sábado, 2 de enero de 2016

Lomo de cerdo al horno para sandwiches y ensaladas


Esta es una de esas recetas sencillas y que nos vienen fenomenal para  tener cocinado en la nevera  y listo para preparar sandwiches, bocatas , burritos, ensaladas, unas patatas rellenas con queso gratinado o lo que os apetezca dependiendo de vuestra imaginación.
La suelo dejar rosada, pero hecha, así al partirla y al que la prefiera más hecha o templada se le puede dar unas vueltas en la sartén o a la plancha.
Fría está exquisita y en la sartén con una pizca de mantequilla y pimienta es un buen bocado.

Perfecta para los que se inician en la cocina, sencilla y económica que nos resolverá más de un cena o reunión de amigos.



Para elaborarla necesitaremos:

  • Un trozo en mi caso un kilo de lomo de cerdo, no llega a 5 euros el kilo.
  • Una cebolla.
  • Pimienta negra molida.
  • Sal.
  • Mostaza normal para untar.
  • Mostaza en grano, esto es optativo, en la primera foto no la puse en en esta segunda si.
  • Aceite de oliva.
  • Un diente de ajo y romero, optativo.
  • Un bote de cerveza o medio vaso de vino blanco.






En el fondo de la fuente de  asar ponemos un poco de aceite de oliva, la cebolla en juliana, un ajo picado y encima la carne salpimentada.
La untamos con la mostaza, no os preocupéis por la cantidad, que quede bien cubierta.
En la primera foto, de la carne ya hecha, estaba bien untada, en esta segunda no me quedaba y solo puse en grano, como veis puedes variar según tengas en el frigorífico.


Añadimos en el fondo un poco de la cerveza o del vino blanco, un poco de romero en polvo o fresco y metemos tapado con papel de aluminio en el horno, a 200 grados durante 10 minutos.
Pasados los 10 minutos, sacamos, destapamos y vamos echando por encima caldo, si hace falta añadimos más vino o cerveza y un poco de agua, no debe tampoco nadar en caldo.
Se le pueden añadir patatas cortadas al principio de la cocción o añadírselas más tarde cortadas en tacos o a medio freír.



Seguimos con la carne en el horno tapada hasta que esté hecha, quitando en los últimos cinco minutos el papel de aluminio para dorarla un poco y echarle más jugo por encima.
El tiempo de horno va a depender del tamaño de la carne, de todas formas es un poco más de 30 minutos.
No os importe que si cortada la primera loncha, si vemos que todavía la queremos más hecha le demos 5 ó 10 minutos más de horno.

Sacamos y dejamos templar para cortarla en lonchas finas como si fuese rosbif.



Con unas patatas hechas en puré con un poco de mantequilla y unos champiñones fritos añadidos al final está exquisita.




Otro acompañamiento puede ser unos champiñones fritos o a la plancha, espárragos, o la verdura que nos apetezca, unos pepinillos agridulces o una buena ensalada es ideal para tener lista cuando llegamos a casa del trabajo.



Como vemos yo la he dejado con un punto rosado, no he retocado la foto.
A las fotos solo les doy algo de luz si veo que están muy oscuras, no modifico nunca el color.
Si ha os ha quedado en este punto y os gusta más hecha es tan sencillo como pasar las lonchas por una plancha con unas gotas de aceite y mantequilla o calentarlas de la misma manera una vez frías al día siguiente.



Espero que os haya parecido interesante la receta.

Ahora solo me queda desearos que este año que comienza nos traiga salud y trabajo, el resto ya lo pondremos nosotros ¿ no os parece?


miércoles, 23 de diciembre de 2015

Pato confitado al horno con patatas




Ya empieza a ser habitual ver patos en los grandes supermercados, sobre todo cuando se acerca la Navidad.
Es usual verlo despiezado, muslos por un lado, sobre todo ya confitados y las pechugas por otro. Estas son más habituales verlas frescas, para cocinarlas tanto a la plancha, como para marinarlas o para hacer cualquier tipo de elaboración.

