jueves, 31 de agosto de 2017

Bizcocho de almendra y canela.











Que mejor que acabar Agosto de forma dulce y con una receta a la que le tengo un cariño muy especial.
Un bizcocho típico de Alicante, más en concreto en la Vega Baja que es donde son mi madre , mi abuela y mi tía.



También es típico de Alcoy y sus alrededores.
Ya os he contado en algunas ocasiones que mi madre no cocinaba mucho, eran mi abuela y mi tía las que lo hacían, pero cuando tenía tiempo o era un día especial si lo hacía.
Este bizcocho lo horneaba para los cumpleaños o para cuando habían invitados, siempre gustaba y se sorprendían porque no llevaba ninguna harina de trigo, que era lo que se estilaba antes, era todo almendra y de la mejor, "la marcona".
No solo está riquísimo sino que además es super fácil de elaborar, ya lo veréis.
Con este bizcocho se hace la tortada típica de Alicante, a la que se añade su merengue y almíbar pero esa ya os la haré en otra ocasión.

Para este bizcocho suelo comprar la almendra molida con grano fino. Es mucho mejor comprarla en los mercados donde nos garantizan que es Marcona y si la comparamos con la de los supermercados, siendo un grano fino es un poco más grande, se nota luego al comerla una vez hecho el bizcocho.
En las grandes superficies encontramos el grano muy fino, a mi no me gusta tanto pero también podemos usarla.


Si queréis también podéis picarla en la batidora  y dejarla a vuestro gusto, incluso los hay que la pican con piel y todo, queda divina.

Os cuento como la hago y las cantidades que ponía mi madre.

INGREDIENTES:

  • 300 gramos de harina de almendra o almendra picada.
  • 7 huevos
  • 300 gramos de azúcar blanquilla. Cuando es para la tortada menos cantidad porque lleva el almíbar
           Últimamente echo menos azúcar, en este caso 175 gramos y dos o tres cucharadas de miel.

            La próxima la haré con panela, seguro que está igual de rica y le aportará un poco más de color.
  • Una cucharada de café rasa de canela en polvo.
  • Medio sobre de levadura Royal o de postre.
  • Una pizca de sal.
  • La ralladura de un limón o una naranja.
  • Un molde , en mi caso desmoldable de 23 cm de diámetro. Podéis usar el molde que prefiráis, pero llevad cuidado si el molde es más grande el tiempo de horno será menor.
  • Una hoja de papel de horno o sulfurizado.
  • Una chispa de mantequilla y harina para las paredes del molde.


ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno a 180º
Separamos las claras de las yemas.
Montamos las claras a punto de nieve con la pizca de sal
Añadimos el azúcar y la canela.
Incorporamos las yemas.



A continuación, la almendra molida, la levadura, la ralladura de limón y la miel.



Ya tenemos la masa preparada .


Ponemos en la base del molde un papel de horno, encima la pared circular del molde y cerramos para que así quede cogido, no os preocupéis, no se cae. Si lo deseamos podemos recortar lo que sobra alrededor.
Si no tenéis el molde desmoldable, cortamos un circulo del papel usando como plantilla el mismo molde.
Engrasamos las paredes con mantequilla y enharinamos ligeramente.



Echamos la masa en el molde y le damos unos golpes para que no queden burbujas de aire y luego al desmoldar quede con huecos.


Horneamos durante 45 minutos a 180º




Cuando pinchemos el bizcocho con una brocheta y veamos que sale limpia ya lo tenemos hecho.
Es un bizcocho que cuando lo partamos quedará un poco húmedo por la almendra.
Dejamos con el horno apagado unos 5 minutos.
Puede que baje un  poco por el peso de la almendra pero es normal y queda igual de rico.
Es un bizcocho que por el aceite de la almendra parece que queda algo húmedo.
Se puede sustituir parte de la almendra por harina, de trigo, de avena, la que más os guste, pero de verdad, con solo almendra es una maravilla.



Y este es el resultado, que os parece??
Lista para comer tal cual o para mojarlo con un poco de almíbar.
Yo prefiero hacer un almíbar de naranja que queda muy bueno.






















