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martes, 26 de diciembre de 2017

Cordiales con cabello de ángel.


Este postre es típico de la región de Murcia y de la Vega Baja de Alicante de donde eran mi madre y mi abuela.

No hay Navidad en una casa de la región sin este dulce, mitad almendra, mitad cabello de ángel.

Este dulce tiene la particularidad que aunque hagamos cantidad si no nos lo comemos todos y se ponen duros podremos  meterlos  en el horno con un poco de calor o unos segundos en el microondas y vuelven a ponerse tiernos, eso si, hay que comerlo para que no se vuelvan a endurecer.

Se pueden hacer con obleas que las encontramos en supermercados o sin ellas, en este postre lo importante es que la almendra sea de calidad igual que el cabello de ángel.
Las obleas se ponen en la base y sirve como apoyo al dulce pero si no las tenemos formaremos esa base con un poco de la masa.

Vamos con la receta para que veáis lo sencilla y rápida que es.

INGREDIENTES:

  • 250 gramos de harina de  almendra, grano fino......... Para 400 gramos de harina de almendra.
  • 125 gramos de azúcar....................................................225 gramos de azúcar
  • 2 huevos medianos.( talla M) .........................................3 huevos medianos.
  • Ralladura de medio limón................................................ralladura de un limón.
  • Una cucharada de café rasa de canela..............................un poco más de canela, no pasarse.
  • Cabello de ángel.

ELABORACIÓN:


La elaboración es sencilla y rápida.

Yo he hecho la cantidad de 250 gramos de harina de almendra, si se hiciese otra cantidad hay que llevar cuidado con la cantidad de huevo, siempre se puede añadir al final y mucho mejor añadirlo batido por si no hiciese falta el huevo entero o si vemos la masa muy líquida añadir más almendra (tiene fácil solución)

En un bol echamos la harina de almendra, el azúcar, los huevos y la canela.
Batimos un poco los huevos y comenzamos a mezclar los ingredientes.
Yo lo he hecho primero con un tenedor o una pala de madera.
Parece que le vaya a faltar huevo pero vemos como se va haciendo una masa arenosa hasta que llega un momento que podemos amasar con las manos y formar una bola.



Dejamos reposar la bola de masa durante media hora.
Dividimos la masa en dos y comenzamos a formar bolas pequeñas con una parte de la masa que vamos poniendo encima de una bandeja de horno con papel de hornear.
Para manejar bien la masa podemos irnos mojando las manos, con las manos húmedas no se nos pegará.

El tamaño total de un cordial es de dos bocados, para que más o menos sepáis el tamaño.
Aplastamos un poco las bolas y formamos un hueco en el centro donde echaremos en el un poco de cabello de ángel.
Con la otra mitad de la masa formamos las mismas bolas que aplastamos para cubrir las que tenemos con el cabello de ángel.
Hay que hacerlo con sutileza para que no se rompan y como se ve son como montañitas.

Se les suele poner obleas bajo la masa pero yo no tenía, no es imprescindible, por eso le hago la base de masa también.



Una vez los tengamos todos formados colocamos la bandeja en la mitad del horno y horneamos a 180 º durante 15 minutos si tenéis el horno de aire, dándole un gratinado los últimos 5 minutos para que queden un poco dorados.

El mío es sin ventilador, he puesto el  calor arriba y abajo, la bandeja de horno en la parte central y en los últimos cinco minutos he subido un poco la bandeja, así quedan tiernos pero dorados y crujientes.

Hay que llevar cuidado con los hornos, pensad que si nos pasamos de tiempo o gratinado quedarán muy duros cuando enfríen, mejor blanditos, la almendra no necesita mucho cocinado.





Espero que si no habéis probado estos dulces los hagáis, es un bocado delicioso.

Para guardarlos si se hacen con antelación lo mejor es una caja de galletas con alguna servilleta o papel en el fondo y para cubrirlos, así llegarán a la mesa perfectos.



Una capa fina de almendra y relleno de cabello de ángel.
El sabor del limón y la canela....
Os apetece uno????


                                                  FELIZ NAVIDAD!!!!





miércoles, 20 de diciembre de 2017

TERRINA de pollo, higos y rúcula.