La carne del pato no solo tiene un gusto exquisito, también  nos aporta proteínas de buena calidad y es rica en aminoácidos esenciales, vitaminas del grupo B y minerales como son el hierro, el zinc y el fósforo.
Como la mayoría de las aves si le quitamos la piel le quitamos toda la grasa que tiene y muchas calorías, pero también nos llevamos con el ella gran parte del sabor, por lo que recomiendo cocinarla con ella y luego si se desea apartarla y no comerla, aunque bien dorada y crujiente es todo un lujo.

La receta no puede ser más sencilla y rápida, seguro que si la hacéis no os va a defraudar.

INGREDIENTES:

Un muslo de pato confitado por persona con su grasa.
Dos patatas medianas por persona.
6 - 8 tomates cherry por persona o uno mediano maduro.
Una cebolla por persona, optativo.
Romero fresco a ser posible.
 Tomillo fresco a ser posible.
Sal y pimienta.
2 - 3 dientes de ajo picados.
Un chorrito de un buen Cognac, Armagnac, o un licor que tengamos por casa.

ELABORACIÓN:
Hay que tener en cuenta que los muslos de pato ya confitados están cocinados.

Si los compráis frescos y deseáis confitarlos vosotros mismos AQUÍ tenéis la receta de como hacerlos con un paso a paso que nos dejará ninguna duda.



Precalentamos el horno a 200º.
Pelamos y partimos las patatas a rodajas un poco gruesas y las cebollas en juliana.
Pelamos los dientes de ajo y los picamos.
Lavamos el romero y el tomillo.
Ponemos en la bandeja del horno o en el recipiente donde lo vayamos a cocinar primero la cebolla, encima de ella las patatas a rodajas y los tomates partidos por la mitad.
Esparcimos por encima la sal (no mucha), la pimienta, el romero y el tomillo.
Untamos por encima de las patatas, tomates y cebolla con la mitad de la grasa del pato.
Hay que tener en cuenta que esta grasa ya tiene el sabor de las especias y de la cocción a baja temperatura del pato.
Añadimos por encima un chorrito del licor deseado y un poco de agua.
Introducimos en el horno tapado con papel de aluminio y cocemos hasta que las patatas estén casi hechas, añadiendo mas líquido si fuese necesario.






Una vez que tenemos las patatas casi hechas es el momento de añadir los muslos de pato.
Los ponemos por encima de las patatas con el resto de su grasa y si deseamos ponemos unos pocos más de los tomates partidos, los otro se habrán desecho un poco y así encontramos algunos en su punto exacto.
Hay que tener en cuenta que son pequeños y se hacen enseguida.
Impregnarlos los tomates por encima con un poco de grasa.

Introducimos en el horno con la fuente tapada con el papel de aluminio.




Cuando veamos que el pato ya está caliente y casi en su punto le quitamos  el papel de aluminio y dejamos que se dore la piel, así nos quedará crujiente y en su punto.




Es una receta muy sencilla y rápida de hacer que estoy segura que a mas de uno le solucionará alguna comida o cena de estas fiestas.






Solo me queda desearos que esta navidad sea lo más tranquila y feliz posible y que el año nuevo venga lleno de cariño, trabajo, salud y buenas personas.
Que nos dejen vivir con tranquilidad, que nos dejen trabajar sin agobios y que la gente que no nos desea nada bueno la tengamos lo más lejos posible.
Ya sé que es mucho pero soñar es gratis y por pedir que no quede.

Un abrazo a todos y FELIZ NAVIDAD.






domingo, 20 de diciembre de 2015

Historia de un desafío: como hacer MACARONS y no desesperar.



Con el mes de Diciembre llego un nuevo Desafío cargado de historia.
Este mes les ha tocado a Mila y a Mina, las hermanas que nos deleitan con su blog LA COCINA DE CAMILNI, desafiarnos con los MACARONS y desde luego que lo ha sido.
Quien piense que los MACARONS  es un postre o un dulce moderno, se equivoca totalmente.
En 1581 Catalina de Médici los ofreció en su boda a los invitados, mirad AQUÍ más información sobre su historia.
Lo que no comprendo es si ahora con todos los aparatos modernos que tenemos si nos sale a la primera es porque un haz de luz nos ha guiado o aunque no nos toque la lotería esto nos ha salido, ¿ como en aquél entonces lo podían hacer?.
¿Cómo hacían el azúcar glas?,¿ cómo trituraban la almendra?, bueno esto a lo mejor igual que hacían la harina de trigo,  como eran sus mangas pasteleras de aquel entonces??, la verdad es que me ha dado por pensar y profundizar en como eran las cocinas de entonces.
Os dejo algún enlace que he encontrado en la red por si os apetece leerlo:
Historia de la pastelería.
Origen de los pasteles.
Aunque no he encontrado nada todavía en imágenes sobre el macaron, seguiré insistiendo.