Es una receta que tenía muchas ganas de incluir en el blog y va dedicada a Sabrina. Ella sabe porque y lo que la quiero.

Aunque es una receta muy sencilla de elaborar me gusta poner un paso a paso, hay muchos  cocinillas que empiezan  y de esta manera no les queda ninguna duda a la hora de hacerlo, pero si aún así las tienes, no dudes en escribirlas en  un comentario, te contestaré lo antes posible.

También con esta misma receta y bizcocho podemos hacer otra versión.
Empapándola con un almíbar hecho con naranjas y poniendo en la base  naranjas confitadas en ese almíbar.

Para dos naranjas en almíbar necesitamos:

  •  2 naranjas grandecitas.
  • 200 gramos de azúcar blanquilla.
  • 200 gramos de agua.
  • 200 gramos de zumo de naranja.
Cogemos una olla ancha o una sartén con pared un poco alta.
Ponemos el agua con el azúcar y dejamos que hierva, en ese momento bajamos un poco el fuego para que vaya evaporando el agua y se vaya formando el almíbar.
Mientras lavamos muy bien las naranjas y las cortamos en rodajas finas, las introducimos en el almíbar que se está haciendo y ahora si, a fuego bajo para que la pulpa de las rodajas de naranja no se rompan las dejamos que se hagan hasta que evapore el líquido.
No les damos la vuelta, solo vamos moviendo la olla un poco para no se nos peguen unas a otras.
Dejamos enfriar un poco para no quemarnos y las sacamos poniendo las rodajas en un papel de horno si no las vamos a utilizar en el momento.

Si vamos a empapar el bizcocho hacemos un  almíbar con las mismas cantidades de azúcar, pero ahora con 400 gramos de zumo, no le pongo agua o si no tenéis tanto zumo le añadís la diferencia, no hace falta que nos quede un almíbar espeso si no no se empapa bien el bizcocho.




De esta manera en verano y fresca de la nevera os aseguro que no vais a dejar ni las migas.

Con estas fotos os enseño como he puesto la naranja confitada :
Lo haremos como si hiciésemos una tarta Tatín, poniendo en el fondo la naranja confitada o la fruta que prefiramos y una vez cubierto el fondo echamos encima la masa que escojamos.


Cubrimos el fondo con la naranja , sin escurrir de su almíbar.
Guardamos ese almíbar para antes de desmoldar y dar la vuelta, pinchar el bizcocho y empaparlo con él.


Dejamos enfriar en la nevera sin desmoldar para que al hacerlo no se nos rompa.
Una vez fría, pasamos un cuchillo por los bordes, y como si fuese una tortilla ponemos un plato llano o la fuente de presentación y le damos la vuelta.
Pincelamos también por encima de la naranja almíbar, así quedará brillante y bonita.

Tan fácil como lo que he explicado y tan rico y espectacular en su presentación.

Para cualquier consulta también me encuentras en facebook, Pincha AQUÍ  y te lleva directo a mi página.





















Muchas gracias por visitar mi cocina.

domingo, 20 de agosto de 2017

Pan de centeno y muesli.





Este mes de  Agosto la verdad es que está siendo muy  caluroso pero eso no me impide encender el horno si es  por una buena razón.
La primera es un buen pan, de centeno y muesli, perfecto para desayunar con una buena mermelada casera.





La segunda ganarme un comodín para el grupo DESAFÍO EN LA COCINA.



Los meses de Julio y Agosto no es obligatorio hacer ninguna receta, son los meses de vacaciones, pero si queremos tener algún comodín que nos sirva por si en el resto de los meses fallamos o por cualquier motivo no hacemos el desafío que se nos proponga tenemos estos comodines para poder permanecer en el grupo,

Bueno explicado esto más o menos aquí estoy yo en pleno mes de Agosto, con el calorazo que hace encendiendo el horno de buena mañana.

Creo que merece la pena si el resultado es este, no os parece?

