.
Antes lo hacía a mano, ahora lo hago con las varillas de amasar de mi batidora, que como veis es de las más económicas del mercado, tampoco hace falta más, pero si queréis se puede hacer a mano.
Eso si, añadimos huevo a huevo, no se echa uno si el anterior no se ha integrado a la masa.
Así con los cuatro.
La masa una vez hecha vemos que al cogerla con la espátula forma picos pero queda espesa, eso nos indica que está perfecta.



Ponemos la masa de la pasta choux en una manga pastelera con la boquilla que más nos guste.
Ahora hay que darle forma para formar el circulo.
Lo mejor es dibujar un circulo con un lápiz sobre el papel del horno, que nos sirva de plantilla.
Le damos la vuelta al papel y como muchos cocineros dicen fijamos el papel de horno con un poquito de mantequilla a la bandeja del horno.
Dibujamos un circulo y dentro de el el otro, hay que tener en cuenta que no pueden ser muy pequeños, ya que la masa aumenta de tamaño y ha de quedar un agujero central, acordaros que simula la rueda de una bicicleta.
Y encima de estos dos hay que poner otro que le de volumen al pastel.
Por último echamos un poco de almendra fileteada para adornar la masa.
Muchos pintan la masa con huevo, yo no lo he hecho.


Tendremos el horno precalentado a 200 grados.
Horneamos el pastel a 20 grados  unos 10 minutos, luego bajamos el horno a 180 grados durante otros 30.
El tiempo va a depender del horno de cada uno, si vemos que queda un poco crudo todavía se puede tener otros 10 minutos a unos 120 grados.
Si el pastel coge mucho color, cuando han pasado 20 minutos abrimos un poco la puerta del horno y echamos por encima un papel sulfurizado para que se nos queme, rápido para que no se baje.


Dejaremos enfriar en el horno con la puerta abierta, esto ayudará a que se seque un poco más.

Lo partimos una vez frío por la mitad con un cuchillo de sierra.
Rellenamos en mi caso con varias vueltas de la crema pastelera porque mi boquilla era pequeña.
Ponemos el trozo superior del pastel encima de la crema y espolvoreamos si es nuestro gusto con azúcar glas.

Metemos en la nevera para que enfríe y no se desmonte el pastel.




En está página podemos encontrar todas las recetas del desafío, donde cada una hemos hecho nuestra versión. ¿Os lo vais a perder?
http://desafioenlacocina1.blogspot.com.es/2015/10/tarta-paris-brest.html






Agradecimiento:
La receta de la crema pastelera es de Begoña, AL CALOR DEL HORNO, solo he puesto unos gramos más de avellanas pero es tal cual como ella indica en su receta del Paris - Brest.
 No forma parte del grupo pero creo correcto el nombrarla.
Estamos viendo últimamente como se copian recetas, incluso fotos sin ningún tipo de reparo,  es algo que hay que combatir con el ejemplo.


domingo, 20 de septiembre de 2015

Crema de zanahorias.



Cuando llega Septiembre facebook vuelve a la vida, en verano la mayoría de los blogs están de vacaciones o simplemente nos tomamos el blog con más relax.
Con Septiembre vuelven los desafíos, el de seguir un invierno más con el blog, el de compaginar la casa, el trabajo, la cocina diaria y esas recetas que las haces no solo pensando en que te solucionan un medio día de domingo o de cualquier otro día, sino también por las fotos que le haces, ese rato que no es pequeño delante del ordenador para hacer una nueva entrada en el blog y como no, el tiempo que pasamos visitando a amig@s y bloguer@s dejando nuestros comentarios.
La verdad es que cuando entras en este mundo te das cuenta del lío en el que te has metido, con gusto claro, pero muchas veces hay que tomarse un descanso y pensar en lo verdaderamente importante, te saturas y piensas que es necesario un descanso.
Eso mismo le ha pasado a una de las "boss" del grupo DESAFÍO EN LA COCINA. 


Mabel necesita sentirse más relajada, más tranquila y por eso muy a su pesar ha dejado el grupo, pero claro no le va a ser tan fácil porque aquí estamos  para ofrecerle todo nuestro cariño haciendo cada una de nosotras un regalo, cocinar una receta suya.
No dejéis de visitar su blog " A NADIE LE AMARGA UN DULCE"  donde encontramos mucha variedad de recetas tanto dulces como saladas.


No sabía por que receta decidirme, tiene un indice fotográfico que ya lo quisiera yo y pensando en lo bien que vienen las cremas de verduras después de un verano de ensaladas y comidas frías me he decidido por su "CREMA DE ZANAHORIAS".

INGREDIENTES:
  • 10 zanahorias.
  • 2 puerros.
  • 2 cebollas grandes.
  • Dos patatas medianas (optativo)
  • Una cucharada de mantequilla.
  • Un chorro de aceite.
  • Sal y pimienta negra molida.
  • 4-6 quesitos o leche evaporada.
  • Dos lonchas de jamón serrano.
  • Caldo de verdura o una pastilla de caldo.