Este es el  último desafío del año en DESAFÍO EN LA COCINA y este mes la propuesta ha sigo como las fiestas que se aproximan lo requiere, un desafío de reyes.
Se han unido todas las bosses para proponernos y para que escojamos entre terrinas, galantinas y aspic.
Ganas me han dado de elaborarlos todos, pero no hay tiempo para tanto.
Además, entre todas las que componemos el grupo estoy segura que habrá  de sobra para elegir cualquiera de ellas,  a cual más bonita y deliciosa.

Pinchando AQUÍ podremos ver todas las propuestas.




Y con mis mejores deseos para estas fiestas os dedico a todos vosotros mi receta.

Para que una terrina salga buena no hace falta mucho.
Os cuento como la hago yo para conseguir que no solo quede buena sino también bonita.
Las podemos hacer con cualquier tipo de carne, pescado, verduras o frutas, quesos, etc...

Para esta receta he usado ingredientes económicos para que se adapte a cualquier bolsillo.

La carne en este caso no puede ser más común: el pollo y solo pollo, no he puesto otra mezcla de carnes, así si os decidís a hacerla está al alcance de cualquiera, por económica, sencilla y navideña.

Hay que macerar las carnes en este caso con algún licor que aparte de las especias le de sabor.
En mi caso el Oporto y el Armagnac pero puede ser un coñac (no hace falta que sea caro) un vino blanco, un oloroso, whisky, un buen ron, etc... lo que haya por casa.

Para que quede bonita hay que darle tonos de color, pensad en como queréis que quede al partirla y así podremos intercalar las capas o incorporar en ella el ingrediente que se lo de.
En esta receta esos colores han sido  el verde de la rúcula y el marrón de los higos.

Vamos con la receta:

INGREDIENTES:
  • 750 gramos de pollo, entre pechuga y muslos deshuesados.
  • 1 cebolla pequeña picada.
  • 4-5 champiñones picados.
  • Un puñadito de hojas de rúcula.
  • 10- 12 higos secos pequeños.
  • 2 huevos.
  • Un cucharada de mantequilla.
  • Un chupito de Armagnac.
  • Un chupito de Oporto.
  • 3-4 rebanadas de pan duro.
  • Un poco de leche.
  • Sal y pimienta negra molida.
Salsa:
  • Un yogurt griego.
  • Tres o cuatro cucharadas de mayonesa.
  • Rúcula picada.
  • Sal y pimienta molida.
  • Media cebolla pequeña picada.


ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno a 200 grados

Picamos la carne de pollo, muy menudita para que luego se noten los trozos y que no se nos desmorone.
La echamos en un bol y añadimos los licores, sal, pimienta y la nuez moscada.
Dejamos que macere.



En una sartén doramos con la cucharada de mantequilla la cebolla y los champiñones picados y sazonamos con sal y pimienta.
Reservamos.
Ponemos en un bol a remojo el pan en la leche y en otro con agua caliente los higos.


Es el momento de comenzar a mezclar ingredientes.

En el bol de la carne añadimos los huevos, el sofrito de champiñones y cebolla, la rúcula picada y el pan remojado en leche muy escurrido.



Con una espátula o tenedor removemos todos los ingredientes hasta que se mezclen bien.
Si notamos que queda la mezcla un poco líquida podemos añadir pan rallado para que luego no sobre jugo al cocerla.

Si aún así vemos que la terrina se cuece y entre ella y el recipiente hay jugo lo quitamos con cuidado y  lo vertemos en un recipiente.
Este jugo sobrante lo podemos añadir a cualquier otra comida, salsa o guarnición.



Untamos el recipiente donde lo vayamos a cocer con un poco de aceite o manteca de cerdo. ( Si no lo hacéis se os pegará y se os romperá al desmoldar).
Echamos en el toda la mezcla repartiendo bien y apretando para que no queden huecos de aire que luego pueda romper la terrina.


Escurrimos los higos y los partimos en dos.
Los vamos introduciendo en la terrina intercalados con la carne.


Tapamos la terrina con su tapa o como yo con papel de aluminio, que quede bien cerrado.
Metemos un recipiente donde quepa la terrina en el horno, la terrina dentro de este y cubrimos con agua hasta la mitad .

Horneamos a 200 grados sobre una 50 -60 minutos.
Pinchamos con un palillo y si el caldito que sale todavía como con un poco oscuro continuamos horneando 10 ó 15 minutos más hasta que salga limpio.

