Este es un plato que solemos pedir cuando vamos a nuestro restaurante argentino favorito.
Una carne que entra sola y que sorprende, no sólo por su sabor, también por lo sencillo que es y más cuando lo preparas en casa y te das cuenta que es una forma de tener carne hecha en la nevera, partida y lista para comer en dos minutos.
Una receta que es parte de la gastronomía argentina y que llevaron los emigrantes italianos en el siglo XIX.
Su traducción "ternera al atún" lo dice todo y ese es su encanto.
Pero no sólo lleva atún su salsa, también alcaparras y anchoas entre otros, una mezcla que así, sin probarlo os puede resultar de lo más chocante pero que luego al degustarlo sorprende y agrada su sabor.
Sophia Loren publico dos libros de cocina donde decía una frase que para mí es la base de toda cociner@:
"Cocinar es un acto de amor, un regalo, una forma de compartir con otros los pequeños secretos que hierven a fuego lento en los fogones" .
No se es mejor cocinera por cocinar con productos caros, recetas complicadas o utilizando un menaje que no está al alcance de muchos.
Desde luego todos estos aparatos nos facilitan mucho la tarea pero es ese cariño que ponemos al hacerlo el que hace que estos platos tengan ese sabor de casa y que luego nuestros seres queridos recuerden con el paso del tiempo.
INGREDIENTES:
Para la carne:
- Dos cebollas grandes
- Dos o tres zanahorias.
- Un puerro.
- Una rama de apio.
- Un bouquet garni o atadillo de hiervas: laurel, perejil, romero.
- Dos o tres dientes de ajo.
- Un nabo.
- Un redondo de un kilo.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal y pimienta.
PREPARACIÓN DE LA CARNE:
Pelamos y lavamos las verduras .
Le quitamos a la carne casi toda la grasa que tiene por encima y la untamos con aceite de oliva virgen extra. Introducimos en la olla y cubrimos de agua, dejamos hervir más o menos una hora, hasta que la carne quede tierna, si tenéis olla a presión el tiempo suele ser de quince minutos.
Apartamos del fuego y dejamos que se enfríe dentro del caldo, así queda mucho más jugosa y con más gusto.
Para la salsa:
- Una lata de anchoas.
- Dos latas de atún.
- Un huevo duro.
- Un puñado de alcaparras o tápenas
- Tres o cuatro pepinillos en vinagre.
- Mayonesa.
- Una cucharada de mostaza.
- Sal y pimienta.
- Un poco de caldo de la cocción.
ELABORACIÓN DE LA SALSA:
Hervimos el huevo hasta que quede bien hecho, duro.
En la batidora trituramos primero las dos latas de atún con el aceite escurrido, la mitad de las latas de anchoas, unas alcaparras o tápenas y dos pepinillos en vinagre.
Ha de quedar lo más triturado posible, como una papilla.
Añadimos dos cucharadas de mayonesa, una cucharada de mostaza y la yema del huevo duro y seguimos triturando.
Ahora le incorporamos un poco del caldo de la cocción de la carne, una cucharada y si veis que queda muy espeso se le añade otra.
Como veis hemos añadido la mitad de los ingredientes.
Cada casa tiene un gusto y estos sabores son fuertes, por eso es mejor hacer la salsa con la mitad de los ingredientes y luego ir añadiendo a pocos, más anchoas (yo en mi caso puse toda la lata al final) y más pepinillos y alcaparras.
Al llevar la salsa las anchoas, el atún y los encurtidos la sal se la añadiremos al final, pero cuando hayamos dejado reposar la salsa y queden fijados los sabores.
MONTAJE DEL PLATO:
Sacamos la carne del caldo y la partimos lo más fino posible, cuanto más fino más buena está.
Le echamos la salsa por encima y la adornamos con algunos de los ingredientes por encima.
Si reposa la carne con la salsa por encima en la nevera estará mucho más rica.
Nota: El caldo de la carne lo utilizo para cualquier comida, como lentejas, es un magnifico caldo, no tenéis nada más que probarlo para daros cuenta de ello.
Esta carne es ideal para el verano, y aunque no os quede salsa para cualquier tipo de bocata o sandwich es ideal.