Si es vuestro deseo intentar hacerlos, no desesperéis, porque como dicen en algunos blogs, después de intentarlo 3000 veces os irán saliendo mejor.
De mi tanda de macarons unos se resquebrajaron, otros por olvido se quemaron y estos que veis en las fotos son los que quedaron con algo de pie, no tanto como cabía esperar pero pasables.
Eso si, el sabor a almendra buenísimo.

Hay que tener en cuenta a la hora de hacerlos varios factores:

  • La harina de almendra lo más fina posible, mucho mejor comprarla ya  molida ya que al hacerlo en casa si nos pasamos con la batidora o el robot tiene a soltar su aceite provocando que el tiempo de secado sea superior o que simplemente no podamos tamizarla.
  • El azúcar glas, muy importante comprarlo , no intentéis hacerlo partiendo de azúcar normal porque el que venden ya viene preparado para que no se apelmace, tamice bien y quede perfecto.
  • La humedad ambiente, ya que hay que dejarlos secar en el papel antes de hornear, 
  • El horneado: esto va a depender del horno, de la suerte que tengamos, de lo grandes o pequeños que los hagamos hecho, de si los hemos puesto en plantilla de papel o hemos comprado la de silicona, etc...y mil etc más.


Total que si os salen bien a la primera ha sido casualidad y suerte que ya la quisiera yo para la lotería en vez de los macarons.

Aquí esta la receta y que la fuerza os acompañe.

INGREDIENTES:

  • 110 gramos de almendra e polvo
  • 225 gramos de azúcar glas
  • 25 gramos de cacao en polvo, normalmente sin azúcar yo tenía a la taza y es el que puse.
  • 120 gramos claras de huevo, no valen las envasadas. las claras de 4 huevos medianos nos sobrará un poco.
  • 50 gramos de azúcar en granillo, normal.
  • Una pizca de sal.


ELABORACIÓN:
Precalentamos el horno a 150 grados.
Se mezcla y tritura el azúcar glas, el cacao en polvo y la almendra en un robot  durante un minuto, no más para que no suelte aceite la almendra.
La mezcla la ponemos en una bandeja de horno con papel y  la horneamos durante 5 minutos exactamente a 150 grados, sacamos y dejamos enfriar.
Una vez fría tamizamos toda la mezcla por lo menos dos veces.
Si nos queda algún trozo gordito en el colador  lo desechamos.

Yo me equivoqué y lo metí en el horno después de tamizado



Separamos las claras de las yemas y las pesamos,
Yo las deje fuera de la nevera tres o cuatro horas, dicen que es mejor si están a temperatura ambiente unas horas.
Yo por si las moscas lo hice.
Las montamos con una chispa de sal, cuando están casi montadas le añadimos el azúcar en grano hasta que quede un merengue bien firme.




Vamos mezclando la mezcla de almendra etc.. con una espátula a pocos con el merengue, siempre con movimientos envolventes.




Vemos que todo se integra quedando al final una mezcla brillante y sin grumos.




Ponemos esta mezcla en la maga pastelera con una boquilla de agujero redondo y vamos haciendo los montoncitos en el papel, lo más redondos posibles.
Tendría que haber hecho una plantilla pero como soy María prisas pues no lo hice, así me paso que no había un circulo igual a otro, ya lo se para otra vez.







Una vez puesto en el papel es el momento de dejarlos secar, aquí influye el tiempo, la humedad, las prisas, las ganas de acabar, el humor que tengamos ese día y sobre todo, como en la lotería, la suerte.