Este pan no puede ser más fácil.
En este caso lo haremos con harina panificable de las que venden en las grandes superficies o los  supermercados.
No nos vamos a complicar la vida con largos amasados, ni masas madre, ni prefermentos, queremos un pan rápido, que lo tengamos listo en unas tres horas que podamos disfrutar de él en el mismo día.

Esta en concreto es del Lidl, la harina de centeno pero cualquier marca nos va a servir exactamente igual.
La he mezclado con un poco de harina de fuerza, pero no mucha y le he añadido un poco de levadura de panadero, pero en poca cantidad ya que las harinas panificables la llevan incorporada.

Para este pan vamos a necesitar:
  • 300 gramos de harina de centeno panificable.
  • 75 gramos de harina de fuerza.
  • un pellizco de sal
  • un pellizoc de azúcar.
  • 5 gramos de levadura de panadero.
  • 190 ml de agua.
  • Un buen puñado de muesli. el que más os guste. 
  • Un huevo

Comenzamos echando en un bol el agua y disolvemos en ella la levadura de panadero.
Como hace calor no caliento un  poco el agua para que quede tibia, recordar que eso es solo cuando hace frio para activar la levadura.
Incorporo las harinas tamizadas, el azúcar y la sal.
Mezclo bien hasta hacer una bola.
Tapo el bol con un paño y lo meto en el horno apagado para que doble el volumen. Este proceso dura más o menos una hora, depende del calor que haga.
Lo suelo meter ahí porque no hay corrientes de aire.





Una vez que ha doblado el volumén lo sacamos y trabajamos un poco la masa.
Echamos un poco de harina en el banco de trabajo y la amasamos hasta que quede elástica y no se nos pegue a los dedos.
Si hace falta añadir un poco más de harina se va cogiendo a poquitos.
Para poder darle forma mejor nos untamos las manos con un poco de aceite, esto impedirá que la masa se nos pegue a las manos y pongamos harina de más.
Recordar, cuanta más harina más densa será la masa.
Formamos como una barrra de pan y lo dividimos en seis porciones si queréis darle la misma forma que yo.




Hacemos bolas con cada trozo.de masa y las ponemos en el molde engrasado y enharinado




Batimos el huevo y pincelamos todas las bolas, que se impregnen bien de huevo.
Echamos el muesli por encima y lo apretamos un poco con cuidado contra la masa para que se fije bien y al desmoldar no se caiga.
Metemos en un sitio donde no hayan corrientes de aire para que doble el volumen.



Una vez que haya doblado el volumen como vemos en la foto metemos al horno que tenemos precalentado a 200º



Hornearemos durante 20 minutos a 200º bajando el horno a 180º y horneando durante unos 15 minutos más.
El tiempo dependerá de cada horno.
Si pensamos que el pan está hecho, lo sacamos sin miedo y lo golpeamos un poco.
Si parece que suena a  hueco ya lo tenemos listo.
Sacamos del molde poniendolo boca abajo y caera casi sin esfuerzo.



Lo ponemos en una rejilla para que no se humedezca y quede blando por el vapor que suelta.
Dejamos enfriar para partirlo.

Como vemos la molla es ligera, desde luego con panes con prefermento o masa madre todavía está más hueca, ero de verdad que para lo que ha durado ha quedado perfecto.

Podemos también antes de formar las bolas de masa, añadirle un poco de muesli si queremos encontrarlo por dentro del pan, os va a encantar.

Espero que os haya gustado.


                                                  FELIZ VERANO








viernes, 28 de julio de 2017

Coliflor en vinagre, encurtidos.


Preparar conservas caseras es sencillo y rápido.
Las podemos elaborar no solo con olivas, también con distintas verduras.

Ya os puse una vez como hago las tápenas o alcaparras y sus tallos, os dejo el enlace AQUÍ para que no tengáis que buscarlo.

Para hacer un encurtido la verdura ha de estar muy fresca, no la tengáis días en el frigo porque pierde tersura y eso hace que luego no quede bien.
El vinagre que usemos ha de ser de calidad, como no es un producto caro escoger un buen vinagre de vino blanco.

Os cuento como la he hecho.

