sábado, 20 de mayo de 2017

Flotatina de mousse de melocotón y manzana



Este mes en el grupo estamos de aniversario, el Quinto ni más ni menos.
Y para ellos las bosses querían una celebración por todo lo alto y además fresquita, acorde ya para los calores que tenemos en algunos sitios de España y en otros los que llegarán.

¿Y cual es ese postre que nos ha causado primero un poco de mieditis y luego ha resultado ser sencillo y delicioso?  UNA FLOTATINA.

Os preguntaréis que es, pues muy sencillo una tarta  que se puede hacer de mil maneras, pero  cuyo exterior ha de ser una gelatina que envuelva el interior de tal manera que ese relleno ha de flotar en la gelatina exterior.
Si, habéis entendido bien, flota.
Flota cuando al relleno frío le añadimos la gelatina, esta entra por todas las paredes del molde y lo hace flotar quedando así envuelto en ella. ¿Complicado? para nada, os lo demuestro con las fotos del paso a paso y comento ya que es mi primera flotatina pero no la última mis errores y como los he resuelto por si os pasa a quien la leáis.
También comentaros que ha sido un auténtico éxito, hasta a mi que soy muy exigente con los postres y que no todos me gustan este me ha encantado, tanto es así que lo repetiré más de una vez.

Pinchando en el logo encontráis todas las tartas de mis compañeras, donde no vamos a ver una igual a la otra y que nos va a enseñar multitud de ideas y consejos.


Vamos con la receta:

INGREDIENTES:

Para la crema pastelera de melocotón:


  • 400 gramos de melocotón en almibar y ml del almíbar.
  • 50 gramos de harina de maíz. (Maicena)
  • 40 ml de zumo de melocotón o agua.
  • Azúcar o sacarina al gusto (no pongo cantidades porque depende de como os guste de dulce ya que el melocotón lleva azúcar)
  • 2 huevo y una yema.
Sobrará crema pastelera que podremos utilizar para otros postres.

Para la mousse de melocotón:

  • 350 gramos de crema pastelera de melocotón.
  • 500 ml de nata para montar con un mínimo de 35% de grasa. ( muy fría)
  • 2 huevos
  • 40 ml de zumo de melocotón o agua.
  • 8 hojas de gelatina, hojas de cola de pescado neutra. ( le tendría que haber puesto 10)
  • 100 gramos de azúcar o sacarina al gusto ( como siempre digo la cantidad depende del gusto de cada uno, no va a modificar la receta,  pero cuidado con la sacarina, si es mucho puede amargar, mejor ir echando poco a poco)
Gelatina exterior:
  •  750 ml de zumo de manzana. de un brick de litro de zumo de manzana o si tenéis licuadora ( yo no) lo podéis hacer natural, mucho mejor,
  • 12 hojas de cola de  pescado neutra.
 Molde rígido metálico de 1.500 ml de capacidad.
Las que saben más que yo dicen que es mejor uno de silicona, yo no tenía pero así veis que con uno rígido también se puede.
Eso si, con el otro es mucho más sencillo de desmoldar.

ELABORACIÓN:

Comenzamos con la mousse.
 Echamos en un cazo el melocotón troceado con el almíbar en un cazo , calentamos para que se deshaga un poco el melocotón y trituramos. Dejamos templar.
En un cuenco ponemos el zumo o el agua y desleimos la harina de trigo. Agregamos los huevos y la yema y mezlcamos con unas barillas.
Mezclamos con el melocotón  y el almíbar triturado en el cazo, a fuego medio y sin dejar que se pegue al fondo hasta que espese. 
Dejamos enfriar.



Pasa elaborar la mousse en un bol con agua muy, muy fría ( mejor agua con hielo) echamos las hojas de gelatina una a una para que no se peguen y se hidraten.
¿Porqué con agua fría? Con ello conseguiremos que una vez que se ablanden no se deshagan en el agua.

Vemos que son unas hojas como si fuesen de plástico, al contacto con el agua fría se van ablandando hasta que quedan muy manejables.
Calentamos en un cazo unos 40 ml de zumo de melocotón, cogemos las hojas de gelatina del agua fría y escurrimos en la mano apretándolas.
Las incorporamos al zumo caliente y removemos con las barillas hasta que se deshagan completamente.
Echamos al cazo la crema pastelera y volvemos a mezclar todo. Que se integre bien una preparación en la otra.
Mientras esto se enfría montamos la nata bien fría incorporando el azúcar cuando vaya montado.


Llega el momento de mezclar la nata montada con la preparación de la crema pastelera y la gelatina que también ha de estar fría para que la nata no baje.

La iremos añadiendo poco a poco y mezclando con una espátula con movimientos envolventes.


Hasta que esté completamente mezclado.




Una vez preparada la mousse cogemos el molde que ha de estar perfectamente limpio y le pasamos un papel de cocina con aceite de girasol por todo el interior del molde, que no se os quede ningún rincón sin darle con el aceite sino no desmoldará bien.

Llenamos el recipiente con la mousse pensando que tenemos que dejar cabida para la gelatina y que lo que queremos es que flote.
He repartido la mousse con una cuchara de salsa para distribuirla bien por todo el molde.
Una vez puesta la mousse le damos unos golpes al molde en la mesa de trabajo y movemos un poco hacía los lados para que se reparta del todo y quede uniforme.