Cuando veamos que posamos el dedo encima de un macaron y no se nos queda pegado, hacedlo en el más feo para no jorobar ninguno que sea más bonito, nos indicará que están listos para meter en el horno.
El secado puede durar desde una hora a varias horas, depende de la humedad de donde vivamos y de nuestra casa.
Ayudaros con el horno encendido y abierto, un secador, un humidificador, cada una ha tenido su truco y su imaginación.
Para hornearlos temperatura a 150 grados, SIN AIRE, muy importante.
cuando los metamos mejor hacedlos por tandas, así le vamos cogiendo el truco y si nos sale mal una tanda por horno fuerte o flojo, podremos rectificar en la siguiente.
Bajamos el horno a 140 y horneamos.
La temperatura de todas formas nos la indicará nuestro horno, nadie mejor que nosotras para saber después de la primera tanda la temperatura que hay que poner.

Una vez hechos, sacamos y dejamos enfriar antes de despegarlos.
Guardamos una vez fríos en una caja de galletas y los tenemos un día o dos, yo los tuve cuatro y estaban perfectos, si los consumimos enseguida están chiclosos y pensaremos que no nos han salido bien.



Ya los podemos rellenar como más nos guste, yo con un dulce de boniato que tenía hecho y que aproveche.



Este es el resultado, de los que quedaron más o menos bien para las fotos.

El sabor divino y aunque ese día se me quitaron las ganas de hacerlos de nuevo he de decir que repetiré la experiencia, si o si , tengo que cogerles el truco.

Si queréis ver las aventuras y desventuras de los macarons de mis compañeras en este desafío navideño no tenéis más que pinchar AQUÍ.







Nota para mis queridas hermanas Camilianas, nunca hubiese creído poder hacer este dulce, después de dos semanas casi hechos he querido guardar cuatro mitades en la caja de galletas y os puedo asegurar que están perfectas, no se pasan , no han reblandecido y el sabor es todavía mejor.
No ha sido un desafío fácil pero desde luego cumplía las normas de un gran desafío, por algo el grupo se llama DESAFÍO EN LA COCINA.
Desafío hecho y casi o medio conseguido, desde luego desafío era, pero en este mes??
Una cosa hay que agradeceros y es que con este desafío ha quedado demostrado que este grupo es uno de los mejores de la red, por los componentes, por el compañerismo, por las risas, hasta por los nervios que nos habéis hecho pasar que algunas hasta hemos soñado en redondo.
Pero sobre todo por el cariño que se nota en el ambiente que hace que nos hayan salido a casi todas y no ha sido por falta de intentos, que yo creo que por las fechas que son y por el trabajo que llevan deberían eximirlas del castigo por no haber podido llegar a finalizarlos.




Os deseo a todas una FELIZ NAVIDAD y que el grupo siga así de divertido.

Fuente de la receta: Webos fritos, macarons de chocolate.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Terrina de pollo con avellanas y tomates secos



El año pasado me propusieron colaborar con el Calendario Expert 2015 que se reparte por sus tiendas situadas  en Alicante, Valencia, Murcia, Albacete, Ávila, Ciudad Real, Cuenca y Toledo.

Para la receta del mes de Enero  elaboré esta sencilla terrina de pollo con avellanas y tomates secos.
Este tipo de terrinas son fáciles y económicas. Nos solucionan más de una cena o el aperitivo en una reunión de amigos.
Ideal para las fiestas navideñas acompañada de una ensalada variada.

Las pechugas de pollo las encontramos en dos texturas, una parte picada y la otra en tiras finas, así el picado se une con el resto de ingredientes que al cocerse forman la terrina. 
Pero se puede optar por picar todo el pollo lo que nos simplifica todavía más su elaboración.
Las avellanas enteras, no quedan duras ya que se hidratan en la cocción con los líquidos que lleva y la humedad que le proporciona el baño maría.

INGREDIENTES:
  • 2 Pechugas de pollo.
  • Un puñado de avellanas.
  • 2 huevos batidos.
  • 14 tomates secos picados.
  • 75 gramos de aceitunas negras picadas.
  • Un tapón de Oporto.
  • Un tapón de coñac.
  • Pimienta negra.
  • Comino.
  • Nuez moscada.
  • 2 cucharadas soperas de pan rallado.
  • Perjil picado.
  • Cebollino picado.
  • Cilantro picado.
  • Sal.
ELABORACIÓN:

Picamos muy fino una de las pechugas y la otra la hacemos tiras no muy gruesas.
Mezclamos la pechuga que hemos triturado junto con los huevos batidos, los tomates secos picados, las aceitunas negras, las avellanas, el pan rallado, el perejil, el cilantro, el cebollino picado, los licores, la sal  y las especias.
Amasamos todo el conjunto, tapamos el bol con papel film y lo dejamos en la nevera como mínimo una hora, así se mezclarán los sabores.