Destapamos la terrina los últimos 15 minutos para que se dore por encima y quede con un color más bonito.



Para la salsa:

Picamos la cebolla muy pequeña, picamos también la rucula.
Echamos en un bol el yogurt, la mayonesa, la sal y la pimienta, removemos.
Incorporamos la cebolla y la rúcula, mezclamos de nuevo y ya tenemos nuestra salsa preparada.

No hay salsa más fácil que esta.
La rúcula  tiene un sabor un poco picante ( pertenece a la familia de la mostaza) y especial que le da un toque maravilloso a esta salsa, no dejéis de probarla.


Desmoldamos la terrina y la acompañamos de la salsa, pepinillos, pepinos en rodajas finas y pan tostado.

No puede estar más rica.

Espero que os haya gustado y os decidáis a prepararla.

                                            FELICES FIESTAS!!


sábado, 16 de diciembre de 2017

Pularda con castañas, manzanas y frutos secos.



Con esta receta triunfáis si o si en estas fiestas.
No solo queda un plato precioso en la mesa también es toda una delicia.

Las pulardas ya las encontramos en supermercados, carnicerías y grandes superficies a precios más asequibles que otros años, bien aderezada y con ingredientes que también en esta época vemos en mercadillos y fruterías podremos elaborar un comida o cena que será el plato principal digno del mejor restaurante.
Pero si no os apetece la pularda o no la encontráis se puede utilizar y vais igual de bien con un pollo de campo o una pavita , eso si, mirar que la piel esté lo más perfecta posible y limpia de plumas, esto es muy importante para que la presentación sea vistosa y os haga quedar de 10.

Esta receta la encontramos también en el calendario que conseguimos en tiendas EXPERT por estas fechas junto con otras que harán las delicias de quien las desee cocinar.

Los ingredientes son:

  • Una pularda de unos 2- 2,5 kilos limpia de plumas.
  • 2 manzanas.
  • 6 patatas grandecitas.
  • 20 tomates cherry.
  • Un puñado de castañas cocidas.
  • Orejones de albaricoque, pasas y 15 uvas.
  • Sal y pimienta.
  • Tomillo y romero molido.
  • Tomillo o romero en rama para adornar la  pularda cuando la sirvamos.
  • 1/2 litro de sidra.
  • Una copita de coñac.
  • Tres cucharadas soperas de manteca de cerdo.

ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno a 170 grados.
En un bol ponemos la manteca de cerdo, un poco de sal, pimienta, el tomillo y el romero molido, el coñac mezclándolo todo con un tenedor.
Dejamos macerar para que la manteca se impregne de todos los sabores.
Miramos que la pularda esté bien limpia de plumas y con un pincel o con los demos untamos toda la piel de la pularda y también las paredes de la parte interior.

¿Porqué la manteca? hidrata la carne, hace que no se nos abra la piel y la hace si cabe mucho más jugosa.

Aún así, para conseguir que quede una piel perfecta hay que manipularla con mucho cuidado y si decidimos dale la vuelta (cuando está caliente, por supuesto) cosa que no hace mucha falta hay que hacerlo con palas de madera o silicona para que no la pueda estropear.
Yo tengo dos guantes de silicona que solo coge los dedos y es perfecto para este tipo de cosas, no te quemas y lo que agarras no se te cae.

Ponemos la pularda en una fuente de horno con un vaso de cava y la tapamos con un papel de horno sulfurizado y mojado esto permitirá que el caldo que evapore vuelva a ella sin que la piel se queme.

La tenemos en el horno durante 35 o 40 minutos regándola de vez en cuando con el jugo y si hace falta le vamos añadiendo.
Hidratamos en agua caliente las pasas, tiramos ese agua y reservamos.
Pelamos las patatas y las manzanas en gajos.
Las untamos con la mezcla de la manteca y especias y salpimentamos más si hace falta.
Las añadimos al asado echando más cava si hace falta y a los diez minutos los tomates cherry y las castañas.
Probamos un poco de la patata o la manzana y si vemos que le falta algo de tomillo y romero le espolvoreamos un poco mas.
Casi al final quitamos el papel y dejamos que se dore la piel, que quede crujiente pero sin quemarse.