Nota:
Yo lo he llenado hasta la mitad, tendría que haber puesto un poco menos todavía para que luego al desmoldar la capa que ahora queda bajo, la tendremos arriba y quede con una buena capa de gelatina, pero que me deje cabida para que la base  también la tuviese , por lo menos de medio centímetro y casi no tenía o no se apreciaba al desmoldar.

Me ha sobrado preparación de mousse que he repartido en tres vasitos, no os los enseño porque se comierón nada más enfriarse..

Metemos el molde con la mousse en la nevera de 4 a 5 horas tapado con papel film pero mejor dejarlo toda la noche.



Y llegamos al paso flotatina.
Ponemos en un cuenco con agua con hielo las hojas de gelatina para que hidraten.
En un cazo calentamos 50 ml del zumo de manaza hasta que se deshagan completamente y a continuación lo incorporamos al resto del zumo mezclándolo bien.
Dejamos enfriar, cuidado, no meter en la nevera para que no cuaje, pero si ha de estar a temperatura ambiente, si estuviese caliente nos desharía la mousse. ( que es lo que me ha pasado a mi un poco, pero os digo también como lo he solucionado)



Antes de echar el zumo con la gelatina separamos con los dedos y con cuidado la mousse de las paredes del molde, pudiéndonos ayudar con una espátula.
Esto nos será más fácil de lo que creemos por que hemos puesto el aceite en el molde.
Con la ayuda de un cazo echamos el zumo y  vamos separando la gelatina con la espátula  para que entre por los lados y se vaya al fondo.

Al ver que se me deshacía un poco la mousse, solo puse una fina capa de gelatina.
Metí en la nevera de nuevo para que enfriase, esta vez en el congelador una media hora y deje que esa fina capa se formase.



Al enfriarse volví a sacar, otra vez separé  la mousse y la fina capa de gelatina de las paredes del molde , esta vez mucho más fácil que la anterior por la gelatina y de nuevo a echar el resto de  la gelatina hasta que esta vez no se deshizo y flotó, vaya que si flotó.




Como veis llene del todo el molde y no me dejó una vez fría volver a poner un poco más para formar la base de gelatina, pero como muchas cosas en la cocina la primera vez se aprende y la segunda ya sale mejor.


Para desmoldar mejor dejar toda la noche en la nevera, yo lo acabé por la mañana temprano y la enfrié en el congelador porque la quería para la comida.


Para desmoldar en un cacharro grande que nos quepa nuestro molde dentro, echamos agua caliente e introducimos el molde  sin soltarlo no nos vaya a entrar líquido en la gelatina y dejamos 3 ó 4 segundos para que la gelatina se separe del molde, segundos solo, eh, no se nos vaya a deshacer.

Intentamos desmoldar en nuestra fuente de servir y si no lo conseguimos volvermos a introducirlo en el agua caliente otros segundos.

Yo lo desmoldé al cuarto intento, pero como veis quedo genial.



Y ya en la fuente lo tenemos listo para consumir, pero mejor meterlo en la nevera por lo menos una hora más para vuelva quedar firme y frío , que no le afecte el calor del desmoldado.



Perdón, perdón por el rollo que os he metido pero quería que para las que no lo han hecho todavía les quede claro y explicado mis fallos para que  no los cometan.

Y aquí tenéis el corte.

Como no, hay que enseñar el corte sino como os aseguro que ha flotado???



Como véis la mousse suaveeeeeeeeeeeeeee y fresco.
La mezcla de gelatina de manzana y el sabor del melocotón sencillamente delicioso.


Muchísimas felicidades a mis compañeras por nuestro aniversario y que cumplamos muchos más.

martes, 25 de abril de 2017

Redondo de ternera con guisantes glaseados a la mostaza





Esta receta es una de mis colaboraciónes al calendario que todos los años  reparte  Expert por navidad en muchas de sus tiendas.
Cada año encontramos 12 recetas la mayoría típicas de nuestra gastronomía y otras que aunque no son españolas debido a la mezcla de culturas y que cada vez más las vemos en nuestros restaurantes y casas de comidas se han hecho ya habituales en nuestras cocinas.
Tampoco os debéis perder el reverso de cada receta ya que cada año se dedica a un tema en concreto, como los cupcakes, las galletas, salsas, pates, etc...

En este caso y para quien no ha llegado a conseguirlo os dejo la receta de este redondo con guisantes glaseados a la mostaza que estaba exquisito.

Y ahora la receta.

INGREDIENTES:
  • Un redondo de ternera de 1.500 gramos.
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra.
  • Unas ramitas de romero.
  • Sal y pimienta molida.
  • 200 ml de vino tiento.
  • 250 gramos de guisantes frescos o congelados.
  • Una cebolla. ( si son chalotas tres o cuatro)
  • 50 gramos de mantequilla.
  • Un diente de ajo.
  • Dos cucharadas soperas de mostaza de Dijon.
  • 150 gramos de crema fresca o nata.

ELABORACIÓN:

Espolvoreamos la carne con sal, pimienta y romero y si encontramos una redecilla de hilo la metemos dentro y atamos ambos extremos, pero no es imprecindible el hacerlo.
En un recipiente que luego podamos meter en el horno con un poco de aceite de oliva doramos la carne por todos lados.