Precalentamos el horno a 180º.
Untamos un molde de cake con aceite o mantequilla y le espolvoreamos pan rallado ( no es imprescindible pero nos ayudará a desmoldarlo)
Echamos una capa de la mezcla en el fondo de la terrina.
Vamos intercalando tiras de la pechuga de pollo con la mezcla que tenemos en el bol acabando con la mezcla.
Untar la superficie con un poco de aceite y presionar o dar unos golpes al molde para que no queden huecos entre las carnes y darle consistencia.



Tapamos el molde con papel  de aluminio e introducimos en el horno durante una hora, al baño María.
Para saber si está hecho, lo pinchamos con el palo de una brocheta y si sale limpio es que ya está listo.
Dejamos enfriar y reservamos en la nevera por lo menos 12 horas antes de desmoldar.

Para sacarlo del molde le pasamos un cuchillo afilado por todo el contorno de la terrina con cuidado de no romper las paredes que lo forman.
Lo volteamos en una fuente boca abajo y dándole unos golpes suaves debe salir del molde.
Ya lo tenemos listo para cortar y servir.



Disculpad las fotos de la elaboración pero las hice muy deprisa y casi sin tiempo. Pero he querido mostraros aunque fuesen solo dos del paso a paso ya que no es complicado.

Espero que hagáis esta receta,  si os gusta y queréis mandarme una foto yo con gusto la pondré en este post si así lo deseáis.´



Para cualquier duda podéis contactar conmigo bien con un comentario en el blog, o por Facebook.


viernes, 27 de noviembre de 2015

Dulce de boniato, receta casera.



En Otoño llegan las alcachofas, los ajos tiernos, las naranjas, multitud de frutas y verduras con los que poder hacer platos llenos de sabor y vitaminas.

En esta receta hemos comprado unos estupendos boniatos. Ricos en vitamina A, perfecta para prevenir enfermedades en los ojos, tejidos blandos como la boca, piel, uñas, mucosas y fortalece el sistema inmunitario.
Si buscamos en google encontraremos muchas más propiedades beneficiosas.
En cuanto al precio son económicos por lo que es otra verdura u hortaliza de esta temporada que no podemos dejar de incluir en nuestros menús.
 

Para preparar este dulce necesitamos pocos ingredientes.

  • Boniato
  • Azúcar moreno.(Le da un color más bonito al dulce)
  • Una cucharadita de café de canela.
  • Zumo de limón.
  • Un poco de la corteza del limón rallado.
ELABORACIÓN:

La medida de cada ingrediente va a variar según nuestro gusto y la cantidad de boniato que deseemos hacer.
Yo he hecho dos boniatos grandecitos.
El primer paso es pelarlos y cortarlos en trozos.

PRIMERA FORMA DE PREPARARLOS:

Los echamos en una olla, los cubrimos de agua no excedernos ya que se quedaran todas las vitaminas en ella.
Dejamos hervir hasta que estén blanditos para poderlos triturar. Sobre 10 minutos.
Una vez blandos sacamos del agua y escurrimos.
Reservamos el agua por si queremos añadir al final, en mi caso no ha hecho falta.
Una vez escurridos pesamos la carne del boniato para calcular la cantidad de azúcar moreno.
Normalmente se le pone el mismo peso de azúcar que de boniato pero al probarlos una vez hervidos y fríos vi que ya eran muy dulces por lo que puse menos de la mitad de azúcar.


SEGUNDA FORMA DE PREPARARLOS:

Los ponemos en el horno a 200 grados hasta que estén blanditos, suele ser unos 20 minutos.
El tiempo de horno dependerá de lo grandes que sean, lo mejor es pincharlos para saber cuando están.
Dejamos enfriar un poco, partimos y sacamos la carne del boniato con ayuda de una cuchara.
Pesamos la carne



Se vuelve a echar la carne de boniato en la olla, el azúcar con el zumo de medio limón. la ralladura del limón y la canela.