Lo primero es hacer una salmuera para que la coliflor pierda parte de su agua y esto ayude a su conservación. Además cogerá la verdura la sal que necesite y la dejará tersa hasta que la consumamos da igual el tiempo que pase que ya os digo yo que será poco en cuanto abráis el bote.

Los botes para envasar la coliflor o cualquier verdura han de ser de cristal, a mi me gusta mucho más que otro tipo como la porcelana o el acero inoxidable porque me permite ver lo que hay dentro, son económicos ya que nos sirve cualquier bote de los que compremos como por ejemplo mayonesa .
Lo importante es reutilizar lo que ya tenemos.
También deben estar bien limpios y esterilizados, esto lo haremos hirviendolos en agua por unos minutos y dejando que sequen encima de un paño.

Vamos con la receta:

Salmuera: 
  • Medio kilo de coliflor limpia y partida en ramitos, así la ordenaremos  mejor en los botes.
  • 60 gramos de sal.
  • Unos 80 ml de agua fria.

En un bol echamos el agua y disolvemos la sal. Echamos la coliflor, tapamos con film transparente dejándola  en la nevera toda la noche o 24 horas.



Para hacer el encurtido mezclamos.

  • 300 ml de vinagre de vino blanco de calidad.
  • 8 bolas de pimienta negra.
  • 2 hojas pequeñas de laurel.
  • 2 clavos de olor
  • dos o tres ramitas pequeñas de hinojo ( optarivo)
  • azúcar al gusto, mejor un poquito, media cucharada por tarro, pero mejor es probar la  mezcla y corregir a nuestro gusto.
Para elaborarlo calentamos en un cazo el vinagre ligeramente.
Apagamos el fuego y echamos el resto de ingredientes dejando que maceren y que enfríen.
Sacamos la coliflor de la nevera, escurrimos y ordenamos en los tarros bien limpios.


Llenamos los tarros casi del todo.
Rellenamos con la mezcla de vinagre y especias hasta que  cubra por completo la coliflor.
Le damos unos golpecitos a los botes contra la encimera para que salga cualquier burbuja de aire.



Una cosa que yo hago ya que no quiero que el vinagre toque la tapa metálica es poner papel film en primer lugar y luego ya cerrar con la tapadera.
Ya lo tenemos listo para guardar en un lugar fresco, en una alacena donde no de el sol o fuente de calor o en una bandeja del frigorífico.




Lo dejaremos como mínimo una semana antes de consumirlo, yo lo suelo tener más sobre tres semanas.

Si so gusta que el sabor del vinagre no sea muy fuerte, cuando pasen cuatro o cinco días cambiáis la cantidad del vinagre del tarro, le quitáis una parte y lo acabáis de llenar de agua, aprovechando para probar la coliflor por si hace falta añadir algo más de azúcar, o sal o pimienta.
Volvemos a cerrar el tarro y metemos en la nevera hasta que pasen dos o tres días más, es ir probando hasta que esté a nuestro gusto.



Ya solo queda abrir y disfrutar.

Otra vinagreta estupenda es añadir a la anterior las especias que encontramos en el interior de un bote de pepinillos en vinagre o agridulces, así los aprovechamos, lo importante es reutilizar lo que tenemos.

O hacerlo nosotros mismos con estos ingredientes: El sabor será más intenso que si aprovechamos el del bote.
  • Un poco de pimiento rojo muy picada, 
  • Unos palitos pequeños de hinojo, 
  • Un cachito de cebolla blanca muy picada ( poco).
  • Unas bolitas de mostaza en grano que ya encontramos en las grandes superficies. 

Si le queréis dar un punto agridulce añadir 
  • media cucharada de café de azúcar por bote si es un bote de unos 250ml o 300 ml, si es más grande añadir un poco más, pero sin pasarse.

Cerramos como antes el bote y agitamos para que todo se mezcle y dejamos guardadito que hagan las especias su magia.




Ya veis lo tiesa que está la coliflor y esta ya llevaba un mes en el bote.

La podemos usar como un ingrediente más en una ensalada, con pescado o carne a la plancha o simplemente para comerla sola, está riquísima.