Al dorar la carne por todos lados la sellamos, de esta manera todos los jugos quedan en su interior y no resultará seca.



Precalentamos el horno a 220 grados.
Este paso que hago ahora no es imprescindible, si no tenéis bolsa de asar no importa pero es bueno tener en la cocina ya que nos permite asar dejando en este caso la carne con todo su jugo y mucho más tierna.

Una vez dorada, metemos la carne en la bolsa junto con la mitad de  el jugo que haya en la sartén ,( la otra mitad lo reservamos para la salsa ) añadimos el vino y cerramos la bolsa.
Si no la tenemos, echamos el vino tinto por encima y un poco de agua, tapamos la carne con papel de aluminio para que forme una tapadera o bien si tenemos una tapadera de cristal de pirex o similar.

Yo lo he hecho de esta manera porque no tengo cocotte, pero las que tengaís la suerte de poseerla esta es una receta perfecta para  darle uso.
También nos valdría una de barro con tapadera, pero yo aparte de taparla la sellaría con una masa de harina y agua, que se quede como una plastelina y con ella sellaremos la tapa a la cacerola.



Metemos al horno y como hemos dicho con el horno precalentado a  220º lo tendremos 15-20 minutos.

Apagamos el horno y sin sacar la fuente con la carne de el lo mantenemos unos 25 minutos más.
No abrir el horno para que no se vaya el calor y acabe la cocción.

Mientras la carne está en el horno hacemos la guarnición.
En un cazo o sartén derretimos la mantequilla junto con  la cebolla o chalotas y el ajor picados.
Una vez dorado añadimos  un poco del jugo del asado que teníamos reservado y dejamos que reduzca.
Añadimos la mostaza, la nata, la sal y la pimienta.
Cuando esté reduciendo incorporamos los guisantes congelados, si son frescos mucho mejor.
Los rehogamos unos minutos que va a depender del grosor de los guisantes, tapamos y reservamos fuera del fuego.

Cortamos la carne  en lonchas finas y acompañamos de los guisantes y si os gusta un poco de moztaza de dijón.



Ya veís que es una  receta sencilla y que seguro gusta a todos.

viernes, 21 de abril de 2017

Souffle de alcachofas



Y llegó el Desafío en la cocina de este mes, esta vez con una propuesta salada de lo más suave y deliciosa.
Da igual  el ingredientes principal que escojamos será igual de sencillo y fácil de elaborar.
Rocio de Chismes y Cacharros es quien de hacernos sufrir con las  pistas y nosotras pensando lo peor, yo más que otras ya que no lo descubrí a pesar de que muchas de las demas compañeras lo hicieron.
Y al final resulto ser el delicado y delicioso SOUFFLE.

Esta es mi receta :

INGREDIENTES:

  •  20 gramos ( bechamel) + 5 ( untar el molde) gramos de mantequilla
  • 2 cucharadas soperas de harina.
  • 300 ml de leche.
  • 100 ml de caldo de verdura suave.
  • 5 alcachofas.
  • Media cebolla pequeña muy picada.
  • 40 gramos de queso ( el que más os guste)
  • 4 yemas de huevo
  • 4 claras de huevo a temperatura ambiente
  • Sal, pimienta molida y nuez  moscada.
  • 1 cucharada de café  de harina de maiz (Maicena).
ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno a 180 grados
Untamos con mantequilla el molde o los moldes donde vamos a servir el souffle.

Pelamos y cortamos las hojas de las alcachofas para quitarles las puntas duras.No es que las vayamos a poner con hojas y todo pero así esas hojas ya cocidas las podemos aprovechar para algún guiso.

Las coceremos en agua, sal y un poco de limón o con unas ramitas de perejil, de esta forma no se ponen negras.
Una vez cocidas, sacamos y dejamos calientes en un plato para que evapore el agua.
Separamos los corazones que es lo que vamos a utilizar y el resto podemos congelarlos.

Hacemos una bechamel derritiendo en una sartén la mantequilla
Incorporamos la harina y la rehogamos para que no tenga sabor a crudo.
Calentamos la leche y la vamos echando a pocos sin parar de remover sobre sobre el roux ( mecla de mantequilla y harina) hasta que espese y añadimos al final la sal, la pimienta negra molida y la nuez moscada al gusto. Reservamos.

Es el turno de los huevos, que han de estar a temperatura ambiente.
Separamos las claras de las yemas y las montamos con una pizca de sal.
Comenzamos batiendo a velocidad baja e iremos subiendo hasta que estén firmes, al final le echamos una cucharadita de café rasa de harina de maiz y seguimos batiendo hasta que esté incorporada del todo, será un momento.
Esto hará que tenga más consistencia.

 Sofreímos la cebolla con una cucharadita de café de aceite con un poco de  sal y pimienta.
Cuando esté dorada añadimos los corazones de alcachofas bien picados si es así como queremos encontrarlos o bien los machacamos un poco con un tenedor.


A la bechamel le incorporamos las yemas de los huevos y mezclamos con unas barillas manualmente.
Seguidamente mezclamos con el queso rallado y el sofrito de cebolla y alcachofas.
Probamos y rectificamos de sal y pimienta.

Ahora incorporamos esta mezcla a las claras a punto de nieve y mezclamos con una espátula con movimientos envolventes para que no bajen las claras.