Dejamos que cueza y se mezcle con el azúcar hasta que quede casi deshecho, no tarda más de 10-15 minutos, removiendo con una cuchara de palo para que no se pegue.
Hay que llevar cuidado, como cualquier mermelada una quemadura con este dulce es muy dolorosa.
Sacamos del fuego y si nos gusta con una textura más suave, sin trozos trituramos con la batidora.


Este en concreto ha quedado perfecto para untar y con una sabor maravilloso.
No me gusta demasiado dulce , por eso la cantidad de azúcar es a gustos.


Ya lo tenemos listo para mezclar con yogurt en el desayuno, para unas tostadas, para rellenar unas
empanadillas o mezclar con un bizcocho.

Esta receta me la dio una vecina a la que quería mucho, Pepa, del pueblo de Sax en Alicante.
Me dio varias recetas que hacían las mujeres en el pueblo, en fiestas.
Se solían reunir en casa de una de ellas y todas juntas los elaboraban.
Iré poniendo conforme pueda cocinar las demás recetas.

Aquí os dejo otras propiedades del boniato, puede que nos resulte poco atractivo a la vista pero podemos comprobar la cantidad de beneficios que nos aporta.


Espero que os guste.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Arepas


Como cada 20 de cada mes llega un nuevo DESAFÍO EN LA COCINA.
Este mes casi nos vuelve loca Carolina, le tocaba a ella decidir que receta hacer y como siempre nos dan durante algunos días unas pistas para ver a quien se le enciende una bombilla y da con la solución.
A Carolina la llaman" la boss internacional " y claro ella haciéndose la ofendida de aquella manera nos hizo creer que esta vez estaba en plan patriótico... ejem, ejem.
Nada más lejos de la realidad visto lo visto y que la receta elegida por ella son las AREPAS.

El relleno daba igual, el que más nos gustase a cada uno de los participantes, lo importante era hacer la arepa, que la probásemos, que escogiésemos entre las de maíz o las de trigo, Hechas al horno, en sartén o fritas, lo importante era hacerlas.
Las arepas es el pan tanto de Venezuela, como de Colombia o Panamá.
De harina  de maiz precocido son las más habituales y es como he decidido hacerlas.
Se suele encontrar esta harina en grandes supermercados y también en pequeños comercios  donde ya es habitual verla.

La receta: Para tres arepas.


  • 300 ml de agua ( puede ponerse mitad de agua, mitad de leche)
  • La misma cantidad en harina de maíz precocido.
  • Una pizca de sal.
  • Una pizca de azúcar. (optativo)
  • Un poco de colorante alimentario. ( optativo, solo  lo he puesto en las fritas)

Para hacerlas FRITAS:

En un bol echamos el líquido tibio, la sal,  el azúcar y el colorante si queremos que tenga un tono dorado.
Añadimos la harina poco a poco, es posible que no admita toda .
Removemos con una cuchara de madera hasta que tengamos que amasarla a mano.
Yo he hecho un rulo para hacer tres bolas iguales.
La masa ha de poderse manejar bien y no quedar pegajosa, nos podemos humedecer un poco las manos si fuese necesario para trabajarla.
No necesita tiempo de reposo.
Hacemos una bola con la mano y yo para darle la forma he puesto papel de horno en la encimera, encima la bola, doblando el papel sobre ella y aplastándola con la mano por encima del papel para darle la forma redondeada  manejándola mejor.


Una vez hechas las arepas, como veis no son muy gordas, las freímos en aceite de girasol bien caliente.
Al principio queda en el fondo, pero conforme se hace sube a la superficie.
Dejamos que dore por ambos lados, sacamos y escurrimos en papel de cocina.
Así procedemos con todas.



Una vez escurridas del aceite y todavía caliente las abrimos por la mitad con un buen cuchillo de sierra y las rellenamos con lo que más nos guste.



En mi caso y para dar un toque fresco a la arepa frita he rellenado con carne fría que hice al horno el día anterior, ensalada variada, cebolla en juliana, tomate y pimiento crudo. Si os apetece aliñarlo con un poco  de mayonesa y mostaza o bien una vinagreta muy ligera.

AREPA AL HORNO:

Para hacer las arepas al horno es muy sencillo también.
Lo fundamental es no pasarse con el agua porque si quedan demasiado húmedas tardarán mucho en hacerse y la masa por dentro quedará cruda y muy tiesa por fuera.
Los ingredientes son los mismo, solo que no le he puesto el colorante.