¿Cómo ha hacéis vosotros?
¿Tenéis algún truquito?

Os dejo el enlace para hacer los pepinos en vinagre Aquí.




jueves, 20 de julio de 2017

Paparajotes.



























Los paparajotes son hojas de limonero, bien limpitas, embadurnadas por una masa ni líquida ni espesa de harina, leche y huevos. Fritos y pasados aún calientes  por mezcla de  azúcar y canela.
No vas a poder comer solo uno, te lo aseguro.

Este es un dulce que solía hacer con mi tía Teresa.
Muchas tardes en  verano cogíamos las mejores hojas de algún limonero del jardín para hacer este postre.
Más que para después de comer eran para la merienda. Como me gustaba cocinar a su lado, bueno, cocinar no, meter la mano en la masa, mezclar el azúcar con la canela para luego pasarlos por ella .
 Siempre me decía riendo que no comiese más porque mi tío también quería probarlos.
Me he criado entre  dos casas, la de mis tíos y la de mis padres
Mi madre, mi abuela y mis tíos eran de la Vega Baja y como en Murcia es un dulce típico de allí.

Si es fácil de hacer más divertido es comerlos, ya que se muerde la masa mientras se estira del rabito de la hoja del limonero. 

Esta receta pertenece al calendario de Expert del año 2017, del mes de Marzo.
He colaborado cocinando y emplatando. La foto es de David Santacruz Fontecha, amigo y gran fotógrafo.

Y como estamos en Julio, mes que en Desafío en la cocina casi todo el mundo está de vacaciones, las que nos quedamos podemos ganarnos algún comodín con alguna receta de un desafío anterior que no hayamos publicado.


Este mes de Julio toca receta dulce y el mes que viene, en Agosto receta salada.

Esta es la mía y os digo como elaborarla.

Ingredientes:
  • 15 ó 20 hojas de limonero, con su rabito y bien limpias. Escogerlas bonitas, sin manchas.
  • 500 gramos de harina
  • 500 ml de leche.
  • 100 gramos de azúcar, esto es un poco a gustos.
  • 3 huevos medianos.
  • Un sobre de levadura de repostería.
  • Ralladura de un limón.
  • Aceite para freír.
  • Azúcar y canela para rebozar los paparajotes una vez terminados.


Lavamos y secamos las hojas de limonero.

Truco de mi tía Teresa:
Calentar la leche con unas cáscaras de limón y un palito de canela. Dejar enfríar y una vez frío colar.
Con esta leche haremos la masa de los paparajotes.

En un bol batimos los huevos,  el azúcar, la ralladura de limón y la levadura.
Vamos añadiendo la leche y seguimos mezclando.
Añadimos la harina a pocos y vamos batiendo para que no hagamos grumos  hasta que tengamos una consistencia de papilla, ni muy líquida ni muy espesa.
La masa tiene que quedar consistente, para que al mojar la hoja, se adhiera la masa a ella por las dos caras sin llegar al rabito.

Tenemos el aceite preparado caliente y vamos mojando las hojas en la masa y echándolas en el aceite con cuidado hasta que se doren por un lado y dándoles la vuelta para que se doren por el otro.
Sacamos y dejamos escurrir en un plato con papel de cocina para que no se queden aceitosas.
Aún calientes se pasan por una mezcla de azúcar y canela, esto les da el toque definitivo de sabor y de vistosidad.

Esto lo repetiremos tantas veces como hojas hayan.

Trucos:
Es mejor no echar muchas hojas a la vez en el aceite para que podamos darles la vuelta con facilidad.
El aceite no ha de estar muy caliente para que no se requeme, lo justo para que frían bien.
Si es necesario con un colador pequeño se va retirando los restos de masa que quedan por el aceite entre una fritura y otra.

Si hacéis muchas y os sobran , frías están riquísimas también, la masa pierde un poco de crujiente pero en mi casa nos peleábamos por ellas.

Ahora que están los niños en casa y los no tan niños, es el momento ideal para preparar esta receta.
Si es solo para mayores le podéis añadir a la masa un poco de licor, anís, licor de naranja o el que más os guste.