Rellenamos con esta prepraración el molde y metemos al horno que ya está precalentado.
No se puede abrir la puerta en ningún momento hasta pasados 30 minutos, ya que es un molde grandecito, yo incluso lo abrí en ese momento, pinché con un palillo y seguí unos cinco minutos más.

He visto que también se puede poner el molde al baño María, la próxima vez lo haré así a ver que tal.




Hay que comerlo caliente y enseguidita para que no baje demasiado, el soufflé nunca espera, pero me quedó para la noche y la verdad es que estaba igual de rico o incluso más.

Estas son las propuestas de mis compañeras que os aseguro que os van a dar ganas de hacerlas todas.
Pinchad en el AQUÍ.

Espero que os haya gusta la propuesta, yo solo tengo que deciros que estaba riquisímo.



Para esta receta me he basado en la receta de David de Jorge, Robin Food.
A la que he añadido las alcachofas y alguna cosilla más.

martes, 11 de abril de 2017

Guiso o estofado de ternera con macarrones.



Esta es una de esas comidas que gustan a todos en una casa.
A grandes y pequeños.
Los niños disfrutan mojando el pan en el caldito del guiso y como encima lleva pasta es una comida muy completa.
Si a esto añadimos que no es cara y que  la puede hacer hasta un principiante tenemos la comida perfecta.
Además no lleva muchos ingredientes y los que lleva los tenemos normalmente en casa por lo que si algún día tienes mucho trabajo, no tienes tiempo o ganas o quieres disfrutar del día, voilá...sin duda esta es.

Recuerdo que mi abuela la ha hecho toda la vida en mi casa.
En este caso yo la he hecho con ternera pero normalmente la hacíamos  con cordero, de todas formas con una carne o con otra está igual de rica.

Para cuatro personas bien comidas vamos a necesitar estos ingredientes:

  • 350 gramos de ternera o cordero cortado en trocitos.
  • 4 o 5 patatas medianas.
  • 2 hojas de laurel.
  • 1 cebolla picada.
  • Dos tomates rallados o cuatro cucharadas soperas de tomate triturado.
  • 150 gramos de macarrones o plumas del número 6, los hay más pequeños que también queda muy bien si los usamos.
  • 3 dientes  de ajos.
  • 6 o 7 bolitas de pimienta en grano o pimienta en polvo.
  • 4 cucharadas de aceite de oliva.
  • 150 ml de vino tinto.
  • Una pastilla de caldo de carne.
  • 2 clavos.
  • Una cucharadita de café de azúcar.
  • Una porción de chocolate negro.

Vais a ver que fácil es elaborarlo:

Pochamos la cebolla picada en la sartén con el aceite, los dientes de ajo, las dos hojas de laurel,  un pellizco de sal y otro de  pimienta.
Separamos la cebolla a un lado de la sartén si es un poco grande o sacamos y reservamos.
Incorporamos la carne a trocitos y freímos, sin sal para que no se desangre, añadimos las bolitas de pimienta y los dos clavos.
Una vez fríta agregamos el tomate con un pellizco de azúcar para restar acidez y desmenuzamos la pastilla de caldo por encima.
Sofreimos todo junto.



Echamos el vino tinto, dejamos que evapore un poco e incorporamos  un litro y medio de agua, que hierva  a fuego fuerte. ( siempre podemos ir añadiendo agua si hace falta o si se va consumiendo) Añadimos también un poco de azafrán o colorante alimentario.
Una vez que hierva bajamos el fuego, tapamos la olla y cocemos unos 15- 20 minutos a fuego medio.


Mientras empieza a hervir el caldo pelamos las patatas y cortamos a trozos pero chascándolas ( esto quiere decir que las cortamos pero los trozos los rompemos para acabar de partirlos con el cuchillo, haciendo ese típico sonido de chasquido) con esto conseguimos que la patata  suelte su fécula y con ella espesar el caldo sin tener que usar harinas.
Si cuando el guiso esté acabado vemos que todavía lo queremos espesar un poco más cogemos dos o tres trozos de patata y los machacamos con un poco de caldo en un plato, agregándolo de nuevo al guiso.
Ya veréis que bien queda.

Que no se nos olvide si lo tenemos de echar la porción de chocolate negro, si, si, chocolate.
Siempre tengo en la cocina para los guisos y las carnes en salsa.
Este truco me lo enseño mi abuela Carmen y mi tía Teresa, ambas excelentes cocineras.
Le da un toque de sabor al guiso y un color precioso, un poco más oscuro que os encantará.


Mientras se va haciendo el estofado cocemos la pasta que podemos hacer de dos maneras.

La primera echándola directamente al caldo y que se haga con el resto del guiso, pero cuidado, si en el paquete pone que al dente y el tiempo de cocción son 7 minutos hay que echarla acabando el guiso, para que no se deshaga. Tampoco queda bien si encontramos la pasta echa una gacha.

La segunda manera es la que yo suelo hacer. Esto es, la hago como una pasta normal, en agua y sal, pero el tiempo que la tengo es justo la mitad que ponga en el paquete. La saco , escurro y la reservo para añadirla cuando este acabando de hacerse el guiso.
¿Porque hago esto?. Por que de esta manera no embebe tanto caldo pero coge el gusto del guiso.
De esta manera también calculamos mejor la pasta que echamos y no se nos queda el estofado seco.