Para saber si está se pincha un poco la pechuga con una brocheta y si sale el jugo limpio es que ya está.


Ya solo queda coger una fuente bonita y disponerlo todo para que quede un emplatado

Adornar sin exceso y el resto de la guarnición la pondremos aparte con la salsa restante para que cada comensal se sirva a su gusto.



Si queda algo de pularda ni se os ocurra tirarla, con ello se pueden hacer unas recetas exquisitas como unos ricos canelones, unas fantásticas croquetas, canapés, raviolis, algún pastel salado, empanadilla o incluso algún canapé para otro día de fiesta.
Si no lo vais a usar rápido mejor congelarlo en  cuanto enfríe.
Cuando veáis las posibilidades de las sobras  desearíais que hubiese pesado cinco kilos.




martes, 5 de diciembre de 2017

Almendrados




Un dulce típico de las navidades de muchos hogares españoles.
En Alicante con la almendra tan buena que tenemos como es la MARCONA quedan deliciosos.
En esta receta os comento como lo hacemos de una manera básica, con tan solo tres ingredientes que por supuesto dependiendo de cada casa o lugar le añaden alguno más.

Como veis no es una gran cantidad de almendra, si queréis hacer mas solo hay que doblar cantidades.

Estos INGREDIENTES son:
  • 250 gramos de harina de almendra de grano fino. También podemos poner grano grueso o mezclado, según nos guste.
  • 200 gramos de azúcar blanquilla.
  • 3 claras de huevo, en mi caso talla mediana. ( una pizca de sal)
Se le puede poner un poco de ralladura de limón o naranja, pero con nuestra almendra no hace falta sobre todo  si es recién molida.



Precalentamos el horno a 200 grados con calor arriba y abajo sin aire.
Comenzamos batiendo las claras con una pizca de sal a punto de nieve. Las yemas las guardamos para otra preparación.


Una vez montadas las claras echamos al cuenco el azúcar y la harina de almendra y vamos mezclando procurando que los ingredientes se unan pero sin apretar la masa, no hace falta hacer una bola.


No es un mazapán aunque lleve casi los mismos ingredientes, queda un poco más esponjoso por eso no formamos la bola, en cuanto estén unidos los ingredientes es suficiente.


Vamos cogiendo montoncitos de la masa de unos 16-17 gramos ( son dos bocados, quedan perfectos con este tamaño) y fomamos bolas irregulares, alargadas un poco hacía arriba , aunque le podemos dar la forma que más nos guste o sea típica de nuestra localidad.


Los ponemos en el horno que ya tenemos precalentado a 200 grados a mitad del horno.
En cuanto estén dorados ya los tenemos.
Con este tamaño son 10 minutos- 12 dependiendo del horno.
Yo me he descuidado y se me han hecho un poco de más, pero están igual de ricos.



La parte que tocaba la bandeja han quedado un poco oscuros pero no pasa nada si os ocurre, se rasca un poco y ya está.
Quise hacer dos cosas a la vez porque era tarde y los almendrados han de quedar a mitad de horno.

Pero el interior ha quedado muy bien.

Ya veis lo fácil que es su elaboración.




Con esta receta os deseo una FELIZ NAVIDAD .





viernes, 17 de noviembre de 2017

Ossobuco de ternera.


El ossobuco es un guiso originario de Milan, Osso buco que quiere decir hueso hueco.

Para esta receta usaremos el jarrete de ternera cortado con su hueso y sin quitar el tuétano que lleva dentro por supuesto.

De esta receta se han hecho muchas versiones, muchas preparadas como en mi caso con un poco de tomate, pero la verdadera no los lleva, es el auténtico Ossobuco a la milanese.

Para mi gusto le da junto con la cebolla jugosidad, haciendo que la carne se hablande y se cocine perfectamente.
Se aromatiza con el vino blanco, el resto de verduras y especias, acabando con un toque de limón rallado, perejil y si es vuestro gusto un poco de ajo picado.

También es importante en esta receta el grosor de los trozos de carne.
Lo ideal es que tengan entre 2-3 centímetros sin quitarle la telilla que lo recubre por los bordes. Esto hará que la carne no se deshaga y quede con su forma la mayoría de las veces.