Espero que este verano loco nos deje respirar a los que estamos pasando tanto calor y a los que tenéis un tiempo más revuelto os deje disfrutar un poco del sol .






viernes, 14 de julio de 2017

Mermelada de albaricoques.



Ya ha llegado el veranito y con el toda la fruta rica del mundo mundial.
Entre ellas los albaricoques.
Me vuelve loca esta fruta, una de mis preferidas y hacer cualquier postre con ellos es muy fácil y rápido.
En este caso  una riquísima mermelada.

La temporada de los albaricoques va de Abril que ya empezamos a encontrarlos hasta casi Septiembre. Pero en pleno verano de Junio a Agosto estan en pleno apogeo.
Aprovechad estos meses que los encontramos a buen precio y maduros con todo su sabor.
Muchas veces, parecen miel y esos son los buenos.
Si veis en algún puesto baratos porque están a punto de pasarse, comprarlos para mermelada, ya me contaréis.



Para los que no hayáis hecho mermelada casera , hacedla con esta fruta, o con fresas, es  fácil, relajante y sobre todo riquísimas.

Para hacerla uso muy poca azúcar, suelen estar dulces y no le hace falta añadirles más.
Eso no quiere decir que no le pongáis más, hay personas que suelen poner por kilo de fruta 750 gramos de azúcar.
Yo os aconsejo que os vayáis acostumbrando a tomar el menos azúcar posible.
En otra entrada os hablaré de la panela, ya se va encontrando en supermercados de barrio y en grandes superficies y es mucho más sana y natural que el azúcar.

Os comento las cantidades que suelo  poner yo por kilo de fruta, pero claro esto es según lo golosos que seaís.

INGREDIENTES:

  • Por cada kilo de albaricoques sin hueso.
  • 350 gramos de azúcar
  • El zumo de medio limón.




ELABORACIÓN:

Lo primero es lavar muy bien la fruta bajo el chorro del agua.
Partimos y quitamos la semilla o el hueso que salen sin dificultad.
Algunas personas los pelan, yo no lo hago, de verdad, no se nota al hacer la mermelada.
Es una piel fina que no molesta en absoluto.


Una vez que la tenemos partida, le añadimos el zumo de limón y removemos para que le llegue a toda la fruta.
De esta manera no se oxidará y conservará su precioso color.

A  continuación echamos  el azúcar, por encima y mezclamos de nuevo con una cuchara de madera.
Tapamos con un papel film el bol y dejamos macerar  por lo menos una hora o toda la noche en la nevera.



Pasadas unas horas vemos como ha soltado jugo la fruta. Dan ganas de comerla así mismo, pero vamos con ella a la olla.




Volcamos todo el contenido del bol en la olla y encendemos el fuego, tiene que empezar a hervir.

No os preocupéis si sale espumita, es normal.

Conforme hierva, bajamos un poco el fuego, dejamos que la fruta se vaya ablandando.

Si queremos sacar un poco del jugo que ha soltado este es el momento, tendremos un almibar para empapar bizcochos riquísimo.

Seguimos a fuego bajo, removiendo de vez en cuando durante media hora o 40 minutos, eso depende de como nos guste, se ira evaporando el jugo y se hará más espesa.



Yo no la tengo tanto, con media hora es suficiente o incluso un poco menos .
Es una fruta que se deshace enseguida y cuando más hierva , más propiedades le quitamos.

Separamos del fuego y trituramos con una batidora si no queremos ver algún trocito, pero fijáos lo suave y lo delicada que se ve.

Si queréis hacer cantidad, hay que guardarla en botes esterilizados y  rellenarlos con la mermelada.
Cerramos y le hacemos el vacio metiendolos dentro de una olla llena de agua, meted en el fondo un paño y sobre el los tarros.
Los dejamos hervir durante media hora, sacamos y enfriamos antes de guardar en un armario de la cocina.























Como muchas elaboraciónes en cocina tardamos más en explicarlas que en hacerlas.
Aprovechad la fruta tan maravillosa que hay y conservarla para cuando ya no la tengamos.