Ya solo nos queda servirlo y disfrutar de el, pero eso si, que no se os olvide el pan, porque sobre todo los niños van a mojar en el caldito y van a repetir seguro.


Cuando les sirvais un plato a los niños, cuidado con las bolitas de  pimienta o los clavos, hay que quitárselos antes no se los vayan a comer y les estropeemos la comida.




Ya véis lo fácil que es, se tarda más en explicarlo que en hacerlo y espero que con el paso a paso os sea sencillo el elaborarlo.


Feliz Semana Santa.

viernes, 7 de abril de 2017

Potaje de garbanzos y bacalao.





Este plato tan tradicional de la Cuaresma, ese periodo de 46 días que va desde el carnaval hasta la Semana Santa, es el típico potaje de vigilia que al no poder comer carne se sustituía  por bacalao.
En aquellos tiempos no era caro y se conservaba muy bien por estar en salazón.
Un plato económico, hoy en día si en vez de un lomo de bacalao lo hacemos con mollitas que podemos desalar o comprando bacalao fresco que no es tan caro como el salado.

Recordar que para desalar el bacalao hay que ponerlo en una fuente con una rejilla, poner el bacalao encima y cubrirlo de agua. La rejilla hará que la sal que va soltando el bacalao vaya al fondo del recipiente.
Hay que cambiar el agua tres veces al día durante dos o tres días dependiendo de la cantidad de sal que tenga.
Una vez desalado sacar del agua y secar con papel de cocina.
Si usamos las mollitas lo tendremos  menos tiempo, con unas horas es suficiente, va a depender de lo grandes que sean.

Vamos con la receta

INGREDIENTES:
  • 1/2 kilo de garbanzos
  • 200 gramos de bacalao desalado.
  • 1 cebolla picada.
  • 4 dientes de ajo
  • 1 Puerro
  • 2 ñoras
  • 4 huevos duros
  • Cuatro ajitos tiernos ( si es la temporada)
  • 200 gramos de espinacas
  • 12 almendras crudas
  • 4 ó 5 rebanadas de pan seco
  • Pimentón de la vera dulce, en mi caso 
  • Perejil
  • Aceite de oliva
  • Sal

ELABORACIÓN:

Para que un guiso salga bueno es primordial un buen majado,  esto le aporta el 50 % del sabor.
Y este plato no va a ser menos, ya que en Semana Santa es uno de los platos más conocidos y tradicionales.

Comenzamos poniendo en la olla los garbanzos previamente remojados toda la noche para que se hidraten.
Los cuezo primero solos con un poco de sal para que medio hagan y los pueda desespumar sin ningún ingrediente más.
Una vez desespumado y a media cocción, le añado el puerro partido, la ñora entera, los dientes de ajo, unas ramitas de perejil y un chorrito de aceite. No le añado más sal porque ya le añadiremos más con otros ingredientes y hay que  llevar cuidado ya que añadiremos  el bacalao.


Mientras vamos haciendo el majado poniendo tres cucharadas soperas de aceite en al sartén y a fuego fuerte primero y luego bajándolo un poco freímos la ñora, con cuidado y rápido, dándole vueltas y aplastandola un poco con la rasera. Que no ennegrezca que entonces amarga y se nos daría un toque amargo que no lo queremos en absoluto.

Sacamos, reservamos y añadimos el pan, las almendras, los ajitos tiernos y los dientes de ajo.
Una vez todo frito, sacamos a un plato para que enfrié y se pueda majar mejor.
Lo iremos haciendo por orden y lo primero es la ñora, que con un poco de sal se machaca.
A continuación las almendras, el pan y el resto de los ingredientes dejando los ajitos tiernos aparte y echándolos a la olla, ya le han dado sabor al resto.



El majado lo podemos echar  a la olla o bien en un colador (como yo) dentro de la olla  para que deje el sabor pero no lo encontremos en el guiso.
También se puede triturar en una batidora y añadir al guiso
En el mismo aceite sofreímos con un poco de sal la cebolla picada y la echamos en el colador o fuera de el si la queremos encontrar en el guiso.


Es el monento del bacalao que hemos partido en  trozos como queramos encontrarlos en el guiso quitando todas las espinas.
Con dos cucharadas de aceite lo doramos, vuelta y vuelta, meneando la sartén, consiguiendo de esta manera casi un pil pil, pero no es imprescindible.



Lo sacamos y reservamos ya que se añadirá al final junto con las espinacas para que no se pasen ambos ingredientes.

En ese aceite freirémos ahora el pimentón sin que se nos queme, un poquito nada más ya que recordemos el guiso lleva la ñora.



Añadiremos dos o tres cucharadas de tomate rayado o triturado  y echamos en la olla.

Una vez que el garbanzo esté cocido en su punto, añadimos las espinacas y cuando se hayan integrado en el guiso agregamos el bacalao y los huevos duros partidos en cuatro trozos, sacamos el colador escurriendo bien el majado de dentro y dejamos que todos los sabores se unan.
Probamos para rectificar de sal.



Removemos con cuidado para que el bacalao no se desmigue, apagamos y dejamos que repose unos 15 minutos antes de servir.