ELABORACIÓN:

Pelamos y cortamos en trozos, no hace falta que sean pequeños, las cebollas, los puerros.  y las zanahorias.
En una olla echamos la mantequilla con un poco de aceite, así la mantequilla no se oscurece ni se quema pero le da un sabor suave a la crema.
Echamos las verduras cortadas salpimentándolas y dejamos que se doren.
Añadimos la patata pelada y troceada ( si no deseamos poner patata no hace falta), cubrimos con el caldo o agua con una pastilla de caldo  y dejamos que hierva hasta que la verdura esté blanda.
Apartamos del fuego y trituramos con una batidora hasta que quede una crema fina.
Es el momento de añadir los quesitos o un chorro de leche evaporada y rectificar de sal y pimienta triturando hasta que se deshagan con la crema.

Para hacer el jamón serrano crujiente para adorno, ponemos una loncha en una servilleta de papel, la doblamos para que lo tape por ambos lados y lo metemos al microondas en tandas de 30 segundos, según lo fino que sea el jamón con dos o tres tandas será suficiente.
Entre cada una lo dejamos enfriar envuelto en la misma servilleta, veremos como se va poniendo durito y perfecto para partirlo como necesitemos  adornar nuestra crema.


El jamón le aporta un sabor salado que le va de maravilla con el dulce de la zanahoria.

Y aquí tenéis las recetas de mis compañeras de DESAFÍO EN LA COCINA.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Almejas al vino blanco.



Esta es una receta que se hacía muy a menudo en mi casa.
Nos encantaba a todos, sobre todo mojar el pan en la salsita que quedaba al comernos las almejas.


Una receta tan sencilla como deliciosa y perfecta para un aperitivo.
Los que comienzan en la cocina la pueden preparar sin ninguna dificultad y las almejas, chirlas cualquier molusco bivalvo preparado de esta manera resulta delicioso.


Cuando compramos almejas, chirlas, navajas, etc.. y no se van a consumir de inmediato, lo mejor es guardarlas en la malla que traen y envolverlas en un paño mojado en agua y escurrido en la nevera dentro de un recipiente hondo porque soltarán algo de líquido.
Al no sacarlas de la malla no se abren y no se secan.
Si no las comprásemos con malla lo mejor es que queden bien juntas en el paño.
Una hora antes de cocinarlas las dejaremos a remojo con bastante agua fría y sal.
El agua ha de sobrepasarlas, de esta forma respiraran y soltarán la arenilla que lleven dentro y que nos pueden estropear el plato.

INGREDIENTES:


  • 500 gramos de almejas.
  • Una cebolla grande.
  • Dos dientes de ajo.
  • Dos tomates maduros.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Unas ramitas de perejil.
  • Medio vaso de vino blanco.
  • Sal y pimienta.
  • Una pizca de azúcar.

ELABORACIÓN:




Poner las almejas a remojo como he comentado antes.
En una sartén con un poco de aceite doramos la cebolla picada, los dientes de ajo partidos con sal y pimienta.
Una vez pochado agregamos los tomates pelados y picados con una pizca de azúcar. Rectificamos de sal.
Picamos el perejil y echamos la mitad por encima.
Incorporamos el vino y las almejas escurridas del agua donde las teníamos a remojo.
Tapamos la sartén y dejamos unos minutos hasta que veamos que se han abierto.
Esparcimos por encima el resto del perejil.
Ya están listas para comer y disfrutar.



Ya veis que sencillo y rico es esta receta.
Estoy segura que es la preferida en más de una casa.

Y vosotr@s como la hacéis?

viernes, 11 de septiembre de 2015

Cordero al vino tinto con migas de pan de centeno y uvas.


Esta receta es una de las que elaboré el año pasado para el calendario Expert de 2015.
Con esta y otras 11 recetas he colaborado en dicho calendario cocinando y emplatando, algo que me ha llenado de orgullo y satisfacción.
Para el calendario la receta es con miga de pan blanco de hogaza y difiere en unos pocos ingredientes, pero básicamente es la misma.
El emplatado  también es diferente, esta es una de las propuestas que hice y las fotos son mías, se nota claro, no soy profesional y mi teléfono es muy sencillo que es con lo que hago las fotos hace  tiempo.
Espero que os gusten.


CORDERO AL VINO CON MIGAS DE PAN DE CENTENO Y UVAS.
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800 gramos de cordero en 4 trozos grandes para poder deshuesarlo y desmigarlo posteriormente.
2 cebollas
2 zanahorias
8 dátiles
Tres dientes de ajo.
1 hoja de laurel.
Medio litro de vino tinto.
Un chorro de coñac para flambear.
Sal, pimienta, romero
Agua.
Aceite de oliva virgen extra.
MIGAS:
200 gr. de pan del día anterior humedecido, en mi caso pan de centeno del lidl.
Media cebolla muy picada.
4 tomates cherry.
Unas hojas de rúcula y achicoria.
20 granos de uva blanca y negra.
Medio diente de ajo picado.
Una cucharada de café de miel.