La cocción es preferible hacerla a fuego lento, como todas las caseras y sobre todo las que llevan carne es primordial para que la carne quede tierna, lo cual no quiere decir que no podamos usar una olla express y acortar ese tiempo.
El tiempo en olla normal será entre hora y media a dos horas incluso un poco más.
En olla express  entre 30 a 45 minutos, dependiendo de la calidad de la carne.

Una característica de esta receta es el picado de perejil, limón rallado o muy finamente picado y ajo también picado llamado gremolata que le aporta aroma y sabor.



Si algún trozo no lleva esa telilla o no parecen muy compactas podemos atar con hilo de cocina la pieza de carne como veis en la foto, pero si no lo hacéis no pasa nada, no es algo imprescindible.


Vamos con la receta y con los ingredientes:

INGREDIENTES: Para cuatro personas.
  • 4 trozos de jarretes de ternera con su hueso.
  • 1 cebolla grande en juliana.
  • 2 zanahorias cortadas en rodajas.
  • 1 rama de apio no muy grande picada.
  • 2 tomates pelados y cortados en cubitos (opcional)
  • 2 dientes de ajo.
  • 2 cucharadas de harina normal.
  • 1 hoja de laurel
  • Ralladura de medio limón y un poco de la corteza del otro medio.
  • un poco de corteza de canela, cuidado, no queremos que solo sepa a canela.
  • 200 ml de vino blanco.
  • 200ml de caldo de carne o agua y una pastilla de caldo.(Mejor lo primero)
  • 40 ml de aceite de oliva
  • 50 gramos de mantequilla.
  • Sal y pimienta negra o un poco de molinillo de varias pimientas.
Gremolata:
  • Perejil picado.
  • Medio limón rallado o picada la piel muy pequeña.
  • Medio ajo muy picado.
ELABORACIÓN:

Echamos en una olla o sartén alta el aceite, la mantequilla, los dientes de ajo un poco partidos y la carne enharinada y salpimentada.
Sellamos por ambos lados, sacamos  y reservamos.


En la misma sartén doramos la cebolla, las zanahorias, el apio picado...


el laurel, un poco de corteza de canela en rama y unos trozos de piel de limón, sal y pimienta.



Una vez pochado añadimos el tomate pelado y cortado pequeño con un poco de azúcar para rebajar la acidez.


Una vez sofrito el tomate añadimos la carne reservada



Añadimos el vino blanco y dejamos que se evapore un poco y que la carne se impregne de su aroma y poco después el caldo hasta cubrir la carne con un poco de perejil picado.


















Tapamos la olla y dejamos cocer a fuego lento durante hora y media a dos horas mirando y moviendo un poco la olla de vez en cuando para que no se pegue la carne a la olla.

Como acompañamiento un arroz blanco, setas, patatas, pasta o si os gusta un risotto a la milanesa.

Servimos espolvoreando por encima un poco de la gremolata.





jueves, 9 de noviembre de 2017

Cordero al horno con sobrasada y miel.



Esta es una receta para hacerla un fin de semana o para las fiestas que tendremos dentro de poco.
No porque sea complicada, sino por poder disfrutarla sin prisas, con buena compañía  y  comerla saboreando  un buen vino.
Esta es una de las recetas con la que he colaborado otro año más en el calendario de cocina Expert 2017.
Pertenece al mes de Diciembre.
Fotografía de David Santacruz Fontecha, como siempre increíble.

Una receta típica de las Islas Baleares.
Uno de los ingredientes principales es la sobrasada, no escatimar en su calidad, poned una buena, tampoco es tan cara.
La suelo comprar en las carnicerías del barrio, tienen un género  excelente y mucho más económico que las compradas en las grandes superficies al igual que las carnes.

Siento no poner fotos del paso a paso pero para esta ocasión me resultó imposible.
De todas maneras es tan sencillo que no os va a hacer falta.


Estos son los INGREDIENTES: (4 personas)
  • Una pierna de cordero en trozos.
  • 3-4 patatas pequeñas por persona.
  • Unas ramitas de romero y tomillo.
  • Un diente de ajo.
  • 100 gramos de sobrasada de calidad.
  • 4-5 cucharadas soperas de miel.
  • 2 cucharadas de café de vinagre balsámico.
  • Un vaso de vino blanco seco.
  • Tomates cherry.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal y pimienta molida.