Si no os gustan las espinacas podéis sustituir por acelgas o judías verdes.
No es imprescindible hacerlo con ñora y pimentón, se puede utilizar solo uno de los ingredientes.
También se pueden utilizar garbanzos de bote. Si es así para estas cantidades usaremos dos botes sacando
los garbanzos y lavándolos bajo el chorro del agua en un colador.
El tiempo de cocción se acortará ya que vienen cocidos.


sábado, 25 de marzo de 2017

Drip cake con peras.




A llegado de nuevo DESAFÍO EN LA COCINA, como cada 20 de cada mes.
En esta ocasión la desafiadora son las hermanas"Camilni", Mina y Mila con su blog.
La cocina de Camilni. No os lo perdáis.

El desafío que escogieron para este mes ha sido dulce  y no hay nada más dulce que una tarta, pero no una
cualquiera, había que hacer una DRIP CAKE.

La verdad es que cuando vi el desafío pensé....a mi quien me manda meterme en estos berenjenales otra vez, pero sigues leyendo el mail y la verdad que si nos hemos complicado ha sido porque hemos querido.
La tarta se podía hacer de lo que quisiésemos, de galletas, de flan, de queso, menos que fuesen madalenas teníamos una libertad absoluta igual que los adornos a poner, nos complicábamos lo que queríamos.
La única condición las gotas o el ganaché correando, que tambíen se podía hacer como más nos gustase, siempre que fuese un chorreo dulce.

No suelo hacer tartas y se nota . Aunque las quieras hacer sencillas acabas liándote y es cuando entiendes lo difíciles que son. Ves fotos en la red y piensas, bah, esto lo hago yo, juasssssssssss, nada más lejos de la realidad. El chorreo de la que es característica esta tarta y que en muchas fotos ves perfecta, no sale ni a la de tres, pero bueno, es cuestión de insistir y poco a poco irá saliendo mejor.

Algunos os preguntaréis ¿ para que complicarse tanto la vida?, pues muy sencillo. Sin este grupo ni sabría que es este tipo de tartas  u otros platos que nos proponen ni mucho menos me habría atrevido a hacerlos.
Es un grupo en el que nos ayudamos unas a otras hasta conseguirlo, dando consejos y ánimos que falta nos hacen a más de una.

Si os dais un paseo por la globosfera veréis unas tartas magníficas, llenas de colorido y de calorías, jejeje.

Visitad el blog del grupo con todas las propuestas de mis compañeras. Vais a ver unas tartas increíbles, deliciosas, fáciles, todas distintas y que seguro podéis adaptar a vosotros.



Pinchad en el logo y os llevará al mundo dulce del DRIP CAKE.

Vamos a por la receta.

Para el bizcocho he hecho uno de los más sencillo y ricos que hay, el del brazo de gitano, que sale, si o si.
Lo único que he añadido a los ingredientes básicos es pera, en trozos, cruda, así de fácil.

BIZCOCHO DE BRAZO DE GITANO:
  • 8 huevos.
  • 200 gramos de harina.
  • 150 gramos de azúcar ( menos del doble )
  • Un sobre y una cucharada de café pequeña de levadura de repostería
  • Dos peras peladas y cortadas a láminas.
ELABORACIÓN:

Batir los huevos con el azúcar hasta que blanqueen.
Añadir la harina tamizada junto con la levadura y seguir batiendo.
Normalmente se pone en el papel sobre la bandeja del horno, pero en este caso he echado la masa en un molde rectangular sobre el papel del horno.
Disponemos los trozos de peras encima de la masa como se ve en la foto. (Hay más de lo que parece, se han ido hundiendo en la masa.
Horneamos a 180 grados durante 30-35 minutos. ( en cuanbto veamos que el palillo sale limpio ya lo tenemos cocido)
Dejamos templar dentro del horno.




Mientras el bizcocho se cuece hacemos las PERAS EN ALMIBAR:
  • 2 peras para la tarta, yo hice cinco
  • Medio litro de agua que al final puse un litro ya que habían más peras.
  • 200 gramos de azúcar si es medio litro de agua, para un litro 400 gramos como es mi caso.
  • Medio palo de canela.
  • Medio limón.
Puse también las pieles de las pelas en el agua, hay que aprovechar todas las vitaminas de las pieles de las frutas aunque se pierdan algunas durante la cocción.


Para hacerlas es tan sencillo como echar el agua y el azúcar en una olla. Escurrimos medio limón en un cuenco. Pelamos las peras dejando el rabito y las pincelamos con el zumo del limón para que no se pongan negras. Las cocemos hasta que estén tiernas pero sin pasarse, quesermos que queden tiesas encima de la tarta.
Una vez cocidas, sacamos y dejamos que enfríen.
Reservamos el almíbar.
Les hacemos unos cortes en diagonal, las ponemos en una bandeja de horno y las dejamos que se doren un poco con el grill.

Donde hago ahora las fotos no puedo controlar la luz que entra y se ven mucho más blanquitas en la tarta que en realidad han quedado después de hornearlas. Aún así el tono no era muy subido, esto hay que arreglarlo, quedarían mucho mejor más doradas.

Una cosa es arreglar una foto y otra es cambiar el color porque no me haya salido.

GANACHÉ DE CHOCOLATE:
  • 200 ml de nata.
  • 200 gramos de chocolate negro para postres.
En este caso como queremos que quede una capa espesa y una gota que se mantenga la proporción es la misma de nata que de chocolate especial para repostería.