Cualquier duda, consejo o si queréis contad algún truquito no dudéis en dejar un comentario.

En la cocina aprendemos unos de otros y seguro que siempre hay alguien que nos da alguna sugerencia que nos viene de maravilla.


viernes, 7 de julio de 2017

Quiche de calabacin y tomate.


Si hay algo que se hace rápido y es super fácil son las QUICHES.
Las podemos rellenar de lo que nos guste o tengamos en la nevera, se adaptan a cualquier gusto y bolsillo.
Las podemos comer en el campo, en la playa, en la oficina o por la calle , si es que vamos, que nos solucionan más de una comida, cena o merienda.
Esta la he hecho con lo que tenía en la nevera.

INGREDIENTES:
  • Una cebolla picada.
  • Medio calabacín partido en rodajas.
  • Dos  o tres tomates a rodajas.
  • 100 gramos de jamón de York o dulce ( lo  podéis sustituir por bacon, panceta, serrano, lo que tengáis a mano)
  • Tres huevos.
  • 300 ml de leche evaporada. (últimamente huyo de las natas)
  • Dos cucharadas soperas rasas de aceite de oliva o mantequilla.
  • 100 gramos de queso rallado.
  • Una lámina de masa quebrada. ( En este caso comprada del super)
  • Sal y pimienta negra molida.
ELABORACIÓN:

Lo primero es hornear la masa quebrada.
Precalentamos el horno a 180 grados.
La sacamos del envoltorio, con su papel y todo la disponemos en el molde, acoplándola a las paredes con los dedos.
Hay que dejarla un poco más alta que las paredes del molde porque encoge al hornearla.ç
Fijaos en el tamaño de la masa para escoger el molde adecuado.



Pinchamos con un tenedor la pasta para que no hinche y ponemos otro papel de hornear encima y sobre este otro molde para que haga peso, o garbanzos que tendremos solo para esto o venden unas bolas de cerámica para tal uso. Yo no tengo esas bolas y en este momento tampoco  garbanzos, así que puse un molde casi del mismo tamaño que el de abajo .



Horneamos a 180º durante 15- 20 minutos. Se me paso un poco el tiempo y se me tostó demasiado, pero bueno.
Veis como ha encogido un poco la masa?
Da igual, está igual de buena.


Vamos a por el relleno.
En una sartén con una cucharada de aceite o un poco de mantequilla pochamos la cebolla con sal y pimienta.
Si en vez de jamón de york le queréis poner bacon es el momento, así se dorará a la vez.
Mientras se dora, separamos a un lado de la sartén y en la otra mitad doramos los calabacines ( echarle también un poco de sal y pimienta).

Picamos el jamón de york.



En un bol batimos los huevos, añadimos la leche evaporada, el frito de cebolla, el jamón de york picado y el queso rallado si os gusta con un poco más de sal y pimienta.
Mejor id probando para que no nos pasemos con la sal.



Echamos esta mezcla a la masa quebrada que ya tenemos horneada.

Disponemos encima de ella el calabacín, que quede bien repartido.





Partimos los tomates a rodajas y los repartimos también sobre el relleno, que queden intercalados con el calabacín..



Introducimos en el horno que seguimos teniendo precalentado a 180 grados y horneamos hasta que cuaje.
Sabremos que está hecho cuando al meter un palillo en el relleno este sale seco.
Meterlo hacía el centro de la quiche, es lo que más tarda en cuajar.
Sobre 15 ó 20 minutos suele ser suficiente, pero mejor hacer la prueba del palillo, es infalible.




Ya veis , dorada y divina.



Os va a sacar de más de un apuro y hasta para una ocasión especial, rellenandolas con salmón, gambas, espárragos...etc..o haciéndolas con tamaño individual.

¿Os apetece un trocito?

Galletas de avena, aceite y chocolate.

Estas galletas son muy rápidas y fáciles de elaborar, No necesitan amasado, solo mezclar bien sus ingredientes, dejar reposar en la nevera p...