Las amasamos, formamos las bolas con las manos y le damos la forma aplastándolas , esta vez al hacerlas con las manos la forma ha sido más irregular.
Ponemos unas gotas de aceite en la bandeja y las masas encima.
Con el horno precalentado a 200 grados introducimos la bandeja y dejamos hornear unos 15 minutos por un lado, y casi lo mismo por la otra.
Se pueden hacer en la rejilla del horno, pienso que sería mejor ya que se hacen a la vez por los dos lados, pero eso será la próxima vez que las haga.




Las tenemos listas para abrirlas por la mitad sin llegar al final y rellenar de lo que más nos guste.


He de decir que la primera vez que las hice no me quedaron bien, estaba la masa demasiado húmeda y estaban crudas por dentro, luego tanto las hechas la horno como las fritas han quedado muy bien.
Las arepas han de comerse calientes o templadas, nunca frías porque quedan gomosas y duras, ese el único inconveniente que les veo.
Llenan mucho más que otro tipo de masa , de todas formas probaré a hacer las arepas andinas que son con harina de trigo.




Si queréis ver las recetas de mis compañenr@s pinchar AQUÍ.
Hay rellenos y consejos para que os salgan bien a la primera.


martes, 10 de noviembre de 2015

Pato confitado en su propia grasa ¿Cómo se hace?



El confitado es una técnica que se utiliza para la conservación de los alimentos.
Salando primero y cocinando después a baja temperatura nos permitirá tener en este caso nuestro muslo de oca, pato o el ave que prefiramos con una caducidad prolongada.
En cuanto al salado, podemos añadir junto con la sal, dientes de ajo, hierbas aromáticas o especias a nuestro gusto.
La grasa en la que confitemos ha de ser de la mejor calidad, para el pato o la oca la mejor es la suya propia, La podemos encontrar en grandes superficies o supermercados especializados, sobre todo en los meses próximos a la navidad.
La que se ve en la foto la he comprado en Makro, no llegaba a seis euros y es de una buena marca.
No merece la pena escatimar por un euro o dos, ya que la podemos reutilizar no solo volviendo a confitar , sino en otros guisos como la casoulete o al horno con patatas.


Estos muslos son más grandes que los de pato, son de oca y necesitan un poco más de tiempo tanto de marinado, como luego de cocción.

Si no encontrásemos la grasa de pato lo mejor es hacerlo con un buen aceite de oliva virgen extra.

Comenzamos limpiando la piel del pato- oca de las posibles plumas pequeñas que le puedan quedar. suelen estar limpios pero no está de más repasarlos.

Mezclamos sal gruesa marina con un poco de pimienta, romero, tomillo y dos dientes de ajo picado.
Cubrimos con la mezcla los muslos durante 24 ó 36 horas, depende lo grandes que sean.
Pasado este tiempo, lavamos con agua y secamos con papel de cocina.
Ponemos la grasa comprada en una olla.


El tamaño de la olla es importante, que quepan las patas justas, ya que la grasa debe cubrir por completo la carne y si escogemos una olla demasiado grande nos hará falta más grasa. Si por el contrario es demasiado pequeña se nos amontonarán los muslos y tampoco cubrirán del todo.
Tendremos los muslos a 90º-100º de dos a tres horas. 
Lo mejor es comprobar la temperatura con un termómetro de cocina.
También debemos ir comprobando si están confitados pinchando con un palillo de brocheta la carne, Si el jugo que sale es rosado no estará hecho , ha de salir blanquecino , eso nos indicará que ha acabado el tiempo de cocción o escalfado.


Una vez acabado podemos guardarlos en tarros cubiertos con la grasa o en bolsas de vacío.
Duran hasta seis meses guardado en la nevera o bien congelar, prolongando así el tiempo de caducidad.



Ya esta listo para cocinarlos como más nos guste, al horno, en cazuela con legumbres, en ensalada...
Ya depende de como más guste en cada casa.

Galletas de avena, aceite y chocolate.

Estas galletas son muy rápidas y fáciles de elaborar, No necesitan amasado, solo mezclar bien sus ingredientes, dejar reposar en la nevera p...