Calentamos la nata hasta que llegue a hervir. Partimos el chocolate en un bol y le echamos la nata caliente que iremos removiendo con unas barillas poco a poco.Al principio vemos que cuesta que se mezclen pero poco a poco el chocolate se va derritiendo con el calor de la nata hasta que todo queda como una crema, suave y brillante.
Reservamos.



Os dejo dos rellenos, uno muy sencillo y económico y el otro el tradicional de crema pastelera para rellenos.

RELLENO DE LA TARTA, FLAN DE SOBRE. Si, de vez en cuando no vienen mal estos sobrecitos

Si optamos por este relleno comprarermos la marca de flan de sobre que más nos guste,
Para que tuviese más consistencia que un flan normal hay que hacer lo siguiente.Para la misma cantidad de leche que marca el sobre, da igual la marca que sea ponemos sobre y medio del preparado para el flan, añdiendo el azúcar si es necesario ya que hay algunos que ya lo llevan.
No hay que poner toda la cantidad de azúcar que indica el sobre, sino un poco menos ya que la tarta va mojada con el almibar que ya es dulce y por encima el chocolate que yo lo puse más bien amargo ( no me gustan las tartas demasiado dulces) . Levad cuidado no quede muy empalagosa.

Para hacerlo, calentamos la leche menos un vaso de la cantidad que nos indican en el sobre.
En ese vaso de leche desleimos el contenido del sobre y mitad del otro añadiendo el azúcar a nuestro gusto.
Cuando la leche esté caliente echamos el contenido del vaso y removemos hasta que espese.
Apartamos y dejamos templar y luego enfriar en la nevera.


CREMA PASTELERA PARA RELLENOS DE TARTA:

Medio litro de leche
4 yemas de huevo L
Un huevo entero
75 gramos de azúcar.
40 gramos de harina de maiz
Media rama de canela o media vaina de vainilla.

En una olla ponemos la leche reservando un poco en un tazón con la  media rama de canela o la vainilla.
Dejamos a temperatura media para que coja sabor. No hace falta que hierva.
En un bol mezclamos la harina de maiz con el azúcar, incorporamos la leche que hemos reservado y seguimos mezclando.
A esta mezcla le añadimos las yemas de huevo y el huevo entero. Batimos con unas varillas hasta que nos quede como una crema.
Quitamos de la leche que tenemos en la olla la rama de canela o la vainilla e incorporamos un poco de esa leche al bol donde tenemos toda la mezcla hasta que se incorpore.
Ahora ya pasamos toda la mezcla a la olla donde está el resto de la leche y removemos a fuego suave hasta que espese.
No preocuaros que no os van a salir grumos.
Una vez hecha pasamos la crema pastelera a un bol y dejamos templar y una vez templado metemos en la nevera para que enfrie y podamos rellenar mejor la tarta.

COMO HE MONTADO LA TARTA:


Para el montaje de la tarta he cortado con un aro de emplatar cuadrado dos planchas del bizcocho.
En una fuente disponemos una de las planchas, la pinchamos un poco con un palo de pinchito por ejemplo y la empapamos ligeramente con el almibar de peras.
Subimos el aro de emplatar un poco ( hay que apañarse con lo que uno tiene), y rellenamos con una capa de crema pastelera o flan frio.
A continuación la otra capa de bizcocho un poco empapado del almibar.
Quitamos con cuidado el aro.
Metemos por lo menos una media hora la tarta en el frigo para que luego sea más fácil hacer la gota característica de la tarta.
Es el momento de echar por encima una capa de chocolate.
Si se hubiese enfriado, lo calentamos cinco segundo en el microondas, lo suficiente para que nos deje trabajarlo pero siga denso.
Con una pala lo igualamos y dejamos que caiga por los lados hacía abajo creando las gotas.
O bien podemos ir echando con una cuchara un poco de chocolate por el borde hasta que veamos que se forma.
Una vez que hemos acabado con el chocolate adornamos poniendo las peras encima, unas fresas cortadas que tenía en ese momento, unas hojas de hierbabuena y unas flores de pensamiento.



Ha sido una tarta fácil de hacer, un poco laboriosa pero divertida y eso si, muy, muy rica.



Como véis no es una tarta perfecta, eso creo que no lo voy a conseguir nunca, para las tartas no tengo paciencia, pero de esta manera me doy cuenta lo difícil que es hacer algo bien hecho como se ve por la red.
Pasaros como os he dicho  por el blog del desafío y váis a ver tartas preciosas y riquisímas.

Pido perdón a mis comañeras porque no he podido publicar hasta el día de hoy, me ha faltado tiempo para acabar de redactar y subir las fotos, como veís me enrollo mucho y esto me lleva su tiempo,

martes, 14 de marzo de 2017

Caldo de ave o fondo de ave.





El caldo o el fondo de ave es una preparación básica y sencilla,  muy sustancioso y saboroso que emplearemos para dar más sabor a muchos platos y preparaciones, incluso para tomarlo solo, con unos fideos o para un arroz caldoso.
No es un consomé, no está tan clarificado, pero es más sencillo de preparar y esa será otra receta.

Cuando se haga es bueno hacer cantidad ya que el trabajo es el mismo pero como requiere su tiempo ahorraremos en luz o gas y lo tendremos dispuesto tanto para tomar un caldo como que nuestros guisos tengan ese sabor de antes que sin el él no conseguiríamos.

