PETICIÓN:


Respeta mi trabajo y mis derechos de autor.
Si reproduces mis recetas y/o fotos, hazlo de una forma digna y pide autorización. Pon un enlace a mi blog y no te lucres con el esfuerzo de los demás, mil gracias.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Tortilla de espinacas y jamón serrano. ¿Cómo se hace?



Una tortilla que no deja indiferente a nadie y una buena forma de comer esta verdura que no gusta a todo el mundo.

INGREDIENTES:

  • 300g de espinacas.
  • 5 huevos.
  • 5 dientes de ajos.
  • 2 lonchas de jamón serrano picadas.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal.

PREPARACIÓN:

Si no habéis comprado las espinacas en bolsa ya limpias, se lavan bien para que no queden restos de tierra o algún bicho que haya quedado.

NOTA: Poned a remojo en abundante agua con UNA GOTA de lejía. Luego volverlas a lavar en abundante agua, de esta forma quedarán perfectas.
Las que venden en los super en bolsas son más caras pero ya vienen perfectamente limpias.
Una vez limpias y secas, se trocean.

En una sartén para tortillas se echa tres o cuatro cucharadas de aceite y se sofríen los ajos, con piel y partidos por la mitad.
Una vez que el aceite ha cogido el gusto de los ajos se echan las espinacas, SIN COCER y vamos dándole vueltas y dejando que se frían.

Aunque veáis que hay muchas os vais a dar cuenta como enseguida bajan de volumen, y podéis manejarlas bien en la sartén.

Van a soltar agua, no pasa nada, en cuanto se evapore se acaban de freír, si hace falta añadirle un poco más de aceite, lo va a admitir y junto con el aceite ponéis el jamón serrano troceado que suelte su sabor también, pero sin dejar que se queme.
Una vez que está este sofrito hecho es cuando hay que probarlo y decidir si se le añade un poco de sal, dependiendo de lo salado que estuviese el jamón.

Se baten los huevos en un bol con un poco de sal, se le añade las espinacas con el jamón y se remueve para que todo quede impregnado del huevo.

Con la sartén bien caliente y con una cucharada de aceite se le echa el sofrito y dejamos que cuaje primero por una cara y cuando vemos que está cuajada se le da la vuelta con la ayuda de un plato del mismo tamaño que la sartén o una tapadera apta para ello.




En estas fotos veis como me queda a mi cuando la estoy cuajando.

NOTA:
Para los que empezais a cocinar, procurad que la sartén sea lo más nueva posible o tened siempre una sartén sólo para tortillas, de esa manera el teflón estará perfecto y el éxito estará asegurado.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Pizza básica, tomate, orégano y mozzarella








Esta pizza tiene pocos ingredientes pero no por ello ha de estar falta de gusto, os digo unos trucos para que salga crujiente y deliciosa.
Es la preferida de los niños , a estos les suele gustar con bacon o con jamón de york pero eso ya va a gustos.
Pero lo que no cabe la menor duda es que puede ser una cena perfecta para ellos y al llevar el tomate y el queso es una cena ligera y completa que les va a encantar.

INGREDIENTES:

Para la elaboración de la masa: con estas cantidades salen dos pizzas grandes.
  • 500 gramos de harina.
  • 250 ml de agua templada.
  • 4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen.
  • Una pizca de sal.
  • 15 gramos de levadura de panadero ( yo uso la de Mercadona).
  • Una pizca de azúcar
Para  encima de la masa:
  •  Tomate triturado
  • Dos quesos mozzarella.
  • Tomate entero maduro
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Orégano
  • Sal
  • Azúcar
ELABORACIÓN:

Últimamente estoy haciendo la masa de la siguiente manera:
Calentamos el agua dejándola solo templada y disolvemos en ella la levadura con una pizca de azúcar y unos 400 gramos de harina, amasamos y hacemos una bola.
No hace falta un amasado largo, con que estén mezclados los ingredientes tenemos bastante.
La ponemos en un bol tapada con un paño.

Cuando veamos que ha levado, que ha triplicado el volumen la echamos en la encimera  y le vamos incorporando el resto de la harina, la que admita junto con la sal.

Cuando la tengamos amasada de nuevo es el momento de echarle el aceite, he visto que queda mucho más crujiente si lo pongo al final del segundo amasado.
Ha de quedar una masa elástica y blanda, que no se nos pegue a las manos.

La dejamos levar por segunda vez,  en una hora habrá doblado su volumen,.

Es momento de dividir la masa en dos y con el rodillo o a mano, darle forma y el grosor que más os guste.

No es conveniente que la dejemos mucho más tiempo, en cuanto veamos que ha subido encender el horno, y hornearla.

Siempre horneo la masa sola, si  no la vamos a comer en la hora siguiente, la precocino, quedará perfecta para acabarla en las horas siguiente o al día siguiente si la dejamos bien tapada.


Y ahora el relleno de la pizza:

Vamos a mezclar el tomate triturado ( la cantidad a vuestra elección, a cada uno le gusta con  más o menos tomate) con el aceite , la sal y el orégano.
Dejamos que macere todo junto unos diez o quince minutos, así se juntarán los sabores y quedará mucho más gustosa.
Tampoco os paséis con el tomate, sino  , ablandará mucho la masa .




Esta mezcla la pongo por encima de la pizza precocinada.

Suelo cortar tomate natural muy fino y lo pongo encima del triturado.
Y encima de este la mozzarellla picada a trozos pequeños.
Es el momento de  introducirla  de nuevo en el horno y  terminar de hacerla.





Ya veis que finita y crujiente ha quedado la masa, pero esto es a gusto de cada casa.


miércoles, 5 de septiembre de 2012

Mejillones al vino blanco.




Hay que aprovechar que todavía es temporada de mejillones y comerlos.
Es algo tan sencillo de hacer que no da nada de pereza ponerse a cocinarlos y más cuando ves el resultado.


INGREDIENTES:
  • Dos kilos de mejillones.
  • Una cebolla pequeña picada.
  • Un trozo de pimiento rojo picado.
  • Medio vaso de vino blanco.
  • Medio vaso de agua.
  • Pimienta .
  • Una hoja de laurel grande.
  • Dos o tres ajos.
  • Dos cucharadas de aceite de oliva virgen.
PREPARACIÓN:

Freímos un poco en el aceite, la cebolla y el pimiento con los ajos sin pelar y con un pequeño corte.
Le añadimos al sofrito un poco de pimienta molida más  la la hoja de laurel.

A continuación echamos los mejillones con el vino blanco y el agua. Tapamos la olla.
En pocos minutos veremos que están abiertos, apartamos la olla y los disponemos en una fuente con un poco del caldo y limón cortado.

Un aperitivo que se hace en poco tiempo, se puede dejar reservado y templado y  suele gustar a todos.




No dejéis  de hacerlos, os gustará.