ELABORACIÓN:

  1. En un bol mezclamos la miel, la sobrasada y el vinagre balsámico.
  2. Lo calentamos unos minutos en el microondas o en un cazo y mezclamos.
  3. Añadimos el aceite, el romero, el tomillo y el ajo un poco machacado.
  4. Embadurnamos bien el cordero con la mezcla con la ayuda de un pincel.
  5. Incorporamos el vino y un poco de agua.
  6. Dejamos macerar en el frigorífico durante unas horas para que se impregne bien del sabor del macerado.
  7. Sacar la carne del macerado y dorar en una sartén por todos los lados.
  8. Una vez sellado disponemos la carne en una fuente de horno.
  9. Lavamos y echamos las patatas y los tomates al macerado, removiéndolo para que se unten bien
  10. Repartimos las patatas  junto con la carne por la bandeja y lo salpimentamos.
  11. Echamos por encima   el macerado, añadiendo un poco más de agua y vino si hiciese falta.
  12. Horneamos durante una hora a 170º dándole la vuelta de vez en cuando.
  13. En los últimos quince minutos añadimos los tomates al asado y agua si hiciese falta, no debe quedar seco sino jugoso.
  14. Dependiendo del grosor de la carne lo tendremos más o menos tiempo.
  15. Servir  el cordero con la guarnición y el jugo o salsa por encima.
Notas:

El corte de la carne es importante para obtener una buena presentación.
Me gusta el corte de unos 3-4 centímetros de grueso para que la carne quede jugosa, de eso depende también que el horno quede a una temperatura de 160--170 grados, se hará poco a poco y no quedará como una suela de zapato.
La sobrasada de calidad, no es cara y si aporta un sabor más rico y especial.
Las patatas si es para una celebración o día de fiesta mejor pequeñas y con piel, bien lavadas no pasa nada y no tiramos esa fuente de vitaminas que llevan en la piel.
No prescindir del vinagre, le va a  aportar sabor y hace que las carnes salgan mucho más tiernas tanto en guisos como en carnes maceradas.

Ya veis que no es una receta difícil pero si es una receta muy vistosa y fácil de preparar.

Espero que os haya gustado.



viernes, 3 de noviembre de 2017

Mazorcas de MAIZ, ¿Còmo se hace?



Ya vemos en los supermercados y mercados las mazorcas de maíz frescas, sin cocer, grandes y preciosas.
A mi por lo menos me encantan. Los fines de semana, sobre todo los sábados por la noche, comerme una bien calentita, con su mantequilla, su pimienta y su sal, uffffffffffff como me gusta.

Os voy a decir como las preparo yo y ya me comentáis vosotros como las hacéis, vuestros trucos y consejos.



En los supermercados las encontramos envasadas de dos en dos, con sus hojas y los filamentos que hay pegado al maíz.
También las he visto en los mercados y mercadillos ya a granel, desde luego más económicas, aunque de todas formas caras no son.

Lo primero que hay que hacer es quitarle esas hojas y con suavidad para los filamentos que hay bajo de ellas.
Las lavamos bien lavadas y reservamos.

Estos son los ingredientes para acabar de elaborarlas:


  • Dos mazorcas de maíz crudas y limpias.
  • Un puñado de sal para el agua y para ponerles por encima.
  • Un trozo de mantequilla, esto ya va a gustos. Quien prefiera aceite de oliva, pues aceite, yo ya que me doy el gusto prefiero mantequilla.
  • Pimienta negra molida.




Calentamos agua en una olla lo suficientemente grande para que nos quepan las mazorcas.
Cuando comience a hervir echamos un poco de sal y las mazorcas.
Tapamos la olla o bien como yo le pongo un papel de horno, si , el de los bizcochos por encima.
Este papel hará que controlemos muy bien las mazorcas y que se hagan por todos lados porque el papel se humedece y las cocina por la parte superior , sino , pues le vamos dando la vuelta para que se hagan por todos lados.

Las coceremos entre 25 y 35 minutos, dependiendo de lo grandes que sean.
Lo mejor es pinchar los granos con un tenedor o una brocheta para ver que están en su punto.

Sacamos y reservamos.



En una sartén ponemos las mazorcas y un trozo de mantequilla o dos.



Las salpimentamos otra vez porque ya veréis que si no quedan sosas, bueno, yo soy muy de sal por lo menos para esto.