Para este caldo no  vamos a utilizar las carnes del pollo o gallina, sino solo las carcasas, osea los huesos.
Estos podéis comprarlos aparte. Antes los regalaban, ahora ya se vende todo, o bien si compráis un pollo entero y no sabéis partirlo le pedís al carnicero que os lo haga.
Yo suelo guardar congeladas estas carcasas hasta que tengo suficientes para hacer un caldo y uso las pechugas y los muslos para otras preparaciones.
Si por el contrario queremos que tenga carne, poned algún muslo entero o pechuga, dependiendo de la cantidad que necesitéis

Si tenéis la suerte de  haber hecho una pularda, un pavo, o una pava, pato etc... al horno que normalmente son comidas de navidad, esas carcasas que sobran no las tiréis, las congeláis, si una vez asadas, que para añadirlas a estos fondos que  nos vienen muy bien para dar sabor y que al no ser aves baratas les damos más de un uso.

Es cocina de aprovechamiento, la que se ha hecho toda la vida en nuestras casas.


Este caldo lleva tomate y un poco de azafrán, pero si lo que quereís es un caldo blanco, entonces no se le pone ni lo uno, ni lo otro.

Vamos a por la receta.




En esta foto vemos como queda el caldo una vez hecho y frío, con su gelatina debido a la grasa que tiene del pollo y de los huesos de la ternera, que aunque se ha desgrasado siempre queda algo.

INGREDIENTES:

2 kilos de carcasas de pollo o gallina ( cuanto más de campo sean mejor saldrá el caldo)
   A ser posible con el cuello.
Menudillos de pollo ( corazón, estómago e higado) Optativo, pero le da mucho sabor.
750 gramos de huesos de ternera en trozos, (si alguno tiene túetano mejor.)
Cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
Dos o tres zanahorías.
Dos tomates partidos por la mitad.
Dos cebollas grandes peladas y cortadas en cuatro.
Una rama de apio, mediana.
Un puerro grande o dos medianos.
Dos dientes de ajo partidos por la mitad.
40 gramos de apio nabo (Optativo)
1/4 litro de vino blanco seco. ( vino para cocinar)
Unas ramas de perejil.
15 granos de pimienta.
4 gramos de  pimienta de jamaica ( optativo)
4 litros de agua.
Unas hebras de azafrán o un poco de colorante.
SIN SAL.


ELABORACION:

Lavamos bien las carcasas y los huesos de ternera bajo el grifo.
Secamos con papel de cocina.
Las ponemos en una olla con agua hasta que las cubra y les damos un hervor, saldrá espuma que es donde están todas las impurezas de la carne.
Quitamos esa espuma y sacamos la carne.Ese agua la tiramos, no nos sirve.


En una placa de horno ponemos las carcasas y los huesos junto con las cebollas partidas en cuatro.
Le ponemos sal por encima y le echamos el aceite.
Doramos en el horno para que cojan un color tostado poniendo el horno arriba y abajo sobre 200 grados.
El color tostado hará que luego el caldo tenga más gusto y un color más bonito.
Añadimos las verduras y dejamos bajando el horno a 180 grados durante media hora.



Sacamos del horno, metemos todo en una olla grande y añadimos el perejil, los granos de pimenta.
Cuando coja temperatura echamos el vino blanco y dejamos que se reduzca un poco junto con las carnes y verduras.
Añadimos el agua y dejamos que hierva a fuego fuerte.





Una vez que está hirviendo bajamos el fuego y dejamos que cueza durante dos horas. o dos horas y media añadiendo algo de agua si fuese necesario.
A mitad de cocción le ponemos el azafran si es nuestro gusto.
Veremos que el caldo ha reducido y la grasa del pollo y de los huesos esta por encima.




Para quitar esa grasa podemos colar las carnes y las verduras y meter en el frigo hasta que enfríe o bien todo lo que hay en la olla que es lo que yo hice por falta de tiempo.



Cuando hayan pasado varias horas veremos que ha enfriado y la grasa ha quedado cuajada en la superficie volviendose blanca.
Eso es lo que debemos quitar con una cuchara grande o una rasera.


Una vez que hemos quitado esa grasa, volvemos a calentarlo y colamos dejando solo el caldo.
Si aún así queremos seguir quitando más grasa, es solo volver a enfriarlo y seguir quitando más grasita o bien pasar el caldo por un colador con un paño o estameña para que ya lo filtremos del todo.
 Esto ya va a gustos.

Tenéis que saber que algo de grasa hay que tomar, es necesaría para que el cerebro funcione bien, para regular las hormonas.
Es una de las principales fuentes de energía. Absorve y moviliza las vitaminas A, D, E y K.
Estas vitaminas solo pueden ser transportadas por el torrente sanguineo si van mezcladas por decirlo de una manera sencilla con grasa.
No os dígo con esto que comáis panceta frita todas las noches, pero un poco de grasa si y en este caldo lleva la mínima expresión.

Ya lo tenemos listo para envasar en tuppers, en bolsas o como si fuesen cubitos de hielo.
Os aconsejo no poner grandes cantidades, así luego nos será más fácil sacar la porción que necesitemos.







Las pastillas de caldo nos sacan de un apuro, pero este en nuestro congelador nos va a enriquecer más de un guiso o hacer una sopa bien rica en poco tiempo.



Espero que os haya sido útil.