ELABORACIÓN
Sofreímos los trozos de cordero con los ajos, el laurel y el romero, añadimos la cebolla, la zanahoria muy picadas y los dátiles.
Flambeamos con un chorro de coñac hasta que evapore el alcohol .
Echamos el vino y agua hasta cubrir.
Cocinar a fuego bajo durante un tiempo prolongado para conservar su textura y el sabor o cocer en olla rápida durante 15- 20 minutos cuidando que no se queme. Los cinco primeros minutos a fuego fuerte y el resto a fuego suave. El tiempo va a depender de la olla pero si tenéis tiempo mejor en olla normal.
Separamos la carne del hueso con ayuda de dos tenedores y la desmigamos.
Llenamos los  moldes con un poco de carne, zanahoria y carne de nuevo  y mantenemos templado.
Reservamos los dátiles para el emplatado.
Reducir el caldo Triturando las verduras si se quiere.
Si a la salsa no le añadimos las verduras le daremos brillo mezclándole una cucharada de mantequilla.
Reservaremos la salsa.
Para las migas:
Sofreír en una sartén con   una cucharada sopera de aceite la cebolla  y el ajo muy picados. Salpimentamos.
Añadimos las migas y dos o tres dátiles picados. Reservamos.
En la misma sartén y con el jugo y grasa de lo anterior echamos  la miel, algunos granos de uva y unos cuantos tomates cherry dejando otros sin hacer para que haya dos texturas y un poco de la salsa de la cocción de la carne, dejamos que se funda y se mezcle.
Añadimos  las migas  dándoles unas vueltas.
La preparación de las migas las ponemos  en un recipiente y lo acabamos  en el horno hasta que queden crujientes.Solo unos minutos. Reservar.

Montaje del plato:
Hacemos una base con las migas en mi caso formando un circulo. y adornarlas con las uvas, la achicoria, los tomates y la rúcula.
En el centro de ese circulo disponemos el cordero que tenemos caliente en el molde y encima de este un datíl que habíamos reservado y tomate cherry.

Adornar con una ramita de romero.


La mezcla agridulce que le aporta la miel a las migas de centeno  es deliciosa y combina muy bien con el guiso de cordero.

Si no os gusta mucho la zanahoria no la pongáis en el montaje con el cordero, dejarla solo para la salsa.





Es una preparación sencilla y muy vistosa.

lunes, 24 de agosto de 2015

Tarta de queso y naranja.





Si me habéis leído alguna vez sabéis que me gustan los postres a poder ser sin natas, no me sientan muy bien y si esos postres tienen una de mis frutas preferidas como la naranja y le añadimos el queso tan necesario a cualquier edad hemos dado con un dulce ideal tanto para un desayuno, como para una sobremesa  o merienda.

Estos tipos de tartas son tan fáciles que son ideales para los principiantes o para esos días que queremos algo dulce y no hay mucho tiempo para postres elaborados.

INGREDIENTES:

  • La ralladura de una naranja.
  • El zumo de una naranja.
  • 5 huevos.
  • 125 gramos de azúcar.( No me gusta muy dulce)
  • Media cucharada de café de extracto de vainilla(optativo)
  • 400 gramos de queso de untar, tipo Philadelphia.
  • 20 gramos de azúcar glas.
  • Un poco de mantequilla.
  • Molde redondo de 18 cm desmoldable de paredes altas.
  • Papel parafinado.
ELABORACIÓN:


Precalentar el horno a 170 grados.
Poner papel parafinado en la base del molde, colocar el circulo de las paredes y cerrarlo. Untar de mantequilla tanto el fondo como las paredes del molde.
Batir en un bol los huevos con el azúcar, el extracto de vainilla y la ralladura de naranja.
Añadir el queso y el zumo de naranja.
Batir bien hasta que el queso quede integrado en la mezcla.
Verter en el molde y meter al horno durante 45 minutos.
El tiempo dependerá del horno y del molde, si es más grande del indicado la tarta será más fina y necesitará menos tiempo o si los hacemos individuales.



La tarta como vemos en la foto sube mucho, pero como casi todo lo que sube, baja, no preocuparos por ello, es normal que se quede casi del mismo tamaño que cuando la metimos al horno.

No obstante la mejor forma de saber si está cocinado es pinchándolo sobre todo en el centro con una brocheta de madera, si sale limpia nos indicará que esta hecho.

Espolvorear con azúcar glas por encima una vez fría.





Las tartas de queso son húmedas, no esperar que sea como un bizcocho seco, eso es parte de su encanto.
En cuanto al sabor, si os apetece echarle cualquier otro tipo de fruta, perfecto, ponerle la que más os guste o la que esté de temporada, mucho mejor que añadirle sabores que no sean naturales.



Galletas de avena, aceite y chocolate.

Estas galletas son muy rápidas y fáciles de elaborar, No necesitan amasado, solo mezclar bien sus ingredientes, dejar reposar en la nevera p...