Las vamos dorando, dejando que penetre la mantequilla en ellas y se doren un poco hasta que se queden a nuestro gusto.
Yo las he tenido otros 5-8 minutos más o menos.

Como todo es cogerle el punto.

Sacamos y comemos calentitas.



Si las queremos hacer en la barbacoa, las pelamos y lavamos, las envolvemos bien en papel de aluminio con un poco de sal y las metemos entre las brasas, en unos 15-20 minutos más o menos las tenemos cocidas listas para comer.

Espero que si os gustan las hagáis de cualquier forma, ya veréis como cuando las encontréis frescas las compréis.

¿Y vosotros como las hacéis? ¿tenéis algún truco?

martes, 31 de octubre de 2017

BUÑUELOS tradicionales, de viento.




Uno de los postres ESPAÑOLES tradicionales son los buñuelos,
Típicos de el día de todos los Santos y de las fiestas de Pascua.
Estos son sin relleno, de la manera más clásica y sencilla.
De cualquier manera, con o sin relleno son una delicia que a todos gustan.



El porque de su nombre se comprende en cuanto los echamos al aceite caliente, al duplicar su volumen queda una masa casi hueca que nos permite rellenarlos de los que más nos guste.
Crema pastelera tradicional o del sabor escogido, nata montada, chocolate....

Estos míos como hacía tiempo que no los preparaba quedaron un poco grandes y al tenerse que hacer bien por dentro quedaron tostaditos por fuera pero maravillosos.


Vamos con ellos, ya vereis que fáciles que son.

INGREDIENTES:

  • 250 ml de leche ,da igual el tipo que sea.
  • 125 gramos de harina normal.
  • 4 huevos M
  • 1/2 ramita de canela.
  • Cascara de un limón.
  • 90 gramos de mantequilla.
  • Sal
  • 80 gramos de azúcar blanquilla
  • Aceite de girasol para freír


ELABORACIÓN:


Comenzamos calentando la leche sin dejarla hervir junto con la canela y la cáscara del limón.
Se deja infusionar unos minutos.


Colamos la leche y volvemos a ponerla en la olla.
Echamos la mantequilla y damos vueltas a la cuchara hasta que se derrita.


Incorporamos la harina de golpe, no hace falta tamizarla y removemos con la cuchara de manera hasta que se haga una masa que irá despegándose de las paredes.



Y formará una bola que se despegará del fondo y las paredes, como vemos.
Hay que dejarla a fuego bajo para que no se peque pero que al mismo tiempo se cueza la masa unos minutos y se le vaya el sabor a harina.


Dejamos templar la masa añadimos los huevos de uno en uno, mezclando o con una cuchara de palo, varillas manuales o eléctricas.
Se pueden añadir batidos como para tortilla o sin batir.
Con los huevos de talla M la masa queda perfecta, si ponéis un talla superior habrá que poner tres huevos o tres y medio, según nos lo pida.


Nos damos cuenta cuando en el último huevo la masa va formando un pico, la masa no es espesa del todo.


Una vez tengamos la masa hecha, ponemos aceite en una sartén, olla o cazo.
Por lo menos cuatro dedos, así se freirán bien y podrán darse la vuelta sin agarrarse al fondo.
Podemos poner la masa en una manga pastelera, no hace falta ponerle boquilla, solo cortarle la punta e ir echando a pocos, tened en cuenta que duplican e incluso triplican el volumen.
Yo los he hecho de la manera tradicional, con dos cucharas.
Cogemos con una una porción pequeña de masa, con la otra le damos un poco de forma redonda y echamos en el aceite caliente con cuidado.

No friáis mucha cantidad de golpe, rebajará el nivel de calor del aceite y se pegarán unos a otros.Vemos que conforme se frían se van dando la vuelta ellos solos y si no es así con las cucharas o una rasera se la dais vosotros hasta que hayan doblado el volumen y queden dorados.

En un plato horno ponemos azúcar y si nos gusta algo de canela y aún calientes los pasamos por ella para que queden bien embadurnados.

Ya los tenemos listos para pasar a una fuente de servir o para rellenarlos a nuestro gusto.



Y aquí los tenéis , han salido un poco grandecitos, por eso como he dicho más arriba se han dorado un poco demás para que el interior quedase hecho, pero son una locura lo ricos que están.